Eran las 7:30 horas del domingo 27 de noviembre de 2022. Ya no se podía caminar en los alrededores del Ángel de la Independencia en la Avenida Reforma de la Ciudad de México. Más de un millón de personas nos reunimos para atender la convocatoria de nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador.
La marcha inicia hasta las 9 horas, pero el ánimo de recorrer las calles con nuestro dirigente y máximo exponente del sentimiento del pueblo mexicano nos entusiasma. Cientos de caras conocidas, saludamos con gusto a compañeras y compañeros de diferentes puntos de la República Mexicana, estamos congregados para festejar, en ese entonces, los cuatro años de gobierno y del humanismo mexicano.
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El trayecto que inició en el Ángel de la Independencia y que tenía como destino la plancha del Zócalo de la Ciudad de México, toma en promedio un estimado de 45 minutos a pie, pero ese domingo nos llevó más de cinco horas. De esa magnitud el apoyo que el Presidente de la República tiene de su pueblo.
Esa histórica estampa fue profesionalmente retratada por el fotoperiodista Luis Antonio Rojas, para The New York Times, que sin imaginarlo capturó uno de los momentos de mayor importancia en la historia contemporánea de nuestro país. Resultó, además, que es la portada del nuevo libro del presidente Andrés Manuel López Obrador, publicado por la editorial Planeta y cuyo título ¡Gracias! nos da una idea del contenido de sus 560 páginas.
En esas letras, que anticipó como su despedida, relata su trayectoria en veinte capítulos, incluyendo cada una de las luchas más relevantes que forjaron su tenacidad y deseo de cambio, como lo fue el desafuero, el fraude de 2006, la lucha por el petróleo, la constitución de Morena, pero también el último de estos pasajes relata a modo de diario los últimos meses de 2023 y culmina con su despedida.
Una obra que estoy cierto removerá muchos sentimientos de todas y todos aquellos que formamos parte de cada una de estas etapas, no de un líder, sino de la defensa de nuestro país, y la esperanza de un mejor futuro para nuestras hijas, hijos, para todas las familias mexicanas.
No puedo más que recomendar con amplitud esta nueva publicación que se agotó durante su venta en línea, pero que podremos adquirir en librerías a partir del 16 de febrero de este año.
No hay mejor invitación para leerlo, que la que extendió el Presidente desde su mañanera el pasado lunes 12, misma que cito a continuación:
“Con este texto dirigido a los jóvenes —porque a los jóvenes se los estoy dedicando— con este texto dirigido a los jóvenes, me retiro por anticipado.
Al término de mi mandato me iré de la actividad política con la satisfacción de haber cumplido y con el criterio de que no debemos tener demasiado apego ni al dinero, ni al poder”.
Memoria de Regeneración
Como se puede constatar, la construcción de un México transformador presentó enormes desafíos por la cantidad de intereses multimillonarios y de poder afectados.
Para nadie fue una sorpresa que el camino no fuera una línea recta, y que parte de estas resistencias tuvieran como estrategia la mentira y la calumnia, y que, a pesar de estar a sólo meses del final de este gobierno popular, no llegó tarde el último de estos intentos de la mano de una periodista, que a título personal, respetaba y valoraba su trabajo.
Con la bajeza de insinuar al líder del Estado mexicano como narcopresidente, intentó hacer detonar un escándalo difamatorio que como la pólvora mojada, no tuvo ninguna trascendencia, pero no por tratarse del Presidente, sino porque sus acusaciones están basadas en ninguna prueba.
Durante una entrevista con Julio Astillero, quien señala al presidente, no pudo demostrar sus dichos, cuya investigación basó en una tarjeta de presentación con un par de nombres impresos, pero señalando fuertemente que sus otras pruebas duras no puede darlas a conocer porque están siendo reservadas para otro trabajo de mayor relevancia.
Sin tener un criterio sesgado, yo me pregunto si existe un trabajo mayor que el de comprobar que un Presidente tuvo o tiene relación con el crimen organizado, pues a mi parecer, ese debería ser el trabajo prioritario, el de dar a conocer con pruebas los dichos.
Al ser de la manera en que ella los expresó me sentí confundido, porque tiene en su haber investigaciones de muy alto nivel y valor periodístico, y que con una acusación así, sin una sola prueba, deja abierta la duda para todos sus trabajos anteriormente publicados.
La extrañeza fue tal, que el propio gobierno de Estados Unidos desmintió que se tuviera abierta una investigación en ese sentido, y que incluso desde 2007, el presidente Barack Obama solicitó se cerrara una investigación en contra del actual presidente por carecer de todo sustento.
Es así como terminó un intento más de ensuciar una lucha que nos costó a millones de mexicanas y mexicanos, y como Salvador Díaz Mirón ya escribía en uno de sus poemas, cuyo fragmento me permito citar, es como está terminando una de las mejores etapas del país en su historia reciente:
“…
Los claros timbres de que estoy ufano
han de salir de la calumnia ilesos.
Hay plumajes que cruzan el pantano
y no se manchan... ¡Mi plumaje es de esos!
¡Fuerza es que sufra mi pasión! La palma
crece en la orilla que el oleaje azota.
El mérito es el náufrago del alma:
vivo, se hunde; pero muerto, ¡flota!
…”