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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Crecimiento económico en contexto

Recientemente organizaciones multilaterales elevan su perspectiva de crecimiento en México

Javier Cobos Fernández

Economista por la UDLAP, M.A.P. por la Universidad de Columbia de Nueva York, con estudios de Maestría en Derecho en el ITAM, Máster en Private Equity, y doctorante en Derecho por el Centro de Estudios Carbonell. Exdirector Asociado en S&P, y exconsultor en IADB.

Jueves, Junio 8, 2023

Las perspectivas de crecimiento económico para nuestro país han venido tornándose optimistas por parte de la banca multilateral y organismos internacionales. Sin embargo, las mismas instituciones, a través de altos funcionarios han declarado recientemente que los niveles necesarios para abatir los niveles de pobreza deben ser al menos del doble de las previsiones actuales.

Si bien podemos alegrarnos de lo recientemente publicado por el Banco Mundial en términos de las expectativas de crecimiento en México, es decir, de pasar de una estimación de 0.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a 1.5 por ciento para revisarla en niveles cercanos a 2 por ciento para 2024, resulta insuficiente para abatir los niveles de pobreza que vivimos en la actualidad. Lo anterior, derivado de lo expuesto en el informe "El potencial de la integración: oportunidades en una economía global cambiante" por el propio Banco Mundial en voz de su economista en jefe para América Latina, William Maloney.

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De acuerdo con el reporte, el crecimiento económico necesario para abatir los niveles de pobreza en la región debería situarse en alrededor del 5 por ciento anual, mientras que hoy las previsiones rondan en 2 por ciento, teniendo en cuenta que el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima un 1.8 por ciento en dicho crecimiento y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) estima un 2.6 por ciento de crecimiento.

Claramente, si bien, optimistas, no suficientes para abatir la pobreza en la región. Ante tal realidad vale la pena destacar dos enfoques:

Primero. Las pequeñas y medianas empresas (Pymes) aportan el 52% del Producto Interno Bruto (PIB) y generan el 72 por ciento del empleo en el país. La receta entonces se vuelve mucho más clara. Una de las medidas clave para el impulso del crecimiento económico en el país tiene que ver con el apoyo decidido al sector Pyme sin lugar a duda. Lejos de políticas tendientes a militarizar las actividades económicas es fundamental empoderar al sector privado mexicano, hacer alianzas con las organizaciones empresariales, invertir en infraestructura a través de fondos de corresponsabilidad como los fondos de capital privado, que impulsen la actividad económica que representa el 72 por ciento del empleo en México. Es urgente visualizar a la clase media emprendedora como un aliado para alcanzar niveles de crecimiento suficientes para reducir los niveles de pobreza, no como un adversario.

Segundo. No es suficiente un crecimiento económico vigoroso sin una mayor equidad en la distribución del ingreso en el país. El indicador que mide la distribución del ingreso en una economía está determinado por el Índice de Gini, publicado también por el Banco Mundial. En este índice, México se encuentra en niveles de 45.4, mientras que los países con distribución del ingreso más equitativa se encuentran en el rango entre 30 y 35 puntos. Por el lado opuesto, los países con mayor inequidad se encuentran en el rango de 45 y 60 puntos. Vemos claramente que México se ubica entre los países con distribución del ingreso con mayor inequidad.

La dirección más obvia es entonces apostar a políticas de apoyo al sector que más empleo aporta al país, bajo un esquema de óptimo de Pareto donde se enfoque el escaso margen de maniobra en las finanzas públicas al mayor sector que emplea a nuestros paisanos, al 20 por ciento de este reducido margen de maniobra que impacte al 80 por ciento del empleo en el país.

Por otro lado, escuchamos “ayudando a los pobres va uno a la segura, porque ya sabe de qué, cuando se necesite defender, en este caso la Transformación, se cuenta con el apoyo de ellos, no así con sectores de clase media, ni con los de arriba, ni con los medios, ni con la intelectualidad, entonces no es un asunto personal, es un asunto de estrategia política”.

 

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