Aunque Donald Trump mantiene una alta ventaja en las encuestas de opinión respecto a los otros cinco contendientes por la candidatura republicana, lo que hace muy probable su triunfo en las elecciones primarias, hay muchos estadounidenses que están promoviendo medidas legales para evitar que el expresidente aparezca en las boletas. Lo anterior prueba el temor que existe en una parte importante de la población frente a la posibilidad de que el empresario regrese a la Casa Blanca y, al mismo tiempo, demuestra la extensión de su poder político.
Lo que se conoce en EE. UU. como las primarias son elecciones que tanto el partido republicano como el demócrata realizan para elegir al candidato que participará en los comicios generales. También se realizan los llamados “caucus” o asambleas de partidos que tienen un formato distinto, pero son parte de éstas. Una explicación en términos simples porque en realidad es un proceso complejo que dura varios meses y que se efectúa de manera distinta según el estado en el que se desarrolla.
Más artículos del autor
Afín con el sistema electoral estadounidense, los ciudadanos votan por un candidato, pero son los delegados, asignados acorde a los resultados de cada primaria y/o caucus, los que realmente seleccionan al contendiente. La decisión final se toma en las convenciones nacionales de cada partido en las que los delegados van en representación de sus respectivos estados. Este año, la republicana se celebrará del 15 al 18 de julio en Milwaukee y la demócrata del 19 al 22 de agosto en Chicago (Wolf, 2023).
El próximo lunes 15 de enero las primarias comenzarán oficialmente en Iowa, en donde los votantes republicanos elegirán a su candidato favorito. En este estado, por ejemplo, Donald Trump tiene la preferencia de los electores con un apoyo promedio del 51.3%, contra el 17.2% que tiene el gobernador de Florida, Ron DeSantis, y el 15.8% que poseé Nikki Haley, la exembajadora de EE. UU. ante las Naciones Unidas. Mientras que en las encuestas nacionales lo muestran con una aceptación del 61.3%, de acuerdo con la información publicada por FiveThirtyEight (2024).
A pesar de la amplia ventaja, el camino a la contienda electoral no está siendo sencillo para el expresidente: según estimaciones del periódico NYT (2024), en por lo menos 34 de los 50 estados que conforman al país norteamericano se han presentado impugnaciones formales a la candidatura de Trump. Si bien en algunos la demanda ha sido desestimada o rechazada como sucedió en Connecticut, Delaware y Kansas, entre otros, en la mayoría la petición continúa sin una resolución como son los casos de Nueva York, Illinois, Florida, New Hampshire, Nevada y 14 estados más.
El argumento que se ha empleado en los distintos estados afirma que, debido al papel que el expresidente republicano desempeñó en los ataques contra el Capitolio del 6 de enero de 2020, Trump no es elegible para el puesto de presidente. Esto de acuerdo con lo establecido en la sección 3 de la 14º Enmienda, la cual prohíbe a quien haya participado en una insurrección o rebelión contra EE. UU. ocupar cargos federales. Cabe decir que esta disposición constitucional rara vez ha sido utilizada (Cabral y Epstein, 2023).
Lo anterior refleja la tensión que se vivirá a lo largo de este año electoral, pero sobre todo el grado de preocupación que existe por parte de muchos estadounidenses, en particular de ideología liberal aunque también hay conservadores que no apoyan a Trump, de que una vez más el magnate asuma el mando del país. Tal es el miedo que están utilizando hasta el último recurso para evitarlo. Hasta hoy, dos estados decidieron firmemente revocar a Donald Trump de las boletas electorales de sus primarias: Colorado y Main.
De hecho, la Corte Suprema de Colorado hizo historia con su dictamen de eliminar al expresidente de las boletas por ser la primera vez que se aplicó la Sección 3 de la enmienda antes referida (Cabral y Epstein, 2023). La decisión fue muy cerrada, pero al final 4 de los 7 jueces declararon a Trump como inelegible para la presidencia. Sin embargo, el expresidente no tardó en apelar la decisión, así como el Partido Republicano de Colorado, los que solicitaron a la Suprema Corte de Justicia revocar el fallo.
