No obstante que a lo largo de mi vida he tenido muy malas experiencias por el actuar de sacerdotes católicos, siempre estuve en ambiente clerical, empezando por mi familia que es muy religiosa y también porque estudié desde el preescolar, primaria, secundaria, bachillerato, mis dos licenciaturas y la maestría en escuelas católicas.
A pesar de mí apostasía, reconozco que tengo una gran admiración por algunos prelados como Gustavo Rodríguez Zarate (QEPD) que fue mi guía en mi juventud, Samuel Ruiz García (QEPD) quien fue mi ejemplo de lucha en el siglo pasado y José Manuel Solalinde Lozano a quien atendí en una de sus visitas a Puebla en el año 2012. También siento enorme respeto por el obispo emérito de Chilpancingo Salvador Rangel Mendoza, por su inagotable labor por pacificar el estado de Guerrero en la disputa que mantienen los cárteles de la droga que dominan esa región.
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Este 29 de abril en la tarde me consternó su desaparición y le rogué a mi Gran Arquitecto del Universo (Dios) que apareciera con vida, hecho que afortunadamente ocurrió solo unas horas después de que se diera a conocer su desaparición. En el momento que no se sabía de su paradero vislumbre el terrible escenario de que apareciera sin vida.
La indignación más que justificada que la gran mayoría de los mexicanos tendríamos por ese hecho y las consecuencias que se presentarían en nuestro país y el mundo por este homicidio. Sin duda este hipotético acontecimiento hubiera tenido una repercusión más grave que la que se tuvo con el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo el 24 de mayo de 1993 en donde se presume hubo una confusión.
Este supuesto atentado del obispo emérito de Chilpancingo Salvador Rangel Mendoza, hubiera ocasionado una crisis social nunca antes vista en México y enrarecido el proceso electoral de este 2024. La oposición utilizaría este suceso para tratar de disminuir la diferencia que tienen en este momento de dos dígitos con base en las encuestas publicadas en la carrera presidencial a favor de Xóchitl Gálvez y en contra de la candidata de Morena Claudia Sheinbaum. Qué contexto tan sorprendente.
Afortunadamente este panorama no se presentó, el obispo emérito de Chilpancingo apareció con vida y se encuentra en recuperación en un hospital de Cuernavaca, Morelos, lo cual celebro principalmente por su vida. Se dice que llegó por sus propios medios a solicitar atención médica, lo que me alegra mucho. Esta tragedia, que no ocurrió, la hubiéramos lamentado todos en este país. Sin embargo, es de vital importancia que se dé a conocer los detalles de ese evento. Merecemos saber la verdad de lo que ocurrió a fin de evitar cualquier especulación. En estos momentos es de crucial importancia conducirnos con prudencia y no hacer conjeturas. La carpeta de investigación esta abierta y se tendrá que saber que ocurrió y los responsables, si los hay, que paguen las consecuencias.
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