Como comenté en México ante la COP28 hace unos días, nos “preparamos” las organizaciones no gubernamentales (ONGs), que no el Gobierno Federal, a asistir a la cumbre anual más importante en materia de cambio climático. Iniciando el 30 de noviembre de 2023 y concluyendo el 12 de diciembre en Dubai, Emiratos Árabes Unidos.
Debo enfatizar que es tal el interés del Gobierno Federal de una de las quince economías más grandes del mundo, que no asistirá a dicho evento, donde no solo se rinden informes, sino se planean acciones para disminuir los efectos devastadores del cambio climático para los próximos años, y, más importante, se diseñan los mecanismos para reducir las emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEIs) de manera coordinada a nivel mundial.
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No solo no asistirá el primer mandatario de nuestro país a la COP 28, sino no ha publicado quiénes, por parte de su gabinete, han sido acreditados para asistir.
Por otro lado, las ONGs, sí han hecho su tarea y se preparan para participar en las próximas semanas dentro de lo que caben sus posibilidades. Grupos de ONGs como “México Resiliente” con un colectivo de alrededor de treinta organizaciones no gubernamentales han hecho preparativos para el encuentro. En diversas declaraciones, las ONGs han manifestado que, en términos de acciones, nuestro país se ubica en un momento de retroceso en políticas ante el cambio climático.
Podríamos creerle o no a las diferentes voces en este tenor, sin embargo, las prioridades, más que en el discurso, se establecen en el presupuesto. En voz del presidente, sabemos que “…no hay en el mundo un programa de reforestación como ‘Sembrando Vida’, no destinan en Estados Unidos, ni en China, ni en Rusia, ni en ningún país de Europa”.
Por el lado del presupuesto vemos que se han erogado alrededor de 350 mil millones de pesos en Dos Bocas, el presupuesto en 2024 para el Tren Maya es de 120 mil millones de pesos, mientras que “Sembrando Vida” tiene un presupuesto para 2024 que representa un 8.5 por ciento de los dos proyectos antes mencionados.
Un reciente reporte de Bloomberg nos informa que la velocidad de deforestación en Latinoamérica en 2022 fue creció al doble de la velocidad de deforestación a nivel mundial.
Otis nos ha dado una lección de las consecuencias de los desequilibrios en la temperatura del planeta que nos costará unos 300 mil millones de pesos, cifra comparable al incremento del gasto corriente al 2024 del Gobierno Federal, cifra incluso, menor a la que se ha gastado en Dos Bocas, por decir lo menos.
Poniendo los números sobre la mesa, viendo los hechos tal cual son, la ausencia del presidente en la COP 28, no me queda más que pensar que quien vaya a la cumbre por parte de nuestro país estará tentado a llevar una bolsa de pan cubriendo su cabeza.