Este fin de semana se llevó a cabo la doceava edición de la Expo Tatuaje, en el Centro Expositor, donde cientos de personas se dieron cita para “pintar” por primera vez su piel o para continuar tatuándose en alguna parte del cuerpo.

Desde muy temprano,  curiosos y amantes del tatuaje acudieron a esta exposición  –que se lleva año con año- para ver el talento de los aproximadamente 150 tatuadores profesionales locales y nacionales, los cuales ofrecieron diseños únicos y a un costo menor que algún estudio.

Aquí ni la clase social ni la edad importaron pues asistieron desde niños hasta personas de la tercera edad, quienes a pesar de no haberse tatuado  mostraron sorpresa ante los diseños que se hacían o ante aquellos valientes que resistían el dolor de las agujas.

En cada uno de los diferentes  locales había tatuadores de Puebla, Guadalajara, Ciudad de México, Veracruz, Estado de México, y hasta de Estados Unidos y Canadá. Algunos tatuaban rostros, otros algunas imágenes de animales, y algunos más tatuaban nombres y frases personales que solicitaban los clientes.

La industria del tatuaje crece en Puebla

A pesar de que Puebla se ha considerado como un estado conservador, Don Petersen, tatuador canadiense con más de 18 años de experiencia, refirió a e-consulta que hoy en día México, y en especial Puebla, hay un “buen mercado”, ya que cada vez más los poblanos tiene más gusto por el tatuaje.

Indicó que gracias a que existe este gusto y al talento que tienen los tatuadores, la industria del tatuaje tiene un “gran futuro” en México. 

“Hay mucho talento en México y la industria del tatuaje tiene un gran futuro. Es un buen mercado porque las personas de aquí tienen gusto por los tatuajes”, argumentó.

Don Petersen reconoció el talento de los tatuadores mexicanos, y expresó, que la Expo Tatuaje es un ejemplo claro de cómo en México el tatuaje se ha ido aceptando ,sin etiquetar a las personas que los portan .

El primer pinchazo

A pesar de que la mayoría de las personas que acuden a realizarse un tatuaje en esta Expo ya están tatuadas, hay otras que acuden para sentir por primera vez cómo una aguja marca sobre su piel algún diseño.

Una joven de nombre Diana, acudió a este evento para tatuarse por primera vez. La sensación, relata, fue única pues a pesar del dolor que sintió por algunos momentos, hoy su brazo izquierdo llevará de por vida un tatuaje, que a decir de ella, valió la pena .

¿Te tatuarías otra vez?, se le preguntó.

Sí, sin duda alguna, respondió la joven.