La apelación pone a los jueces de la Suprema Corte en una situación complicada, pues dependiendo de cuál sea su decisión, es decir, revocar el fallo de la Corte de Colorado o avalarlo, podrían fortalecer la campaña de Trump o extinguirla. Baste decir que, actualmente la Corte se compone de una mayoría conservadora y que tres de sus jueces fueron designados por Donald Trump (COHEN, 2023). Sin embargo, según la opinión de varios observadores veteranos de la Corte es probable que los jueces eviten, si es posible, la aplicación políticamente explosiva de la sección 3 de la 14ª Enmienda a un candidato presidencial (Dwyer, 2024).
De momento es el expresidente quien está festejando, pues como consecuencia de su apelación y de que la Suprema Corte haya aceptado el caso, la decisión de la Corte de Colorado está en pausa por lo que la secretaria de Estado de Colorado, Jena Griswold, ratificó el pasado viernes 5 las boletas electorales de ambos partidos y declaró que Trump aparecerá en las boletas de las primarias para 2024. El Tribunal federal anunció que será el 8 de febrero cuando se presenten los argumentos del caso. Esto con el fin de agilizarlo y tener una decisión final antes del 5 de marzo que es la fecha de la elección (MacRae, 2024).
En el caso del estado de Main fue la secretaria de estado, Shenna Bellows, quien se convirtió en la primera oficial electoral en tomar unilateralmente la decisión de considerar al expresidente como no apto para ocupar la presidencia. Su decisión responde a la ley de Main, en la que se establece que los votantes deben presentar una petición al Secretario de Estado para impugnar las cualificaciones de un candidato y, posteriormente, se realiza una audiencia pública (Freiman, Kaufman, et.al, 2023). Así, en su texto de 34 páginas Bellows, concluye que las acciones de Trump del 6 de enero la obligaron a declararlo no elegible.
No obstante, por la complejidad de su decisión y con el precedente de lo ocurrido en Colorado, la secretaria declaró que: "Dado el plazo reducido, las nuevas cuestiones constitucionales involucradas, la importancia de este caso y los plazos inminentes de preparación de la boleta, suspenderé el efecto de mi decisión hasta que el Tribunal Superior se pronuncie sobre cualquier apelación, o hasta que el tiempo para apelar... haya expirado".
Ante este hecho, el equipo legal de Trump rápidamente presentó una demanda al Tribunal Superior estatal en el condado de Kennebec para impugnar la decisión de descalificarlo de las primarias, pero después de que la Suprema Corte aceptara su apelación en el caso de Colorado, el exmandatario solicitó al juez que suspendiera el caso hasta que el Tribunal máximo dicte una resolución (Gamio, Smith, et.al, 2024). Por eso, como lo mencioné en líneas anteriores, lo que resuelvan los jueces federales será determinante para la candidatura del republicano y para las decisiones que se tomen en otros estados que igual están considerando excluirlo de las boletas electorales.
Además, aunque Trump consiga aparecer en las boletas de las primarias, como pasará en Colorado, esto no implica que más adelante se decida que no tiene derecho a participar en las elecciones generales. Todo recae en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Sin embargo, de resultar ganador y conseguir que se apruebe su apelación no hay duda de que su candidatura y sus seguidores saldrán fortalecidos.
Este año es de suma importancia para el camino que seguirán los Estados Unidos en los años por venir y en buena medida también el resto del mundo. Paradójicamente, los incontables esfuerzos que tanto ciudadanos, como funcionarios estadounidenses están haciendo para evitar que Trump pueda volver a la Casa Blanca visibilizan el poder político que el multimillonario ha ido adquiriendo con el tiempo. Para todo aquel que todavía crea que Donald Trump es cosa del pasado, es suficiente observar su capacidad de usar sus múltiples juicios políticos y civiles a su favor para cuestionarse esa premisa.