Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Luchar contra el miedo

Educar es luchar contra el miedo y enseñar que la vida es riesgosa, pero podemos convivir en paz

Juan Martín López Calva

Doctor en Educación UAT. Tuvo estancias postdoctorales en Lonergan Institute de Boston College. Miembro de SNI, Consejo de Investigación Educativa, Red de Investigadores en Educación y Valores, y ALFE. Profesor-investigador de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).

Lunes, Agosto 21, 2023

Habitamos un mundo gobernado por el miedo, el miedo manda, el poder come miedo, ¿qué sería del poder sin el miedo? Sin el miedo que el propio poder genera para perpetuarse.

El hambre desayuna miedo.
El miedo al silencio que aturde las calles.
El miedo amenaza.
Si usted ama tendrá sida.
Si fuma tendrá cáncer.
Si respira tendrá contaminación.
Si bebe tendrá accidentes.
Si come tendrá colesterol.
Si habla tendrá desempleo.
Si camina tendrá violencia.
Si piensa tendrá angustia.
Si duda tendrá locura.
Si siente tendrá soledad.
Eduardo Galeano. El Miedo Manda.

Más artículos del autor

Vivimos en un mundo en el que como dice Galeano, está gobernado por el miedo. El miedo manda. La gente vive con miedo a la contaminación y al cambio climático, con miedo a la falta de empleo, miedo a la pobreza y miedo a los pobres. Los que tienen dinero y posesiones viven con temor a perderlos, a que les sean arrebatados y se encierran tras muros y rejas que cortan las arterias y las venas de las ciudades. Los que no tienen posesiones tienen miedo al hambre y a no sobrevivir el día a día.

El mundo nos inyecta miedo a los migrantes, miedo a las guerras y a las guerrillas, miedo a pensar y tomar en serio la vida porque genera angustia y causa depresión. Las relaciones se viven con miedo porque si sentimos tendremos el riesgo de ser lastimados por los demás y de quedarnos solos, lo que en el fondo nos lleva a una vida de cerrazón a la convivencia y de temor a los demás. Vidas precavidas, vidas a la defensiva, vidas cerradas a la vida.

El poder nos transmite miedo de unos contra los otros porque crear enemigos entre quienes piensan o viven distinto, garantiza ganar seguidores entre quienes piensan igual, lealtades superficiales e interesadas, votos y permanencia en los sitios de control de la sociedad, de los recursos, de los negocios, del estatus y el prestigio.

En este mundo dominado por el miedo, nos ha tocado vivir en un país en el que hay tanto miedo alrededor que nos hemos ido anestesiando, evadiendo de la realidad para no enfrentar el horror que cada vez crece más y más. Mientras tanto el crimen organizado lucra con el miedo de la sociedad y el miedo o la complicidad de muchas autoridades que se benefician de hacer negocios con cárteles, bandas y organizaciones delincuenciales que son verdaderamente empresas transnacionales, intocables por la supuesta política de abrazos, no balazos que parece más bien un pacto de impunidad, fruto de ese miedo o de esa complicidad.

En este escenario de miedo por el crecimiento del número de homicidios, los feminicidios y las desapariciones forzadas, acompañado del crecimiento en la crueldad en los métodos del crimen organizado como lo vimos en el caso de los jóvenes secuestrados en Lagos de Moreno, donde un joven fue obligado a matar a sus amigos ante la diversión de los sicarios y otras escenas dantescas ante las que las autoridades locales evaden su responsabilidad y la máxima autoridad responsable de la seguridad del país finge que no oye y prefiere poner música y contar chistes a responder con empatía a los familiares de las víctimas, a recibir a las madres buscadoras de desaparecidos y asumir su responsabilidad buscando nuevas estrategias para combatir la violencia, iniciará pronto un nuevo ciclo escolar.

Un nuevo ciclo escolar enmarcado también en este contexto de violencia verbal y polarización social, frutos del miedo de unos a quienes tienen hoy el poder -pero cuando lo tuvieron hicieron muy poco o nada por cambiar las cosas- y de los que gobiernan que tienen miedo a perder el poder, más que ganas de realizar una verdadera transformación del país. Un nuevo ciclo escolar en el que la violencia escolar, espejo de la violencia social ha ido tomando las aulas y los patios de recreo y este gobierno del miedo ha avanzado causando inseguridad y hasta amenazas en los profesores y temor en muchos educandos.

Por esta inoculación de la violencia y el miedo en el contexto de la educación escolar -y también en la educación familiar- es que resulta urgente que una de las grandes prioridades en este momento de emergencia sea la renovación del pacto social, como propone la Comisión internacional para los Futuros de la Educación de la UNESCO, la creación de un pacto educativo global como ha propuesto el Papa Francisco no sólo a los católicos sino a toda la humanidad.

Dice el mismo Galeano: “…Creo que hay que pelear contra el miedo. Que se debe asumir que la vida es peligrosa y que eso es lo bueno que la vida tiene para que no se convierta en mortal aburrimiento…” [1] y esta lucha contra el miedo debería encabezar una educación que combata la violencia directa, la violencia estructural y la violencia cultural que señala Galtung y forme en un ambiente de paz, brindando herramientas a las nuevas generaciones para la resolución de conflictos a través del diálogo y a partir del respeto a la dignidad humana de cada uno de sus compañeros, profesores, directivos, padres de familia, amigos y vecinos, etc.

Estamos en una coyuntura que, si bien parece responder a motivaciones políticas e ideológicas más que pedagógicas, se está proponiendo construir una Nueva Escuela Mexicana (NEM) y los momentos de cambio son oportunidades de renovación de la energía, la motivación y la esperanza. Ojalá dejemos de pensar en la educación en términos negativos y resaltando lo que le falta o tiene de erróneo este nuevo modelo y los libros de texto para pasar a una etapa proactiva en la que toda la sociedad se corresponsabilice de la formación de los ciudadanos del futuro y del futuro de los ciudadanos de este país herido y sumido en el miedo.

Educar es luchar contra el miedo y enseñar que la vida es riesgosa, pero que eso resulta un reto para construir una mejor convivencia interpersonal, comunidades más cohesionadas en sus valores y significados, una sociedad nacional menos dividida y más abierta a la crítica y a la diversidad de puntos de vista sobre los distintos temas y problemas, una sociedad capaz de sanar sus heridas y de crear esas estructuras y esa nueva cultura que nos hagan convivir en paz.

Cada maestro, cada padre de familia, cada ciudadano puede pensar que es muy poco lo que puede hacer frente a un sistema poderosísimo que se alimenta del miedo, pero como dijo alguna vez el mismo escritor uruguayo al que he citado hoy: “…Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo” [2].

 

[1] Eduardo Galeano. https://www.psicoactiva.com/blog/50-frases-eduardo-galeano/
[2] Ibid.

 

Vistas: 1033
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs