Como si no tuviéramos ya suficientes problemas en nuestras fronteras con miles de migrantes ahí estancados, ahora desde Estados Unidos revelaron que el presidente Joe Biden negocia en secreto con su par mexicano, Andrés Manuel López Obrador, un acuerdo para recibir deportaciones masivas de migrantes de terceros países. Las denominadas “deportaciones aceleradas” comenzarían a partir del mes de mayo.
De acuerdo con una nota publicada por The Washington Post, las deportaciones masivas sustituirían las actuales expulsiones de migrantes que se iniciaron desde el gobierno de Donald Trump en el contexto de la pandemia por Covid-19. Cuando comenzó la pandemia, se cerró el sistema de asilo estadounidense y comenzaron a enviar a México a miles de solicitantes, alegando motivos de salud pública.
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Bajo estos términos, nos fueron devueltas cerca de 70 mil personas a diferentes puntos de las fronteras. Además, México puso en marcha un serio plan de seguridad en los estados de la frontera sur para contener a las oleadas de migrantes provenientes de centro y Sudamérica, así como migrantes extracontinentales.
De acuerdo con la publicación del diario estadounidense, “el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ha demostrado una amplia voluntad de ayudar a Washington con las medidas de control fronterizo, acomodos que le han hecho ganar influencia sobre otros aspectos de las relaciones EU-México".
Pero las cosas no paran ahí. Desde 2018, el gobierno del morenista aceptó “por motivos humanitarios” la puesta en marcha del Programa Quédate en México, con el que aceptaría recibir a los miles de migrantes que fueron expulsados bajo el Título 42.
Para no hacernos bolas, lo que tiene usted que saber es que Estados Unidos está restringiendo cada vez más su sistema de asilo y que México recibirá más migrantes, bajo diversas modalidades, lo cual pondrá a prueba todo nuestro sistema migratorio y de asilo.
De acuerdo con las regulaciones de EU, los migrantes de terceros países deportados a México enfrentarían repercusiones severas y ya no podrían reingresar en años. Así que o México los deporta o vemos qué hacemos con ellos.
Los funcionarios de Biden han argumentado que necesitan deportaciones aceleradas para guiar a los migrantes hacia nuevos caminos legales y alejarlos de los traficantes depredadores. Los solicitantes, hoy por hoy, han sido dirigidos a una aplicación en línea, CBP One, que les permite programar una cita de asilo en un puerto de entrada de los EU o buscar un permiso de dos años para vivir y trabajar en los Estados Unidos, a través del proceso de libertad condicional.
Ahora bien, la eficiencia de la aplicación para solicitar cita ante las cortes estadounidenses, ha resultado ser una pesadilla para los solicitantes de asilo, quienes han denunciado que pasan días y días y no pueden acceder.
El pasado 5 de enero, México aceptó recibir hasta 30,000 migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela por mes. Esto a cambio de que EU permitiría que otros 30,000 inmigrantes, por mes, de los cuatro países lleguen legalmente a los Estados Unidos utilizando la “libertad condicional” y el proceso de solicitud en línea.
Usted se preguntará qué recibe México a cambio de tanto aceptar la deportación de migrantes. La pregunta tiene una respuesta muy sencilla: Nada. Pero somos el vecino débil del imperio del mundo y no tenemos de otra. Imagine que cierran la frontera a nuestros mexicanos que diario trabajan allá, o a nuestras importaciones o nos ponen aranceles. Esa es nuestra tragedia, ser vecinos de un monstruo contra el que no podemos.
Si tiene algo qué contarme, pónganse en contacto conmigo en mi correo electrónico: norcudi@gmail.com. Me interesa mucho su opinión.