Saquemos del baúl algunos datos sobre la escritora poblana Elena Garro, tránsfuga no por elección sino por las circunstancias que le tocó vivir. Su papá, su mamá y su hermana Sofía, huyeron en pleno contexto revolucionario de México a Asturias. En el ínterin muere Sofi.
Elena Delfina Garro Navarro nace en Puebla porque su madre Esperanza Navarro, a un mes del término del embarazo viaja a nuestro país debido a la infidelidad del padre de Elena, José Antonio Garro. Entre el barco que las transporta de España a México y luego el tren de Veracruz a nuestro estado, los malestares por el avanzado embarazo de Esperanza de algún modo dejarán una impronta en el devenir de nuestra dramaturga.
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Aquí en Puebla las recibirá Consuelo Navarro, hermana de Esperanza. Elena nace en nuestra ciudad el 11 de diciembre de 1916. Al poco tiempo llega a México José Antonio Garro, conoce a su hija Elena y procrea dos hijos más con Esperanza. Toda la familia se instala en Iguala donde crece Elena entre las prácticas espiritistas de su padre, quien practica la teosofía y vende textiles de cambaya y manta, telas tradicionales de los pueblos originarios.
Bonifacio Garro, tío de Elena, Estrella y Albano, es una figura clave en la pasión por las letras, el arte y la amplia cultura que permeará la obra de Elena. Al lado del tío Boni se interesarán por los clásicos griegos y también por los escritores más importantes de la literatura universal. A la par de la tradición oral de los pobladores con quienes crecieron estos infantes, más los relatos posrevolucionarios y las anécdotas de primera mano sobre la Guerra Cristera; a la postre serán temas que enhebrarán la literatura garriana con un matiz crítico y justiciero.
A los quince años Elena Garro es enviada a vivir en la Condesa con su tía Amalia Navarro para que estudie en la Escuela Nacional Preparatoria, en la que se matriculan siete mujeres y tres mil hombres, según nos lo comparte Emiliano Ruiz Parra en su libro Elena Garro. La pérdida del reino (2023), de donde abrevamos para este escrito.
En la casa de Amalia, Elena Garro aprendió ballet con Sybine, un alumno de Anna Pavlova que les daba clases particulares a ella y sus primas. La mansión era célebre por los bailes y las fiestas de disfraces a las que iba el jet set de la Revolución. A una de esas fiestas acudió un joven estudiante de leyes, de ojos azules y voz singularmente aguda; un muchacho tres años mayor que ella, que parecía saberlo todo. Se llamaba Octavio Paz Lozano y se enamoró de Elena Garro en 1935. (Ruiz, 2023)
Octavio Paz conquista a Elena Garro con misivas, camelias y poemas. Su relación epistolar irá de la pasión, al amor/odio, hasta rayar la indiferencia. A mediados de los años treinta, Octavio Paz se suma a las brigadas de alfabetización, en tanto Elena estudia Letras Castellanas y monta coreografías para los elencos del Teatro Universitario. “En la correspondencia que se conserva en el archivo Garro de la Universidad de Princeton, se devela esa etapa de la relación. Octavio Paz le pedía sumisión y entrega total. Algunas cartas eran listas de prohibiciones. Abandona el teatro.”
Ya no veas más a Rodolfo Usigli (dramaturgo y director teatral). No hagas cine. Deja ya la universidad. No sabemos qué le contestaba Garro a Paz porque sus cartas no se conocen. Por las respuestas del poeta, sin embargo, se advierte que ella seguía con su vida: Paz la reprendía, con renovada furia, por su desobediencia. Le insistía: apenas vuelva nos casamos. […] Cuando está enojado le advierte: “Te cortaría el cuello gozosamente, te lo juro”. […] “No merezco lo que has hecho, pero tú quizá no merezcas nada, ni mi cólera sino un tiro, algo con qué aniquilarte […] no quiero que continúes en la universidad, en el teatro, en todo eso”. […] “Me obedecerás ciegamente, sin tener conciencia, o iré a matarte”. (Ruiz, 2023)
En mayo de 1937 Elena Garro y Octavio Paz se casan y al poco tiempo se embarcan rumbo a Valencia para asistir al Segundo Congreso de Artistas e Intelectuales Antifascistas. Será hasta 1992 cuando Elena Garro publique Memorias de España 1937. En esta edición se expone la opresión extremista de algunos izquierdistas pseudo marxistas. Dos años después, el 12 de diciembre de 1939 nace Helenita Paz Garro. Así pasarán 25 años durante los cuales Garro y Paz se separarán y se reconciliarán varias veces, viviendo en distintos países por la carrera diplomática del Premio Nobel de Literatura 1990.
En un clima de represión, de la memoria que tenemos de Elena Garro, la masacre del 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, la condenarán a un ostracismo impuesto. Además, su amistad con Carlos Madrazo y su matrimonio con Octavio Paz lejos de ayudarla la hicieron blanco fácil por sus desafortunadas declaraciones cuando señala a algunos intelectuales de estar involucrados en el movimiento estudiantil.
Garro da un testimonio de la persecución y la cancelación de la que fueron víctimas ella y su hija en el documental La cuarta casa de José Antonio Cordero (Cuernavaca 2002). En este audiovisual se retrata a una veterana Elena Garro apegada a su hija Helenita.
En 1993 el Mtro. Manuel Reigadas y el Dr. Óscar Rivera Rodas organizan las Primeras Jornadas Internacionales de Teatro Latinoamericano en homenaje a Elena Garro, quien no pudo asistir a causa del brote subjetivo y el síndrome de abstinencia por la adicción de su hija Helena Paz y, porque Garro no había dormido debido al maullido del casi centenar de gatos que se habían apropiado de la cuarta casa.
En esa ocasión participamos teatristas del NET, de la UNAM, de la BUAP y de la Universidad de Tennessee; ponderándose la obra de Elena Garro y de Sor Juana Inés de la Cruz como temas recurrentes de este evento pionero en la teatrología gestionada desde Espacio 1900 en el centro de Puebla de 1993 a 2019.
La razón de este sucinto recorrido es para sumarnos a la reivindicación de una escritora fundamental de las letras hispanoamericanas, Elena Garro, quien murió en 1998. A su funeral el único personaje reconocido que asistió fue el ensayista Huberto Batis. Y aunque según el crítico Emmanuel Carballo: “La literatura era una antes de Elena Garro y otra después de ella”, a quien reconocía como “la mejor escritora mexicana de su época” (Ruiz, 2023); tal consideración no fue suficiente para evitar su estigmatización.
En fin, una escultura en bronce de esta icónica representante del realismo mágico ubicada en el Parque de San Luis (10 poniente y 5 de mayo) en la ciudad de Puebla fue vandalizada desde octubre de 2024, mutilándole dos dedos para robarle el libro que sostiene la figura de Elena, a quien también grafitearon con una señal obscena en el rostro. Ante este hecho el Seminario de Periodismo Cultural COLLHI, FFyL, BUAP nos convoca al rescate y reubicación de la escultura emblemática de la escritora Elena Garro el 12 de mayo a las 12 horas con un programa de expresiones artísticas y culturales.
Ahí nos vemos.