Decir que en la conferencia “mañanera” del miércoles 20 de mayo se presentaría la operación “Rápido y Furioso” como un caso de éxito de la 4T y luego salir con que mejor se difundiría un documental el día de hoy, refleja que el gobierno federal no tiene datos de prueba sólidos y además fue eclipsado por la visita de ayer en Palacio Nacional.
Presumir que fue gracias a la investigación realizada por la administración del expresidente López Obrador que se consiguieron órdenes de aprehensión no significa que hayan obtenido los resultados deseados ya que en algunos casos el proceso penal ni siquiera inició por falta de pruebas, esas que tanto exige la presidenta de la República al gobierno de Estados Unidos y que el gobierno de López Obrador no fue capaz de reunir por una simple y sencilla razón, no hubo, no existieron.
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Salir a decir que las armas que entraron a México durante la fallida operación “Rápido y Furioso” refleja un total desconocimiento del caso y evidencia el talante autoritario de la inquilina de Palacio Nacional ya que sí revisara los más de 30 Tomos de “pruebas” con el rigor científico que debería tener dada su formación académica, se daría cuenta que los famosos chips nunca fueron colocados en las armas de fuego y no vienen ni siquiera mencionados en el expediente, mucho menos referidos en peritaje alguno.
Todo se limitó a una simple lista de matrículas de armas de fuego que personal de ATF elaboró casi manualmente como parte de la Operación “Jacob Chambers”, que es el nombre original de “Rápido y Furioso”, denominación que le pusieron los agentes de ATF cuando supieron que los “compradores testaferros” involucrados en la trama, eran fans de Jakob Toretto y hasta emulaban a los protagonistas de dicha saga.
Pero volviendo a la fallida operación, el gobierno de Estados Unidos no tuvo el cuidado de avisarle oficialmente a su homólogo de México ni siquiera a los agregados titular y adjunto de ATF de ese entonces (finales de 2009 y todo el 2010) que se encontraban adscritos a la Embajada estadounidense en México.
Es más, uno de ellos se enteró después de que se retiró de dicha agencia, dándose cuenta ya muy tarde que fue engañado, confirmando que la multicitada operación se realizó a espaldas del gobierno mexicano y que no alcanzaba ni para acusar de omisos a los funcionarios de ese entonces.
Al respecto, existen indicios de que el hijo de un general que estuvo en el Estado Mayor de la Defensa Nacional (Carlos Fernando Luque), que en ese entonces se desempeñaba como agregado en Tucson, Arizona, Estados Unidos, por parte de la Procuraduría General de la República sí tuvo conocimiento sobre dicha operación en términos generales pero no alertó al titular de la misma y no obstante haber conocido algunos detalles, jamás fue molestado ni con él pétalo de una Orden de Aprehensión, ¿por qué? no lo sé a ciencia cierta y si lo sé, no es políticamente correcto decirlo.
Mención aparte merece la Secretaría de Marina, cuyos elementos se extralimitaton al momento de realizar las detenciones, como si ellos fueran unas blancas palomitas. Hoy sabemos que en esa institución también se cuecen habas y lo hacen con “huachicol fiscal”, pero que el gobierno actual los defiende, no así a quienes fuimos perseguidos políticamente por haber desempeñado un cargo durante los tiempos en que se desarrolló la fallida operación “Rapido y Furioso”.
Sí las cosas fueran parejas hoy el vecino de Bosques de Ciprés II de San Juan Tepepan y que se hace acompañar por un fuerte aparato de seguridad, que se pasa altos y circula en sentido contrario en las calles cercanas al SAT de la calle San Lorenzo, Xochimilco, estaría siendo investigado, pero no es así pese a los señalamientos que recientemente han circulado en torno al contrabando de combustible.
En fin, ojalá que el documental que tentativamente va a ser presentado este viernes en la mañanera sea acompañado de datos de prueba sólidos, tales como las que ha venido pidiendo la presidenta de la República y que posiblemente ayer les mostraron los integrantes de la delegación del gobierno de Estados Unidos que visitó México.