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Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Flujos piroclásticos y posverdad

Cuando se conjugan ambición, soberbia y mezquindad, su ansia es el poder

Rodrigo Rosales Escalona

Periodista y analista político en medios locales y nacional, filósofo, docente en nivel superior, activista social, comprometido con la justicia.

Domingo, Mayo 28, 2023

“Es necesario especificar en primer lugar un punto importante: el Estado (y su existencia dentro de su aparato) sólo tiene sentido en función del poder del Estado. Toda la lucha política de las clases gira alrededor del Estado. Aclaremos: alrededor de la posesión, es decir, de la toma y la conservación del poder de Estado por cierta clase o por una alianza de clases o de fracciones de clases”.
Luis Althusser

En América Latina ha estado presionada por intereses económicos y políticos por la oligarquía y demás poderes fácticos, quienes son el otro poder que sujeta al Estado y gobierno, con el fin de ensanchar sus ganancias económicas, así sea empobreciendo a la población y comprometiendo la soberanía de la nación a su reducción o pérdida, ya sea bajo el mecanismo de privatización o en conjunto de intereses extranjeros.

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En México, el historial de esos poderes de ambición y soberbia son latentes, pero, con la imposición del neoliberalismo es más clara la tendencia de la mezquindad con la que tratan al pueblo y nación, en el entendido de que desde Miguel de la Madrid y, sobre todo con Carlos Salinas de Gortari, se inicia la privatización de la sociedad y nación, mediante hacer de la Constitución un mendrugo, imperando la complicidad corrupta con los siguientes sexenios hasta Enrique Peña Nieto.

Ante la pérdida del poder, sobre todo porque la mayoría social los ubica como la máxima expresión de la corrupción, que deriva en detrimento de la calidad de vida, la oligarquía y poderes fácticos se reacomodan para emprender la lucha contra el gobierno que acusan de populista y comunista, así como de generar crisis económica, de privatizar y destruir a la democracia, siendo el conglomerado de estas élites para imponer “su verdad” a través de diversos mecanismos de guerra blanda y posverdad, esto es: la posverdad se refiere a que los hechos objetivos y reales tienen menos credibilidad o influencia que los sentimientos y creencias de los individuos al momento de formular una opinión pública o determinar una postura social.

Dicho de otra manera, la posverdad es una distorsión de la realidad que se hace de manera deliberada. Se emplea para señalar aquellos hechos en los que son más influyentes los sentimientos o creencias personales que los hechos en sí mismos. Es decir, las mentiras se asumen como si fuesen verdad, porque así se sienten o se asumen como reales, porque una gran colectividad las creen como verdaderas.

Su latente corrupción que gozaron gracias a la impunidad, comprenden que es bajo esa guerra blanda y su posverdad, debe ser organizada sistemáticamente para enfrentar y debilitar al enemigo, así sea de manera mezquina y generando odio, bajo propaganda negativa, recurriendo a instancias de amparos y manipulando leyes con el fin de crear una serie de flujos piroclásticos para impulsar sus intenciones de fortalecer al grupo a través de diversas organizaciones supuestamente de origen social, como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, Consejo Nacional de Litigio Estratégico, México Evalúa, Va Por México, la Triada PRIAND y otros organismos, que en conjunto, forman parte del ariete político y económico del dúo de odio de Claudio X. González y Gustavo de Hoyos, como cabezas visibles de la casta económica, sumando a Germán Larrea, quien divide su vida entre las Lomas de Chapultepec, el Hipódromo de las Américas y San Diego, California, de mineras, ferroviarias, cadenas de cine, empresas petroleras e inmobiliarias. Las compañías de Grupo México han recibido un total de 333 concesiones en diversos sectores económicos.

Todo el esfuerzo de esta oligarquía, por su ambición, soberbia, petulancia y mezquindad, y mantener a Marko, Alito y Zambrano para “ser competitivos y sus partidos”, con el fin de vencer a AMLO y Morena, tal parece ser que ya es un fracaso anunciado en lo que va el sexenio y máxime el 2024, porque ese dúo de odio, por más que hacen la guerra de vituperio, de denigrar, juego sucio, sembrar mentiras con sus orgánicos mediáticos, aunado al fracaso de su triada que arrastran historial de corrupción, está visto que es el punto donde Marko y Alito, por ambición de poder, los arrastra a la fractura y no coincidir al 2024. De Jesús Zambrano y su PRD, si acaso, le tocarán migajas de algo, dedicándose a cargar maletas

El diseño original del dúo de odio tal parecía que su posverdad les brinda frutos, porque gracias al INE, a la SCJN y otros instrumentos, siembran obstáculos y minan el terreno para “descarrilar” o “impedir” acciones del gobierno de la 4T, como el Tren Maya, obras de PEMEX, CFE, etcétera, apegándose al principio neoliberal de defender la privatización de la nación. Sin embargo, Iberdrola, los 120 kilómetros de vías férreas de Larrea, más no alcanzar la compra de Banamex por decisión de Citi, son parte de ejemplos de la élite dorada.

