Muchas cosas cambian con la edad, y una de las más relevantes es el patrón de vigilia y sueño; particularmente la fase de descanso se acorta debido a que se tienen muchos despertares durante la noche, y en algunas ocasiones incluso la imposibilidad de volver a dormir.
Para estudiar el cambio en las estructuras del cerebro que mantienen la vigilia el Dr. Liu y sus colaboradores de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos de América estudiaron una región profunda del cerebro denominada hipotálamo, que se encarga del despertar, la cual contiene unas neuronas con un péptido denominado: orexina.
Más artículos del autor
Los investigadores analizaron el sueño de ratones viejos respecto al que tienen los jóvenes. Sus resultados muestran que los ratones viejos tienen cambios en las neuronas que contienen orexina, de tal forma que se tornan muy excitables y esto produce muchos despertares en la fase de descanso y tiempos más largos en que se permanece despierto. Este aumento de la excitabilidad neuronal se debe a cambios en los canales que transportan iones a través de la membrana de las neuronas, gracias a estos cambios iónicos es que podemos ver, oír o sentir una caricia en el dorso de la mano.
De manera que usando técnicas de edición de los genes cambiaron el circuito de las neuronas de orexinas en ratones jóvenes similares a los que encontraron en los ratones viejos, y su patrón de sueño se hizo ahora irregular con muchos despertares y permanecieron despiertos por más tiempo.
Estos hallazgos son extraordinarios porque serán la base de un tratamiento efectivo para que las personas mayores tengan un sueño reparador. Dado que la población que más incrementará en el mundo en los próximos 30 años en México y el mundo son los adultos mayores. Los estudios en modelos animales son el fundamento para la obtención de conocimiento, que después puede ser empleado para mejorar las condiciones de vida del hombre.