Después del triunfo en las urnas de la 4T, donde Morena y sus aliados superaron de manera contundente a sus adversarios, el presidente López Obrador envió para su aprobación veinte reformas constitucionales a la todavía legislatura que está en funciones para que fueran aprobadas en el último periodo ordinario de sesiones y que podrán hacerlo en el mes de agosto.
Estas iniciativas que ya se habían presentado desde el 5 de febrero contienen sus propuestas más polémicas y trascendentales para el país como revertir el sistema de pensiones de los trabajadores que se instauró desde el sexenio de Zedillo; impulsar una reforma electoral; reformar a la administración pública que pretende eliminar los órganos autónomos y simplificación; que la Guardia Nacional pase a formar parte de la Secretaría de la Defensa y la Reforma al Poder Judicial.
Más artículos del autor
El plan va tomando forma y esta semana se aprobaron en la Comisión de Puntos Constitucionales seis de las reformas enviadas por el presidente, las cuales pasarán al pleno para su discusión y votación.
Uno de los programas sociales que ha impulsado el presidente de Jóvenes Construyendo el Futuro, se elevará a rango constitucional después de aprobar la reforma al artículo 123 de la Constitución.
También se aprobó la reforma en materia de pensión del retiro con lo que se garantiza el cien por ciento de las pensiones con el Fondo de Pensiones para el Bienestar para que los trabajadores que cotizaron al IMSS e ISSSTE se puedan jubilar con el monto de su último salario. La tercera iniciativa reforma el artículo 123 constitucional, en materia de salarios, que buscará que el salario mínimo siempre esté por encima de la inflación anual vigente.
Otra reforma aprobada por la Comisión fue en materia de vivienda para trabajadores, para que el Infonavit pueda construir viviendas. De igual forma se aprobó el derecho de uso y aprovechamiento del Estado sobre las vías férreas para transporte de pasajeros. Y por último se expedirá la Ley General en Materia de Austeridad Republicana para establecer que ningún servidor público gane más que el presidente.
Se prevé que será la siguiente legislatura que retome estas reformas en el pleno a partir del mes de septiembre, con la mayoría calificada que obtuvo la 4T en las urnas y que seguramente conservará después de la polémica de la sobrerrepresentación que acusa la oposición quienes se habían visto beneficiados hoy la critican.
La presidenta electa Claudia Sheinbaum en estos primeros tres años no tendrá el desgaste con el Poder Legislativo, por lo que se podrá concentrar en instrumentar las políticas públicas que dejará pendientes el presidente López Obrador y comenzar con su propio legado como devolver a México las vías férreas para transporte de pasajeros a lo largo y ancho del país sólo por citar uno de sus planes.