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Sociedad
20 años con visión humanista del Instituto de Estudios Superiores en Dirección de Empresas: Miranda López
Con una visión humanista, en donde lo más importante es la persona, el Instituto de Estudios Superiores en Dirección de Empresas (IESDE) llega a 20 años de labor, con la certeza de que “el empresario necesita ser una persona mejor equipada” en todos los sentidos, describe su director general, José Alfredo Miranda López.
En entrevista con e-consulta, el también ex rector de la Universidad Popular Autónoma del estado de Puebla (UPAEP) aborda la reflexión que arriba también con estas dos décadas, sobre los alcances, los métodos, los resultados, el “para qué”, la utilidad, del IESDE y de los derroteros para avanzar.
Desde la perspectiva de José Alfredo Miranda, en la revisión del camino andado y el trazo hacia el futuro, la consulta directa con los más de mil 500 egresados, toda una comunidad, es la de mayor utilidad en la tarea de saber “ahora qué sigue para el IESDE”.
“Muchos egresados han regresado al instituto a tomar otros programas; encontraron algo que les fue útil y valioso, por eso regresan”.
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En la conversación, José Alfredo Miranda perfila lo que viene: retomar el curso-taller de empresas familiares, el Programa Nuevos Empresarios y Directivos, para gente muy joven, así como fortalecer sus programas en sintonía con la convergencia tecnológica y las alianzas foráneas, como la que se estableció con la Universidad de Rotterdam para su maestría en finanzas, en el contexto del México actual, en el que es prioritario el comercio internacional, que mueve alrededor de 300 mil millones de dólares al año.
José Alfredo Miranda López echa la mirada al retrovisor de los 20 años del Instituto de Estudios Superiores en Dirección de Empresas y asegura que para caminar adelante, se debe tener bien en cuenta que “si hay una señal de los tiempos es el cambio, y el cambio se ha vuelto una constante brutalmente avasalladora”.
Espacio que faltaba
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El objetivo del IESDE de “transmitir el conocimiento y la práctica de la dirección de empresas; transformar a las organizaciones y promover el desarrollo socioeconómico de México, a través del liderazgo de nuestros egresados” tiene como eje principal el humanismo.
“El IESDE encontró un espacio que hacía falta en la comunidad, porque nuestra visión empresarial siempre ha sido humanista, en donde lo más importante es la persona... Decimos que si logramos formar y perfeccionar a la persona, que es un tema que nunca se acaba, esa persona va a influir positivamente en su empresa y esa persona va influir positivamente en la sociedad. Es como el ‘leitmotiv’ del instituto…
“Y eso quiere decir con todos sus interesados: con sus proveedores, sus colaboradores, con sus directivos, con el gobierno, con la sociedad, con el deporte, con la cultura, con el medio ambiente… Y esto tiene que ver mucho con el espíritu empresarial, al que no todo mundo le entra porque implica riesgos; ser empresarios implica muchos riesgos y no cualquiera le entra”.
Desde la visión y experiencia de José Alfredo Miranda López, “el empresario necesita ser una persona mejor equipada”, y eso es lo que el IESDE.
“Tengo testimonios de personas que me han dicho, ‘a mí el IESDE me cambió la vida, me cambió mi manera de pensar, de ver los negocios; influyó en las decisiones que tomé… en las buenas y en las malas’”.
Los principios que fundamentan el quehacer del IESDE son “el perfeccionamiento del liderazgo como pilar fundamental en la actividad directiva; el desarrollo de las capacidades directivas del empresario y su formación; promover una disciplina con visión global y de negocios; imbuir un elevado criterio de decisión en los participantes, e incluir un sentido ético y de responsabilidad social en las actividades de los negocios”.
Cambios profundos
Los cambios impactantes en la forma de hacer negocios, el nuevo rol del país en el mundo, ante la globalización, con un volumen de comercio internacional de alrededor de 300 mil millones de dólares al año, además de la convergencia tecnológica, son elementos que han marcado también el ritmo y diseño de los programas del IESDE, relata Miranda López, para quien inequívocamente “la señal de los tiempos es el cambio”.
En este contexto, el director general, con orgullo, subraya que actualmente el instituto tiene una maestría en finanzas, en colaboración con la Universidad de Rotterdam; “eso ni pensarlo hace 20 años, no estaba en nuestro mapa mental”.
“Si hay una señal de los tiempos es el cambio, y el cambio se ha vuelto una constante brutalmente avasalladora. Los formatos que tenemos de cómo se hace todo, pero en particular las empresas y los negocios, ha cambiado muchísimo”.
La convergencia con los cambios tecnológicos –agrega– “ha sido de un impacto brutal, porque ha permitido un formato de negocios diferente. El comercio por Intenet, por ejemplo, era imposible”.
Empresas familiares
Al llegar a los 20 años, el IESDE se dio a la tarea de consultar a los más de mil 500 egresados, quienes ofrecieron su experiencia y recomendaciones, entre ellas el retomar el curso-taller de empresas familiares, sobre todo tomando en cuenta la realidad de que en Puebla, “más de 95 por ciento de las empresas son familiares”.
“Nos han pedido mucho el tema de empresas familiares, que en octubre vamos a arrancar” de manera sistemática, adelanta José Alfredo Miranda López.
“Aquí lo que se busca fundamentalmente es que la empresa familiar trascienda. La mortalidad de las empresas familiares es altísima en todo el mundo; México no es la excepción. Sólo 60 por ciento logra el brinco de la primera a la segunda generación y solo 18 por ciento en México, según los últimos datos, logra la tercera. Es una pérdida fatal”.
En estos casos, considera Miranda López, hay muchas más mermas que la meramente económica, pues “no sólo es la pérdida de la lana, sino del conocimiento y de la experiencia acumulada en una gestión particular en cada negocio; es decir, cómo hacías el negocio”.
El director general del IESDE destaca que, en el promedio latinoamericano, las empresas familiares contribuyen en más de 60 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de cada país, “además, cuando hablas de las realidades, más de 90 por ciento de las empresas son familiares y aun las que se han profesionalizado e institucionalizado, muchas siguen siendo controladas por familias… Eso tiene un peso brutal en la economía, creo que ha sido una buena recomendación de los egresados, el regresar al tema de las empresas familiares”.
El programa-taller que arrancará el IESDE en octubre, aborda los protocolos para resolver desde los obstáculos cotidianos, hasta los problemas más profundos como la sucesión y la herencia, que deben abordar las familias en cuanto a sus negocios para encontrar el éxito, detalló Miranda.
Las nuevas generaciones
El IESDE también desarrolla un Programa Nuevos Empresarios y Directivos para gente muy joven, que complementa lo que ofrece la universidad a las nuevas generaciones y viene a acortar la brecha entre lo que necesitan las empresas, las industrias, y la formación que brinda la academia.
“Con mayor o menor proporción traemos un desajuste entre lo que necesita la industria y lo que pasa en las universidad. Es una discusión un poco ontológica… entre lo que quiere y necesitan las organizaciones empresariales o de gobierno y lo que es el producto universitario.
“Este programa que estamos lazando aborda cómo ayudar a las nuevas generaciones a entrar al mundo de los negocios, facilitándole algunas cosas que a la mejor no vieron o a las que no tuvieron acceso en la universidad… Estamos sentando las bases para que después puedan ejercer un liderazgo en la organización en donde estén”, concluye José Alfredo Miranda López, director general del Instituto de Estudios Superiores en Dirección de Empresas (IESDE).