Seguridad
Continúan acéfalos cargos de mandos destituidos de la SSP
También fueron inhabilitados por su responsabilidad en el operativo de desalojo de los habitantes de San Bernardino Chalchihuapan
A casi un mes de su destitución, continúan acéfalos los cargos de los mandos medios de la Policía Estatal que fueron destituidos e inhabilitados por su responsabilidad en el operativo de desalojo de los habitantes de San Bernardino Chalchihuapan, según lo habría recomendado la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
La página de transparencia del gobierno del estado confirma que para la corporación ya no trabajan Ofelia Flores Ramos, ex subsecretaria de Coordinación y Operación Policial; Wilibaldo Díaz Castillo, ex director de Operaciones Especiales, y Yahir Bibiano Sánchez, ex coordinador de Despliegue Territorial.
De acuerdo con fuentes de la SSP, éstos eran gente de confianza del titular Facundo Rosas Rosas y, a su salida, los otros mandos medios de la Policía Estatal -que también participaron en el desalojo- fueron ascendidos para ocupar esos cargos, pero sólo como encargados de despacho.
En estos puestos ahora se encuentran:
-Como director de Operaciones Policiales, el comandante Guillermo Palma, quien era coordinador operativo de la Policía Estatal.
-Como coordinador de Despliegue Territorial, primero fue designado Óscar López, pero posteriormente éste fue enviado a una base de operaciones. En la actualidad, el comandante Marco Aurelio Xicoténcatl es el encargado de despacho.
-En la Subsecretaría de Coordinación y Operación Policial quedó a cargo Adolfo Canseco Villagrán, quien según la página de transparencia del gobierno del estado sigue desempeñando funciones como director de Control Policial.
-En la Dirección General de la Policía Estatal Preventiva quedó de encargado Marco Antonio Estrada López, ex jefe del Grupo de Operaciones Especiales (GOES).
Las fuentes consultadas informaron que, a mediados del pasado mes de septiembre comenzaron a trabajar con los nuevos mandos; sin embargo, desde entonces la SSP no ha informado de manera oficial los nuevos nombramientos.
En el sitio web, los puestos todavía aparecen en blanco, incluso en algunas otras áreas como Seguridad, Vialidad y Centros de Reinserción Social (Ceresos).
También despiden a policías que desalojaron a habitantes
Ayer, e-consulta reveló un documento que incluye los nombres, cargos y números de placas de los policías estatales que protagonizaron el enfrentamiento del 9 de julio en Chalchihuapan, según copias del expediente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) al que se tuvo acceso.
En el informe se reporta que un total de 426 efectivos, de ellos 392 escuderos, 20 escopeteros y 14 granaderos, cinco mandos, desde el coordinador de despliegue territorial hasta un inspector, conformaron la multitud de agentes de la SSP que participaron en el enfrentamiento en el que se lesionó a un menor de 13 años y que murió diez días después.
A finales del mes de septiembre, la SSP les notificó a 800 elementos de la Policía Estatal que estaban despedidos por reprobar los exámenes de control de confianza. No obstante, comenzó a darlos de baja por grupos.
Según los policías, varios de ellos estuvieron en el operativo de Chalchihuapan, por lo cual presumen que ése fue el principal motivo para despedirlos, pero aún se desconoce quiénes y cuántos ya fueron cesados.
Unos 20 días después del despido masivo, la Policía Ministerial se trasladó hasta la Academia Nacional de Policía Ignacio Zaragoza, en el municipio de Amozoc, donde ejecutó órdenes de aprehensión contra seis mandos medios a quienes responsabilizaron de lo ocurrido.
Se trata de Juan Máximo, coordinador de la IV Región, ubicada en el municipio de Zacatepec; Francisco López Domínguez, Germán Nava, Rómulo Ramiro Juárez Santiago y Luis Bernardo González.
De acuerdo con fuentes del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), dos agentes -no se precisó quiénes- son acusados del homicidio del menor José Luis Tehuatlie Tamayo, mientras que los otros cuatro sólo enfrentan cargos por falsedad de declaraciones y lesiones dolosas.