“Contrabandos
…
Este delito nace de la ley misma,
pues, al crecer el impuesto de
aduanas, crece el beneficio, y con
ello, la tentación de hacer
el contrabando, y la facilidad
de realizarlo.”
Cesare Beccaria
(De los delitos y las penas, 1764)
En las últimas noticias volvió a salir a la luz pública, lo que todo ciudadano de a pie ve en las calles, en la industria mexicana, en el desempleo industrial de todo México, pero que las autoridades no lograban visualizar, que consiste en que, circula mercancía e insumos provenientes de la China, a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.
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Desafortunadamente, la autoridad fiscal encargada de inspeccionar, revisar, confiscar esa mercancía, está envuelta en una complejidad que la hace inoperante, lo cual no es otra cosa más que, un ejemplo de la ineficacia jurídica en que se encuentra inmerso el Estado mexicano.
Con las noticias de los aranceles que pretende imponer el próximo gobierno de Estados Unidos de América a México, porque se afirma que los chinos triangulan la mercancía para llegar a ese país, por medio de nuestra nación y con toda la complicidad del gobierno mexicano.
Además, con las otras noticias que amenazan a México de ser expulsado del T-MEC, firmado en 2020, aprovechando que en 2026 hay una revisión al referido tratado de libre comercio, y con las últimas noticias de la reacción “inmediata” del gobierno federal mexicano haciendo revisiones en los locales comerciales del centro de la ciudad de México, donde venden miles de productos chinos; es que se ha puesto en los medios lo que está sucediendo en México desde hace treinta años, que con la apertura de las políticas públicas de la nación, con la firma de una multiplicidad de tratados de libre comercio con un sinnúmero de naciones, se ha permitido que México sea la puerta grande de América para que se importe cualquier tipo de mercancía ilegalmente.
Y es que, el problema no es exclusivamente migratorio, en el sentido de que se achaque a México que por aquí transitan los migrantes que tarde o temprano llegarán a los países del norte, que debe México de endurecer sus políticas de migración, lo cual es una leyenda que ya nos sabemos, desde los tiempos del presidente Ronald Reagan; es decir, desde la década de los ochenta del siglo pasado, pues hay que recordar que, la leyenda urbana, era que el comunismo iba a entrar a aquel país por Texas, ya que México iba a dejar pasar a los comunistas, lo cual fue un argumento que se vendió muy bien en esos tiempos en que aun subsistía la Guerra Fría, para tener angustiados a los ciudadanos norteamericanos.
El problema no es que circule mercancía china solamente, sino que regularmente esta serie de productos han pasado de forma ilegal al territorio nacional, como es que la mercancía que pasa documentada con otra descripción o nombre, para disminuir el pago de los impuestos de comercio exterior, entonces es la mercancía que cuenta con ciertas regulaciones y restricciones no arancelarias, es decir que, debe de contar con ciertos permisos que no los tramitan o cumplen, pero también, contamos con la mercancía que debe pagar cuotas compensatorias, ya que se encuentra inmiscuida en prácticas desleales de comercio exterior y no lo pagan en las aduanas, todo lo que ocasiona, no solamente que México sea el trampolín de esas mercancías para que lleguen a los países del norte, sino que se haya afectado enormemente la producción nacional.
Las empresas mexicanas a lo largo de los años, se han modificado, de tratarse de empresas transformadoras, a simples importadores y distribuidores de productos chinos, que es hoy, más redituable importar productos chinos, que contar con personal, maquinaria, talleres, bodegas, insumos para producir las mercancías mexicanas.
En resumen, que los empresarios mexicanos apuesten por ser simples importadores que, industriales y productores, todo esto se ha presentado en los últimos tiempos en México y las instituciones gubernamentales no han puesto atención a esa problemática, es más, pudiera decirse que, no se han dado cuenta que verdaderamente es una problemática.
Y, si a eso se suma que, se analice el entramado jurídico que existe en materia de comercio exterior y aduanas en México es impresionante. Participan una gran cantidad de secretarias de Estado, además de que existen una serie de leyes, reglamentos, tratados internacionales que regulan al comercio exterior.
Para hacer cumplir tanta regulación se requiere de personal sumamente capacitado y no simplemente de personas honestas, que es por lo que, intentó aportar la administración pública federal anterior poniendo a la Marina a la cabeza de las aduanas.
Lo peor de todo este desastre en las aduanas y en comercio exterior es que, se trata de una muestra más de que “es más fácil, hacer lo ilícito, que lo lícito, en nuestra nación”, ya que, con esta serie de regulaciones, se castiga, vigila, inspecciona, censura a la empresa que intenta cumplir con todos los requisitos que se exigen en las leyes, reglamentos, tratados internacionales, resoluciones de comercio exterior. Pero que, al que pasa la mercancía por las fronteras mexicanas, sin papel alguno, o bien, con documentación intencionalmente incorrecta, vive en la tranquilidad absoluta que brinda, ni más ni menos que, la ineficacia jurídica del Estado mexicano.
(Web: parmenasradio.org)