Hace años, durante una reunión de trabajo, propuse una idea que me parecía brillante. Era arriesgada, sí, pero estaba convencido de que funcionaría. La respuesta fue un coro de "eso no se hace aquí" y "es demasiado complicado, Eduardo Tovilla". Salí de esa sala de juntas con una mezcla de frustración y rabia, como si alguien hubiera puesto un muro invisible entre mi persona y lo que quería lograr. No importa si eras servidor público, profesor o vendedor de seguros: todos hemos sentido ese "no" que parece cerrar puertas.
Años después, entendí algo: ese muro no era real. Era sólo el eco de mis propios miedos y los prejuicios ajenos. Lo comprobé cuando, contra todo pronóstico, logré impulsar un proyecto que muchos consideraban imposible, abrir el primer club de pádel del estado. Lo relevante no es qué hice, sino cómo lo hice: aceptando que el fracaso era una posible parada en el camino, no el destino final.
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Esa misma resiliencia es el alma de Nada es imposible, el libro de Kilian Jornet que hoy les presento. Porque, al final, todos tenemos una montaña que escalar… aunque no tenga nieve.
Jornet, el ultrarunner español que ha coronado el Everest dos veces en una semana, podría limitarse a contar sobre sus récords. Pero en este libro, abre su alma: habla de sus noches en vela por el miedo a las avalanchas, de la soledad en las cumbres y de cómo, tras alcanzar la fama, se preguntó "¿y ahora qué?". Su mensaje no es "sigan mis pasos", sino "encuentren su propia ruta".
¿Por qué leerlo si no eres un deportista de riesgo?
Yo encuentro tres características especiales en el libro:
- Es entretenido: En él encuentras relatos de sus aventuras (desde correr en los Pirineos de niño hasta expediciones en el Himalaya) entrelazados con reflexiones sobre el miedo, la disciplina y la humildad. No es un manual, sino un diálogo honesto con el lector.
- Apela a una filosofía universal: Jornet no habla de montañas, sino de cómo enfrentar lo que nos asusta. ¿Tu "Everest" es hablar en público, cambiar de carrera o superar una pérdida? Sus ideas aplican.
- Es diferente a otros libros de autoayuda: Mientras otros textos de superación venden fórmulas, él admite sus dudas. Por ejemplo, tras el terremoto de Nepal en 2015, cuestionó si sus hazañas tenían sentido ante tanto sufrimiento ajeno.
Lecciones para mortales comunes (como tú y como yo)
El valor de este libro no está en sus cumbres, sino en sus grietas. Aquí tres claves que todos podemos usar:
1. El miedo es un compañero incómodo, pero útil
Jornet no niega el pánico al escalar; lo nombra, lo estudia y lo usa para tomar decisiones más inteligentes. En la vida cotidiana, eso se traduce en: ¿Miedo a emprender? No lo ignores. Analízalo. ¿Qué parte es prudencia y qué parte es excusa? Como me pasó años atrás, cuando dudaba entre seguir insistiendo o rendirme, la respuesta estuvo en preguntarme: "¿Qué pierdes si lo intentas?"
2. El éxito es un espejismo; el camino, la recompensa
Tras escalar el Everest, Jornet confiesa que sintió… vacío. La lección es clara: si sólo vives para la meta, perderás lo mejor del viaje. ¿Aplicación? Disfruta el proceso de escribir ese libro, criar a tus hijos o aprender un idioma. La felicidad no está en el "ya llegué", sino en el "estoy yendo".
3. Las caídas no son fracasos, son mapas
Cuando una avalancha mató a su mentor en el Mont Blanc, Jornet no abandonó el alpinismo. Reinventó su propósito: honrar a quienes lo inspiraron. En la vida real, eso significa ver los errores como datos, no como derrotas. ¿Cerraste un negocio? Aprende qué falló. ¿Te rechazaron en un trabajo? Descubre qué habilidades pulir.
Las sombras del libro: Cuando la nieve oculta grietas
Sin embargo, como todo, Nada es imposible tiene sus límites, y yo creo que debes considerar tres de sus falencias antes de leerlo:
- Falta de estructura clara: Salta entre anécdotas y reflexiones sin un orden evidente. Si buscas un relato lineal, te perderás.
- Optimismo peligroso: Jornet normaliza riesgos extremos (como escalar sin oxígeno). No todo es posible, pero su mensaje es: "Intenta hasta donde tu cuerpo y ética te lo permitan".
- Poca practicidad para quienes buscan algo específico: Si esperas consejos técnicos sobre alpinismo o rendimiento físico, este no es tu libro. Es una guía mental, no un mapa de ruta.
Tu montaña, tu historia
Termino con una pregunta que me hago cada vez que leo a Jornet: ¿Qué nos detiene realmente? ¿El muro exterior… o el que construimos dentro?
Hace poco, en una charla, un joven me dijo: "Eduardo Tovilla, ¿cómo sabes cuándo un sueño vale la pena?". Le respondí lo mismo que Kilian me enseñó: "Cuando el miedo a no intentarlo duele más que el riesgo de fracasar".
Así que, querido lector, ¿cuál es tu montaña hoy? Quizá sea pequeña: levantarte temprano, terminar un informe o disculparte con alguien. O enorme: emigrar, sanar una ruptura o reinventarte. Da igual. Lo que importa es que, como Jornet en el Everest y yo ante aquel "no" inicial, elijas escuchar la voz que dice "sigue" en vez de la que grita "detente".
Y recuerda: las cumbres no se conquistan con pasos perfectos, sino con pasos persistentes.