Miércoles, 20 De Mayo De 2026 | Puebla

Seguridad

Asaltan Centro de Integración de La Margarita; desarmaron al vigilante

El botín incluye computadoras, monitores, papelería y parte del mobiliario.

Este miércoles fue denunciado formalmente el robo cometido la madrugada de este lunes en el Centro Integral de Prevención y Participación Ciudadana de Puebla, ubicado en la zona de La Margarita, donde además una policía municipal adscrita a su vigilancia, fue desarmada.

Aunque en su momento el titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal Manuel Alonso, rechazó que esto hubiese ocurrido, fuentes que solicitaron la gracia del anonimato confirmaron el atraco de este lugar dependiente del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP) y la Secretaría General de Gobierno (SGG).

Reportes policiales dieron cuenta de lo ocurrido desde el pasado lunes, cuando la uniformada asignada a la vigilancia reportó el atraco del lugar ubicado sobre el Bulevar Vicente Suárez al tiempo en que informó que los responsables la habían sometido y despojado de su arma de cargo.

Aunque no se detalló a cuanto asciende el costo de lo robado, se sabe que el botín incluye computadoras, monitores, papelería y parte del mobiliario.

Compañeros de la uniformada atendieron el reporte pero por órdenes del comandante del Sector Dos, Jorge Avendaño Guevara, se insistió a los uniformados no filtrar imágenes ni detalles de lo ocurrido.

De forma extraoficial trascendió que la mujer policía también fue víctima de abuso sexual, pero esto no fue confirmado.

Estos Centros de Integración se encuentran directamente administrados por Isabel Aguilar Verdín, directora de Prevención del Delito de la Secretaría General de Gobierno (SGG), quien en abril pasado fue exhibida junto con Alejandro Romero Parra, director de Participación Ciudadana del CESP.

De acuerdo con la columna La Corte de los Milagros, del periodista Rodolfo Ruíz, estos centros permitieron el desvío de varios millones de pesos a través de supuestas capacitaciones que fueron ofrecidas por consultoras con contratos amañados, a través de prestanombres, pero a pesar del daño al erario, no fueron objeto de una auditoría a fondo.