Sábado, 16 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El desfile del 5 de Mayo y los tiempos muertos

Se ha incrementado la concurrencia de los altos funcionarios federales al desfile de Puebla

Silvino Vergara Nava

Licenciado en Derecho por la Escuela Libre de Derecho, maestro en Derecho (Ibero Puebla), doctor en Derecho por la Universidad Panamericana y también por la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Desde 1997 es titular del despacho Consultoría Contencioso Administrativa. Ganador del Premio Nacional a la Investigación Jurídica.

Miércoles, Mayo 13, 2026

“Un minuto que pasa es irrecuperable.
Conociendo esto, ¿cómo podemos
malgastar tantas horas?”.

Mahatma Gandhi

“Puedes pedirme cualquier cosa
que quieras, excepto tiempo”.

Napoleón

En los últimos tiempos, particularmente en estas dos últimas administraciones públicas se ha incrementado la concurrencia de los altos funcionarios federales en el desfile del 5 de Mayo en Puebla, que cada día le han dado mayor impacto nacional atendiendo a que, siempre es necesario hablar y construir de la denominada “historia monumental”, esa que narran los historiadores auspiciados por los gobiernos para enaltecer algo o alguien.

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En esta ocasión, había que enaltecer con esa historia mal contada del 5 de mayo de 1862, la soberanía nacional para desviar un poco la atención a los embates norteamericanos por las investigaciones de los grupos criminales nacionales desde las entrañas gubernamentales.

En esta ocasión del desfile del 5 de Mayo de este año, resulta que se pudo ver a toda la denominada “plana mayor”, los titulares de las principales instituciones gubernamentales del país, desde los secretarios de Estado, pasando por ministros, senadores, diputados, etc., que estuvieron presentes contemplando el desfile de cientos de alumnos, profesores, servidores públicos, militares y policías.

Lo que se ha dicho es que este desfile fue todo un éxito; sin embargo, contar con todos esos personajes tan importantes contemplando un desfile; ¿no se trata de tiempos muertos? ¿Cuánto es el gasto en transportar a la ciudad de Puebla desde la Ciudad de México a un secretario de Estado, a un ministro, diputado o senador? ¿Es indispensable el tiempo de estos personajes y el gasto público para acudir a un desfile escolar y militar?

Lo cierto es que, esas preguntas no se hacen regularmente. Es más, para los que acuden al desfile y participan en él, se enorgullecen de los personajes que asisten, pero pareciera que las condiciones del país no están, y nunca han estado, para perder el tiempo del desfile. El tiempo de traslados y sobre todo los gastos que representa ese desfile, por lo menos para el ciudadano de a pie consciente de lo que se está viviendo en México, pareciera un desperdicio de tiempo, dinero y esfuerzo el que asistan todos esos personajes.

Si contáramos el tiempo invertido en acudir al desfile, desde la planeación del traslado, el traslado mismo, la estancia, todos los protocolos de seguridad, los viáticos de quien los acompaña, su equipo de seguridad, y después todo el protocolo del final del desfile incluyendo, comida de todo el personal de algún secretario, o bien, de un diputado o ministro, es un gasto impresionante, que no creo que exista la cuantificación de eso en los datos oficiales, ya que es muy complejo de contabilizar, pero todo ese dinero y ese tiempo invertido para acudir a un desfile, pudiera ser invertido en otra cosa más útil, sobre todo considerando los personajes que acuden y los cargos que ostentan.

Por ejemplo, en el caso de los ministros de la Corte, pensar en todo lo que tienen que hacer, leer, estudiar y resolver, no hay tiempo que alcance, ¡ni para dormir! Es bien sabido que, en la Corte, hay una serie de casos y asuntos por resolver, que no afectan solamente a las partes que se encuentran en conflicto, sino que esas decisiones repercuten a la nación en general; a miles de personas que se encuentran en la misma situación que aquel asunto que está esperando “en el sueño de los justos” para que se resuelva y con las implicaciones que esto puede tener.

Si ese tiempo que se invierte en acudir a un desfile se invirtiera propiamente en esa labor, ¿cuántos asuntos ya pudieran haberse resuelto o por lo menos, avanzado en su pronta resolución?

Y así nos encontramos con el caso de los secretarios de Estado, diputados y senadores que alegremente acuden al desfile del 5 de Mayo en Puebla, como si no tuvieran pendientes que resolver cada quién en el ámbito de sus funciones. Si ese tiempo que malgastaron en acudir a ese desfile se invirtiera, por ejemplo, para escuchar a unos pocos de los cientos que solicitan citas diariamente con secretarios de Estado, diputados o senadores, ¿cuántas personas pudieron haber sido atendidas en esas horas en lugar de estar contemplando un desfile de carros alegóricos?

Es bien sabido en la conciencia de cada persona que, cuando nos enfrentamos en situaciones que somos incapaces de resolver, de tener una respuesta, de saber que hacer, para desviar la atención de los que están a la expectativa de nuestra reacción, es que nos justificamos con alguna nimiedad, eso pasa mucho en el ambiente de la burocracia, en lugar de tomar “al toro por los cuernos”, como se decía en la abolida fiesta taurina, pues buscamos cualquier pretexto para justificar nuestra inacción. ¿No será que acudir a esta serie de eventos, como ahora fue el desfile del 5 de Mayo, es una muestra de esa incapacidad gubernamental?

En los cinco sentidos de cualquier ciudadano de a pie, que sabe que tiene pendientes y muchas tareas por resolver, en su conciencia comprende que no pude perder su tiempo en banalidades, como bien pudiera ser un desfile escolar y militar, pero cuando no se tiene proyectado qué resolver y cómo resolver; es decir, cuando no hay proyecto alguno, pues es una magnífica oportunidad acudir con todos los gastos pagados a un excelente desfile y una exquisita comida, que no se convertirá entonces en tiempos muertos, sino en una estupenda justificación de la función de ese cargo público, en lo que diferimos el problema y ubicamos algún día el plan a seguir, es decir, en lo que localizamos un verdadero proyecto de nación.
(Web: parmenasradio.org)

 

 

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