La Sociedad de Autores de las Artes Plásticas de Puebla organizó una muestra de pintura y escultura para ser exhibida en el Museo Regional de Cholula, exposición que adolece de una selección previa de obras y de autores, lo que indica una convocatoria incluyente, pero desordenada y heterogénea en sus calidades, lenguajes y propuestas.
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Es un conjunto de piezas que gozan de diferentes calidades, hay obras muy buenas -que son las únicas que mencionaré por falta de espacio-, obras regulares, y obras definitivamente de muy mala calidad, carentes de una resolución técnica y de propuesta conceptual, o bien con una idea incipiente o planteada superficialmente.
En cuanto a escultura, destaca la obra de Bernardo Arcos, quien muestra una serie de Estudios de Anatomía, haciendo gala de su leguaje mordaz y sarcástico con su cerámica a la alta temperatura con esmaltes y engobes, juega con cabezas, las estiliza, corta por líneas, secciona, superficializa el interior, cromatiza, voltea.
Fernando Albisúa, quien lleva años trabajando la talavera contemporánea, desde su plástica poética dota a sus cabezas femeninas la capacidad de generar vida corporalmente, vida de aves, de peces, de plantas, seres vivos destinados a compartir un mismo tronco, adecuándose, adaptándose.
José Tirso Castañeda presenta estilizadas tallas en madera; con un trabajo muy cuidadoso hace surgir texturas con movimientos repetitivos de la gubia, cortos, limpios y uniformes, respetando la madera y su beta, incorporando otros materiales orgánicos acordes, dando vida a seres más allá del totem y la fantasía.
Sandra Rodríguez Cruz presenta obra que responde a ideas claras y concisas, destaca Voces Olmeca-Xicalanca Tolteca-Chichimeca, que consiste en la representación de varios rostros proporcionados, uniformes y de acuerdo a la representación prehispánica de muerte con ojos y boca entrecerrados. Resalta un cromatismo atrevido y atinado, sagaz y dinámico, eludiendo cualquier posibilidad de racismos.
En cuanto a pintura, los trabajos son figurativos, pero lo que sostienen una calidad técnica en su representación, forma y manejo del color son las de Alberto Cortés Ortiz, Daniel Santos, Marco Palomeque y Marielle García quien presenta un trabajo entre expresivo y abstracto, ya que con sus pincelas gestuales consigue texturas y ambientación que le distingue del resto de los trabajos.
Como conclusión puedo decir que definitivamente Puebla y cada municipio deben contar con espacios para todos los artistas, espacios para aspirantes y aficionados, y espacios para artistas con trayectoria y propuestas de calidad.
También salta a la vista la necesidad de la profesionalización, tanto en el ejercicio de las artes plásticas como en las gestiones culturales, curaduría y museografía. Puebla no merece la improvisación.