Hace algunos días, en una reunión con amigos, uno de ellos me preguntó sobre cuál es el trabajo de una organización del tercer sector, esto después de conocer que soy el Presidente de la Fundación Familia Serdán.
Su cuestionamiento, más allá de llevarme a repetir una respuesta que ya he dado varias veces, me dejó reflexionando sobre el hecho de que a veces generalizamos en el pensar que todas las personas saben del trabajo que realiza una fundación, pero sobre todo de que deben conocer la relevancia de la misma.
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Sin embargo, la realidad es diferente, ya que, si bien hay muchas personas que conocen las labores que se realizan desde la sociedad civil organizada, no todas saben la trascendencia de estas tareas.
De manera general, las fundaciones son organizaciones sin fines de lucro que se dedican a promover y financiar proyectos y programas que buscan mejorar la calidad de vida de las personas y de la sociedad en general.
En este sentido es que algunas proporcionan recursos financieros para apoyar causas sociales importantes, como la lucha contra la pobreza, la promoción de la educación, la investigación médica y el apoyo a grupos vulnerables.
Asimismo, otras fundaciones pueden financiar proyectos innovadores que no recibirían apoyo de otras fuentes. Esto permite que las nuevas ideas y enfoques puedan ser probados y evaluados, y si tienen éxito, pueden ser adoptados por otros.
También, pueden financiar la investigación y la difusión de conocimientos sobre temas importantes para la sociedad, como la salud pública, el cambio climático, la educación y la justicia social. Esto ayuda a informar a la población y a los responsables de la toma de decisiones sobre los problemas que enfrenta la sociedad.
Pero de manera general, las fundaciones o también conocidas como organizaciones del tercer sector o sin fines de lucro, desempeñan un papel importante en la creación de una sociedad mejor y más justa, ya que proveen servicios y apoyo a las personas en necesidad, el cual muchas veces no puede ser proporcionado por el gobierno y el sector privado.
Y es que, precisamente, desde las fundaciones se atienden diversas necesidades de los grupos más vulnerables de la sociedad, incluyendo personas sin hogar, adultos mayores, personas con discapacidad, en situación de pobreza y que luchan contra enfermedades graves.
También ayudan a fomentar la participación cívica y el voluntariado en la comunidad. Esto puede incluir oportunidades para que las personas se involucren en proyectos y actividades que beneficien a la comunidad, así como oportunidades para aprender y desarrollar habilidades nuevas y valiosas.
De igual forma, a menudo se dedican a promover la igualdad de oportunidades y la justicia social. Esto puede incluir la defensa de los derechos humanos, la lucha contra la discriminación y la protección del medio ambiente.
Tienen la flexibilidad para experimentar con nuevas soluciones y enfoques para abordar problemas sociales. Esto puede incluir el desarrollo de nuevos programas y servicios, así como la colaboración con otros sectores para abordar problemas complejos de manera más efectiva.
Todo lo anterior, considerando que no hay ánimo de lucro y que, en el caso de Fundación Familia Serdán no somos parte del sector público, ni formamos parte de la estructura gubernamental, por lo que operamos con nuestros propios recursos con el fin de dar continuidad a los ideales de libertad, igualdad y democracia, trabajado de la mano con la historia y compromiso social, enfocados al presente para contribuir en un mejor futuro.
Esta razón de ser nos lleva a promover el legado que nuestros antepasados, los hermanos Serdán, dejaron a Puebla y a la Nación entera e intentando involucrar en ello a las nuevas generaciones.
Es así que actualmente estamos difundiendo el Primer Concurso de Cortometrajes sobre el Legado de los Serdán, en sinergia con el Banco de Alimentos de Puebla, con el fin de que además de exaltar el legado histórico-social, utilizando el formato audiovisual como herramienta educativa, logremos colectar kilos de ayuda que puedan ser llevados a las personas más necesitadas de la entidad.
Desde la organización, ejecución y premiación de este concurso, se realiza como un esfuerzo particular de quienes formamos parte de la Fundación, con el único ánimo de construir un archivo de este legado.
Sin embargo, más allá de estas acciones, contamos con un Plan de Trabajo enfocado a promover e impulsar la educación de niños y jóvenes poblanos en situación de vulnerabilidad, ya que es precisamente a través de ella que se pueden mejorar las condiciones de vida y el futuro de estas nuevas generaciones.
Es por ello que, regresando a la pregunta de mi amigo sobre qué hace una fundación, podría resumirlo en simplemente: hace la diferencia en una sociedad en la que muchas veces pasamos de largo las necesidades ajenas, porque estoy convencido que como decía Eduardo Galeno:
“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”.