Ambos oligarcas están demostrando que carecen de mentalidad y de contextualizar sus ambiciones para llegar a buen puerto, porque sus errores y fracasos son latentes, muy a pesar de ciertos logros de poner obstáculos “legales” al Presidente, porque si bien tienen el apoyo del gobierno norteamericano al brindarles la USAID (órgano de la CIA) la friolera de 48.9 millones de pesos a ‘guerra sucia’ , junto con Valentín Diez Morodo donó 15 millones a MCCI y CNLE, no siguen el punto neurálgico de la campaña gringa contra naciones que no corresponden a sus intereses hegemónicos, quien aplica estrategias para someter, derribar, obstruir todo intento de ir forjando soberanía y democracia anhelada por los pueblos. Por cierto, no es expropiación, porque se concesionaron bienes nacionales.

Para el caso, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) es un mecanismo intergubernamental de diálogo y concertación política, que es la respuesta contraria a la OEA, quien desde que surgió, cumple con intereses gringos no de Latinoamérica. A su vez, la CELAC creó el Observatorio de Lawfare CELAG, dedicado a estudio, evaluación, análisis, juicio de valor y contextualización de los problemas que enfrentan nuestras naciones, sobre todo por la presión gringa y corrupción, ya sea de gobiernos como también de intereses económicos y políticos contrarios a la democracia y sociedad.

Con el fin de enterarnos los objetivos del Observatorio de Lawfare, incorporemos parte del texto original:

“El lawfare es una guerra política por la vía judicial-mediática, con intereses económicos, políticos y geopolíticos ocultos a la opinión pública. Incorpora jueces, corporaciones de la comunicación, periodistas y líderes de opinión, policías, embajadas y agentes de inteligencia (local y extranjeros). Se caracteriza por el abuso de prisiones preventivas, delaciones premiadas y veredictos antes del debido proceso judicial, mediante acoso y desmoralización a través de medios de comunicación. Incluye allanamientos de locales políticos y hogares de militantes, persecución y amenaza a familiares, situaciones de exilio y refugio político, manipulación y propagación de miedo en los involucrados en determinados procesos políticos (lawfear). En los últimos años, estas tácticas han sido utilizadas contra varias decenas de líderes o ex funcionarios y funcionarias de gobiernos y de militantes en Argentina, Ecuador, Brasil, Bolivia, El Salvador, Venezuela, vinculados a gobiernos, programas o proyectos que cuestionan con mayor o menor alcance la ortodoxia neoliberal.

Esta guerra opera “desde arriba”, por medio de un aparato judicial que se “eleva” por encima del Poder Legislativo y del Ejecutivo, ampliando el margen de maniobra y poder para los jueces, en detrimento de la pérdida equilibrio entre poderes habilitando una creciente juristocracia y normalizando en muchos casos el doble rasero de la ley. El encumbramiento del aparato judicial y la selectividad en los casos se articula con un rol protagónico de los medios de comunicación, que operan para la pronta criminalización de sectores o líderes políticos. Esta dinámica se alimenta con voces de especialistas (muchas provenientes de Think Tanks estadounidenses) que tienen fuerza de verdad y eco en los principales medios y redes sociales. Es llamativo el rol de agencias de gobierno e intereses del sector privado estadounidense involucradas tanto en los procesos judiciales como en los resultados y eventos posteriores a los mismos, que muestran la instrumentalización del aparato judicial-mediático a favor de objetivos económicos, políticos y geopolíticos foráneos, que comparten intereses y negocios con minorías privilegiadas locales.

El proceso de lawfare no se limita a la persecución contra partidos políticos y sectores vinculados al progresismo, sino que avanza también contra la protesta social, exacerbando la criminalización de la militancia y la política, en una apuesta por salvar o fortalecer al neoliberalismo, la tecnificación de la política, la despolitización del Estado y el reforzamiento de sus aparatos represivos.

En esta línea y con el ánimo de cooperar y trabajar en conjunto con estos organismos, el Observatorio de Lawfare del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica tiene por objetivo realizar análisis sistemáticos sobre los diferentes casos de lawfare en América Latina, desde una perspectiva interdisciplinar que permita articular los diversos ámbitos de operación del lawfare y los intereses involucrados, que trascienden lo jurídico-mediático para impactar en aspectos políticos, económicos, de estrategia y seguridad.  En términos generales, se proyecta:

Estimar la cantidad y características de casos a nivel nacional, considerando la articulación entre procesos judiciales y la opinión pública/opinión experta y los intereses económicos y geopolíticos involucrados.

Señalar las principales continuidades y diferencias entre los diferentes casos a nivel regional, atendiendo al modo en que opera el lawfare, sus dimensiones, actores y dinámicas involucradas.

Identificar las agencias y subagencias del gobierno de EE.UU. y actores del sector privado implicados en procesos de lawfare a nivel internacional, los ámbitos de acción, modos de operar y el impacto en países de América Latina.”

Fuentes:
Observatorio de Lawfare CELAG https://www.celag.org/observatorio-lawfare/
Arantxa Tirado. El Lawfare: Golpes de Estado en nombre de la ley. Editorial Akal. México. 2021
Romano, Silvia. De la guerra psicológica al lawfare en América Latina. Latin America: from psychological warfare to lawfare
Revista Tlatelolco, UNAM, PUEDJS Vol. 1. Núm. 1, julio-diciembre 2022
Luis Gonzalo Segura. El ejército de VOX, Akal. México. 2020

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