En medio de un complicado entorno socio-político en EE.UU. bajo la presidencia de Trump y sus duras políticas migratorias que han llegado al punto de contar con la presencia de la Guardia Nacional en distintos estados, CHIRLA México – Coalición Pro Derechos Humanos de los Inmigrantes, festejó el pasado viernes 10 de octubre, su primer aniversario como organización oficialmente dedicada a trabajar en pro de los inmigrantes que habitan en el territorio mexicano.
CHIRLA fue fundada en California en 1986 y lleva casi cuarenta años luchando por construir una sociedad más justa, inclusiva y digna para las personas inmigrantes en los Estados Unidos. Desde la intensificación de la crisis migratoria con las caravanas migrantes en 2018, CHIRLA había tenido una mayor presencia en México, destinando fondos para fortalecer el trabajo de acompañamiento y defensa de derechos en el país. Con presencia en nuestro país desde 2020, finalmente hace un año, se constituyó legalmente y con reconocimiento en territorio mexicano.
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La sede principal de la organización está en la Ciudad de México y, además, cuenta con una oficina permanente en Tapachula, Chiapas. Con un equipo pequeño, pero comprometido con la defensa del derecho de todas las personas a migrar, a lo largo de seis años CHIRLA México ha acompañado y brindado orientación legal a más de 10,000 personas migrantes que se han enfrentado al endurecimiento de las políticas migratorias y de asilo tanto en la administración de Joe Biden como en las de Donald Trump.
“Para nosotros es un orgullo expandir el trabajo y la misión de CHIRLA de Estados Unidos a México. Aunque hemos tenido presencia por varios años, hoy celebramos oficialmente nuestro primer aniversario como organización civil constituida en el país. En un contexto político tan agresivo, tan antagónico y discriminatorio, no podemos bajar la guardia; al contrario, debemos seguir luchando. La expansión de la organización a nuestro pa{is refleja ese compromiso”, expresó Esmeralda Flores, directora de CHIRLA México, en entrevista con e-consulta.
“Sabemos que hay muchos retos, pero también grandes oportunidades. Uno de nuestros objetivos para el próximo año es ampliar nuestra presencia en Tapachula, un punto clave en la ruta migratoria. Y en medio de los ataques y la escasez de recursos que enfrentan las organizaciones, queremos que sepan que CHIRLA México llega para colaborar y complementar el trabajo que tantas organizaciones han sostenido durante años en defensa de las personas migrantes”, añadió.
El festejo contó con la presencia de Angélica Salas, la directora ejecutiva de CHIRLA, quien emigró a los Estados Unidos desde muy pequeña y lleva más de dos décadas liderando a la organización y luchando por garantizar el respeto a los derechos humanos y la identidad de las personas inmigrantes en EE.UU. Entre muchos otros logros, la organización ha jugado un papel clave en la aprobación del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y en la ley AB60, que permite a los inmigrantes indocumentados obtener licencias de conducir.
Salas destacó el compromiso de la organización para lograr una sociedad justa que incluya totalmente a los inmigrantes a través de acompañar a la gente que tiene mucho que aportar y de empoderar a todas las personas que ejercen su derecho a emigrar para transformar sus vidas:
“Somos inmigrantes que luchamos por un mejor porvenir. Salimos de nuestros países buscando sobrevivir, por necesidad económica, por persecución política o por ser quienes somos; y hoy debemos recordar nuestra resiliencia. Sentir miedo es natural, pero este es un momento para ser valientes. Ya lo hemos sido antes: cruzamos fronteras y nuestras raíces al comenzar una vida nueva en otro lugar. Ese valor sigue dentro de nosotros y con él debemos volver a conectar”, dijo Angélica, en entrevista con este medio.
CHIRLA ofrece sus servicios de asistencia a personas migrantes en tránsito, así como solicitantes de asilo y personas deportadas de los EE.UU. Durante el evento de celebración, se contó con la presencia de actores públicos como los representantes de la diputada Maribel Solache y del senador Juan Carlos Loera, así como de diversas organizaciones pro-inmigrantes como Otros Dreams en Acción, el Instituto para las Mujeres en la Migración, Casa Frida, Comunidad del Retorno y el Servicio Jesuita para Refugiados, entre otras.
Asimismo, se compartieron testimonios de personas migrantes impactadas positivamente por el trabajo de CHIRLA y CHIRLA México. Uno de ellos fue el de María Hernández, una inmigrante que vivió más de treinta años en Los Ángeles y que se vio en la difícil situación de auto-deportarse por miedo a las represalias que tendría el ser detenida por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) como consecuencia de la deportación masiva orquestada por Trump.
María, quien ya pertenece al grupo de la tercera edad, habló sobre el abuso, el racismo, la discriminación y el miedo que experimentó por años en los EE.UU. y cómo al unirse a CHIRLA, su vida cambió: aprendió sobre sus derechos y cómo exigir su respeto. Hoy, en otro país y con una vida completamente nueva, CHIRLA México sigue acompañándola, a diferencia del gobierno mexicano, que carece de políticas efectivas para ayudar a las personas deportadas a rehacer su vida desde cero.
Testimonios como el de María se entrelazan con los de muchas otras personas que, tras ser deportadas forzosamente o regresar por voluntad propia, han encontrado en CHIRLA México y en otras organizaciones de la sociedad civil un espacio de apoyo y dignidad. Entre ellas, Leni Álvarez, co-directora de Otros Dreams en Acción, destacó la importancia de contar con una organización como CHIRLA en México:
“Como directora de una organización integrada por personas que vivimos en Estados Unidos y que, por deportación o retorno, hoy estamos en México, la llegada de CHIRLA representa un acompañamiento importante. Nos recuerda que no estamos solas ni solos, y que nuestras experiencias también forman parte de una conversación transnacional entre nuestras comunidades”.
La dirigente, cuya organización está integrada por personas deportadas o retornadas forzosamente que actualmente residen en el país, añadió que “desde siempre hemos luchado por un retorno digno, y la presencia de CHIRLA en México es un paso más hacia esa posibilidad para nuestra comunidad”.
Agradezco a Mireille Del Valle, jefa de la Coordinación de Comunicación de CHIRLA México, por haberme extendido la invitación a esta celebración. Sin duda, estos espacios y estas pausas necesarias para reconocer y celebrar lo alcanzado son fundamentales para todas las personas que día a día luchan por defender y fortalecer el movimiento pro-inmigrante. Les aplaudo y animo a no perder nunca ese deseo tenaz de construir sociedades más justas e incluyentes, especialmente en tiempos en que el odio y la división parecen imponerse sobre la tolerancia y la solidaridad.