Sábado, 13 De Junio De 2026 | Puebla

OPINIÓN

La historia y evolución de los Juegos Olímpicos

Un breve recorrido por la historia del evento más antiguo y prestigioso a nivel global

Eduardo Tovilla

Economista egresado del ITAM y maestro en Administración de Negocios por la Universidad de las Américas Puebla. De 1995 a 2019 se desempeñó como funcionario público. Su conexión con el pádel se fusiona con una exitosa carrera empresarial y su compromiso filantrópico.

Martes, Julio 30, 2024

El pasado 26 de julio, se inauguraron los Juegos Olímpicos en París, el evento deportivo más prestigioso y antiguo del mundo. Muchas personas seguimos las competiciones en vivo o vemos los resúmenes para conocer cómo va cambiando el medallero. Yo soy un entusiasta de estos juegos, por esta razón, hoy haré un breve recorrido por su historia y evolución.

Cuando hablamos de los primeros Juegos Olímpicos tenemos que remontarnos al año 776 a.C., a la ciudad de Olimpia. Se celebraban en honor a Zeus, el rey de los dioses griegos. Estos juegos eran parte de los festivales religiosos y representaban una oportunidad para que los hombres de Grecia demostraran su fuerza y habilidad atlética. Los ganadores eran considerados héroes y su victoria era coronada con olivo. Fueron prohibidos en el año 393 d.C. por el emperador romano Teodosio I, como parte de sus esfuerzos para terminar con el paganismo.

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Los Juegos Olímpicos, como los conocemos hoy en día, se los debemos sobre todo al barón Pierre de Coubertin, un educador e historiador francés, quien con el deseo de promover la paz y cooperación internacional, mediante el deporte, fundó el Comité Olímpico Internacional (COI) en 1894. Fue dos años después, en 1896, que se celebraron los primeros Juegos Olímpicos modernos en Atenas, Grecia. En esta primera edición, participaron 13 países y 280 atletas, todos hombres.

Cómo evolucionaron los Juegos Olímpicos

Compartirles cómo se llevó a cabo cada edición desde entonces necesitaría más líneas que las reservadas a este espacio para mí, Eduardo Tovilla, así que me limitaré a mencionar las más importantes y a explicarles de manera general tanto los cambios como los retos que han moldeado el desarrollo y carácter global de los Juegos Olímpicos.

Desde su primera edición, no se han realizado cada cuatro años como se habría esperado. Este evento ha sido interrumpido en varias ocasiones por conflictos mundiales. Por ejemplo, los Juegos Olímpicos de 1916, los cuales iban a celebrarse en Berlín, fueron cancelados por la Primera Guerra Mundial; lo mismo ocurrió con las ediciones de 1940 y 1944, pero en razón de la Segunda Guerra Mundial.

Durante la Guerra Fría, si bien el evento no corrió con la misma suerte de cancelación, la política se apoderó de los escenarios destinados al deporte. La competencia deportiva también se tornó en ideológica entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Estas dos superpotencias fueron las responsables de los boicots a los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980 y de Los Ángeles en 1984. En el primero, Estados Unidos junto con sesenta países protestaron por la invasión soviética de Afganistán; mientras que, en el segundo, la Unión Soviética y otros países del bloque del Este protagonizaron la respuesta.

Pero más allá del impacto que tuvieron los conflictos políticos en este evento, me gustaría hablar sobre su evolución en materia de inclusión y diversidad, temas que me interesan mucho y que promuevo en mi club de pádel. La participación femenina en los Juegos ha aumentado de manera significativa desde su primera inclusión en París 1900. Ese año sólo compitieron 22 mujeres (2.2%) en comparación con los 975 hombres; sin embargo, en 1932, ya participaron 9.5% y, en 1980, 21.5%. Este año, el 50% de los atletas son mujeres, un hito en la búsqueda de la igualdad de género en el deporte.

Además de lo anterior, está la celebración de los Juegos Paralímpicos, que tienen lugar después de los Juegos Olímpicos. Aunque iniciaron casi seis décadas después, en Roma, han crecido en importancia y visibilidad; es decir, con el tiempo han tenido una mayor cobertura y más personas los siguen. El evento proporciona una plataforma para que los atletas con discapacidades demuestren su talento y determinación. Esto es muy relevante porque la organización implica la adaptación de los deportes y la mejora de la accesibilidad en las instalaciones olímpicas.

La tecnología también ha impactado en la transformación de los Juegos Olímpicos, tanto en lo que respecta a la precisión en el cronometraje hasta la transmisión en vivo de eventos. Quienes seguimos las competiciones desde hace años hemos podido notar la diferencia, sin duda, nuestra experiencia ha mejorado en muchos sentidos. Por supuesto, los atletas también se han beneficiado de estos avances tecnológicos. Por otro lado, también hemos sido testigos de la introducción de nuevas disciplinas deportivas, como el snowboard y el BMX, que han atraído a un público más joven y diverso.

Otro aspecto que considero que vale la pena mencionar es la implementación por parte del COI de nuevas estrategias para mejorar la sostenibilidad de los Juegos Olímpicos. En 2014, se adoptó la Agenda Olímpica 2020, la cual está centrada en la reducción de costos y promoción de prácticas sostenibles, y que habían sido una preocupación constante para los gobiernos anfitriones, ya que la organización del evento es una empresa costosa y completa, que aunque estimula la economía local, mejora la infraestructura y aumenta el turismo, ha dejado a varias ciudades con pasivos significativos. Por ejemplo, los Juegos Olímpicos de Montreal, en 1976, dejaron a la ciudad con una deuda que tardó en pagarse tres décadas.

Yo, Eduardo Tovilla, creo que los Juegos Olímpicos son una fuerza poderosa para el cambio social y la cohesión global.  Han proporcionado una plataforma para que los atletas rompan barreras y desafíen normas sociales y de eso hay varios ejemplos notables, como la histórica victoria de Jesse Owens, en Berlín 1936, que superó las ideologías racistas, y el puño en alto de Tommie Smith y John Carlos en los Juegos de México 1968, quienes después de ganar medalla de oro y de bronce, respectivamente, en la carrera de los 200 metros, alzaron su puño envuelto en un guante negro cuando comenzaba a sonar el himno nacional estadounidense, para protestar en favor de los derechos civiles negros.

Se vienen días emocionantes, así que los exhorto a disfrutar cada momento de la competencia y a alentar a nuestros atletas nacionales. A mí, Eduardo Tovilla, me resulta inspirador observar las proezas de estos héroes modernos, cuyas habilidades parecen desafiar los límites humanos. Del mismo modo, los invito a observar los Juegos Olímpicos como un evento que ha tenido que superar muchos desafíos, lo mismo que los atletas. ¡Se vienen días emocionantes!

 

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