Salud
Llama el ISSSTE a prevenir enfermedades ante cambio de clima
Se pueden tener síntomas como: estornudos, dolor de cabeza, malestar general, congestión nasal, tos y dolor de garganta
La delegación del ISSSTE, a cargo de la Delegada Sandra Paola Rodríguez Gómez, siempre preocupado por la salud de sus derechohabientes, y debido a los cambios climáticos que se registran en los últimos días, siendo calor por el medio día y lluvias por las tardes, ha emitido algunas recomendaciones de salud a través de sus médicos especialistas.
Debido a estos contrastes climáticos los doctores del ISSSTE señalan que se pueden tener síntomas como: estornudos, dolor de cabeza, malestar general, congestión nasal, tos y dolor de garganta, los cuales, al no tratarse de manera inmediata se pueden convertir en infecciones graves de las vías respiratorias.
Los especialistas, explican que el interior de la nariz está cubierto por un epitelio, que en esa parte del cuerpo humano es una mucosa, en la cual se depositan las partículas virales y bacterianas que entran por las fosas nasales al organismo. Generalmente tales partículas bacterianas son eliminadas por el cuerpo cuando llegan al estómago, “pero durante el enfriamiento del clima, esos epitelios no funcionan como en épocas normales, por lo cual el organismo está más susceptible a enfermarse con los virus que entran por la nariz”, indicaron.
Cabe señalar que los cambios drásticos de temperatura hacen que los mecanismos de defensa del cuerpo caigan y las enfermedades se activen, porque las bacterias y virus asociados a las vías respiratorias se mueven en ambientes fríos y húmedos.
Ante ello es que se recomienda cubrirse de las lluvias y sobre todo cuidar a los niños y adultos mayores, ya que son los más vulnerables a estas patologías, asimismo señalan que lo más importante es proteger la vía aérea, lavarse las manos frecuentemente con jabón, al estornudar taparse la boca o en su caso usar tapabocas.
Finalmente los médicos del ISSSTE recomiendan consultar al médico cuando se presenten fiebres persistentes durante más de 24 horas, insuficiencia respiratoria, ganas de no comer en los niños y de no dormir en los adultos mayores.