Una como la actual no la ha vivido más de 50 por ciento de la población pero las personas de más de 45 años recuerdan lo sucedido en la década de los ochenta del siglo pasado, dijo

Anselmo Chávez Capó, académico de la Facultad de Administración Financiera y Bursátil de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep).

Destacó que “estamos en un momento complicado y debemos entender que esta crisis es nueva para más de la mitad de la población. Las personas que nacieron de 1985 para acá no han vivido una situación similar;  más de la mitad de la población no sabe lo que está pasando y están fuera de su contexto.

Dólar, fallas internas y Trump, factores

Chávez Capó también señaló que la caída del peso frente al dólar, las debilidades económicas del país, los anuncios del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y la incertidumbre de inversionistas que buscarán sacar su capitales, complican la economía de las familias.

Agregó que la devaluación del peso y la falta de una política energética desencadenó que aumentaran las importaciones de las gasolinas y, con ello, su aumento de precio que impacta de manera directa en las familias, tengan o no automóvil para moverse.

“El sueldo solo se movió tres por ciento pero todos los servicios públicos, la gasolina y precios de la canasta básica están aumentando en un mayor porcentaje. Si bien se espera que la inflación sea de 4.5 por ciento, en este momento debemos ser muy cuidadosos porque el tipo de cambio no depende de las capacidades propias del país sino de factores externos como los anuncios que realicen las empresas y las posturas de Trump”, comentó.

Al presentar el análisis “Perspectivas para México en entorno económico internacional 2017”, el investigador de la Upaep comentó que cuando el tipo de cambio aumenta más de 40 por ciento, como ya sucedió en los últimos años, la situación económica se complica para el país y para las familias.

“No es cierto que el aumento de la gasolina afecte solo a 20 por ciento de la población que tiene o usa un automóvil particular. Los costos de logística de las cadenas productivas se ven afectados. Las cadenas de autoservicio, las cadenas de distribución de mercancía para electrodomésticos u otro tipo de bienes, son las más afectadas. El costo de distribución aumenta el precio de los productos y nos enfrentamos a una situación muy complicada para la población”, destacó.

Señaló que crisis económicas como la actual no la ha vivido más de 50 por ciento de la población pero  las personas de más de 45 años recuerdan lo sucedido en la década de los ochenta del siglo pasado.

“Estamos en un momento complicado. Debemos entender que esta crisis es nueva para más de la mitad de la población. De las personas que nacieron de 1985 para acá, no han vivido una situación actual. Más de la mitad de la población no sabe lo que está pasando y están fuera de su contexto. Mucha gente piensa que vamos a llegar a un desastre y eso no es así. Después de lo que se vivió en el siglo pasado, esto lo tenemos que empezar a arreglar y manejarlo desde nuestro entorno. Lo primero es cuidar nuestro ingreso, nuestro empleo y ser selectivo con gastos”, finalizó.