El próximo sábado 4 de octubre, si no se modifica la fecha de toma de posesión del cargo, la rectoría de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla iniciará un nuevo período.
Dado el resultado de las elecciones en que la candidata reelecta perdió el voto estudiantil en 24 de las 44 unidades académicas, es de esperarse que en el discurso de asunción del cargo se den a conocer los cambios que la comunidad universitaria está demandando.
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En este punto quiero señalar que el informe entregado por la Comisión Electoral fue totalmente insuficiente, pues no cumplió con indicar para cada unidad académica el número de votantes por cada padrón electoral sectorial, el número de votos emitidos por cada sector en favor de qué candidatura, el número de votos anulados por cada sector y el número de boletas canceladas por cada sector.
Esta información es muy relevante porque un voto sectorial se puede ganar o perder por un solo voto, y porque las y los consejeros deben tener esa información para saber si las y los representantes de los 88 sectores de las 44 unidades académicas están cumpliendo con el voto mandatado.
Señalo esto porque una de las demandas del movimiento estudiantil iniciado en marzo de este año insiste en el voto universal, y el número de votos estudiantiles por las candidaturas alternativas sumó 41,509 frente a los 41,150 obtenidos por la candidata reelecta. Este resultado habla por sí solo con respecto a la no reelección, demandada también por el estudiantado.
Ya en otras ocasiones he señalado que es explicable la posición estudiantil respecto al voto universal si atendemos a las múltiples ocasiones en que han votado por un(a) candidato(a) de manera abrumadora y, no obstante, pierden frente al voto de docentes y administrativos(as). Creo que esto debe discutirse tomando en cuenta las experiencias que se han vivido en nuestra universidad.
Igualmente he señalado la importancia de respetar la Ley de la BUAP que establece la paridad de representación de ambos sectores, el estudiantil y el magisterial, rota por el voto de las y los directores de unidad académica.
Aunque los posicionamientos del estudiantado respecto a la organización del gobierno universitario cobraron enorme importancia con motivo de la sucesión rectoral, no se reducen a éstos. Otro punto sumamente relevante es el relativo a la calidad de la educación que reciben. Y aquí quiero asentar como premisa principal que la enseñanza y el aprendizaje dependen sustancialmente de la preparación y dedicación de las y los docentes.
Por esta razón vale la pena revisar el Proyecto Anual de Ingresos y Presupuesto de Egresos aprobado por el Consejo Universitario en este enero de 2025 para tener una idea de qué porcentaje del presupuesto universitario se dedica al pago del personal docente.
La Universidad cuenta con un presupuesto de 10,370,000 000, diez mil trescientos setenta millones de pesos.
En el rubro denominado Analítico de Plazas se declaran 2607 académicos hora clase; 411 académicos de medio tiempo; 2121 académicos de tiempo completo; 19 no académicos de medio tiempo; 4248 no académicos de tiempo completo y 4893 jubilados y pensionados.
La información relativa a Servicios Personales contenida en el Proyecto Anual de Ingresos y Presupuesto de Egresos 2025 no distingue entre trabajadores académicos y no académicos. De manera tal que no contamos con los datos relativos a salarios, prestaciones, estímulos, bonos, etc., incluidos en el ingreso tanto del trabajador académico como no académico, pero sí podemos destacar algunas cuestiones.
Por ejemplo, llama la atención que el número de personal no académico de tiempo completo duplique al personal académico de tiempo completo. ¿Cómo se explica que el número de docentes que realizan las actividades sustantivas de la universidad alcance sólo la mitad del número de trabajadores administrativos?
Además, el salario más bajo de un académico de tiempo completo es de 7,768.80 pesos mensuales, al igual que el salario más bajo de un trabajador no académico de tiempo completo que es de 7,767.59 pesos, cuando el salario mínimo en Puebla es de 278.80 pesos diarios, equivalente a 8,364 pesos mensuales.
Ni siquiera ganan el salario mínimo que entró en vigor el primero de enero de 2025.
El rubro de Servicios Personales asciende a 5252,665,038.32 pesos (cinco mil doscientos cincuenta y dos millones seiscientos sesenta y cinco mil treinta y ocho pesos treinta y dos centavos) equivalente al 50.65 % del presupuesto total.
Esto significa que la mitad del presupuesto universitario se destina al pago de las actividades sustantivas y adjetivas. No sabemos en qué proporción.
A este tipo de cuestiones se refiere el estudiantado cuando pide rendición de cuentas claras.