El próximo 2 de junio será uno de los días más importantes de mi vida personal, familiar y social; por supuesto que también en lo político. En gran medida, de mi voto dependerá mi presente y mi futuro como ciudadano. Dependerá mi hoy y mi mañana.
Con mi voto dejaré en manos de unos cuantos políticos (gobernador, presidente municipal, senadores, diputados locales y federales) el destino de mi ciudad, de mi estado, de mi país. El destino de mi familia.
Más artículos del autor
Por eso es muy importante para mí, para todos, tomar la decisión más acertada, la más inteligente, la más razonada; aunque respeto la decisión de cada quien, no coincido con el postulado de “vota por quien más te agrade, por el que mejor te caiga”.
¿Realmente voy a dejar en las manos de un “simpático” el presente y el futuro de mis hijos, de las próximas generaciones?” ¡Por supuesto que no! Ni por la más hermosa de las candidatas, ni por el más apuesto de los candidatos, ni por el que tenga más títulos profesionales o el curriculum vitae más impresionante. ¿Entonces por quién?
Votaré por la candidata o el candidato que mejores políticas públicas haya propuesto a lo largo de la precampaña, intercampaña y la campaña que finalizó ayer miércoles a la medianoche.
Votaré por la candidata o el candidato que haya escuchado más a los ciudadanos durante sus múltiples y cansados recorridos por Puebla capital, por la zona metropolitana y por los municipios más alejados.
Votaré por la candidata o el candidato que haya sido más transparente en su informe de gastos, en el reporte pormenorizado de su vida personal y como funcionario público. El que haya dado menos muestras de opacidad.
Votaré por la candidata o candidato que menos vínculos o lazos tenga o haya tenido con personajes de oscura procedencia, con maleantes, con delincuentes, con criminales, con políticos y empresarios bajo proceso judicial. Por ellos, jamás.
Votaré por la candidata o el candidato que más experiencia política haya tenido en su paso por el ejercicio público, quien haya ofrecido obras y servicios de calidad y utilidad a los poblanos.
Votaré por la candidata o candidato que mayores visos de honradez haya demostrado como político, aunque la gente siga pensando que todos los políticos son igual de corruptos y ambiciosos.
Quizá sean pocas razones, no lo sé, podría haber muchas más, pero lo que sí sé es que votaré por la candidata o candidato que se comprometa o se haya responsabilizado a lo largo de su carrera, con las necesidades más urgentes, las más apremiantes de la sociedad.
Yo ni venderé ni comprometeré mi voto con ningún candidato que me presione, que me obligue a votar por él, con palabras amenazantes y coercitivas, directas o a través de sus esbirros.
Yo no pondré en riesgo la estabilidad, la seguridad, el desarrollo de mi comunidad, de mi gente, de mis amigos, de mis vecinos, de mis paisanos; yo no comprometeré la libertad democrática, a ningún costo, por muy arriesgado que fuere.
Este 2 de junio saldré a votar a conciencia, con plenitud, con la suficiente alegría de saber que, en comunidad, con una amplia participación ciudadana, estaremos decidiendo el presente y el futuro de mi ciudad, de mi estado, de mi país ¡Nos vemos en las urnas!
@elmerando
Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente la línea editorial de e-consulta.