Eran aproximadamente las 9 de la mañana, llegaba a la junta auxiliar de La Resurrección, iba a un taller de serigrafía que instalamos allá para dar trabajo a chicos de aquella zona. En eso me encuentro a doña Lupita, bajándose de una combi cargando un par de bolsas muy grandes, un anafre y un pequeño tanque de gas. Su mirada era de tristeza, sus ojos estaban acuosos y su rostro se veía desencajado.
Me acerqué a ella, para ayudarle a cargar las pesadas bolsas que traía, y al notar su semblante le pregunté qué le pasaba. El llanto que brotó ante mi pregunta impidió que pudiera decirme algo claro. Cuando pude calmarla un poco, me dijo desconsolada, que había tenido que levantar su puesto de memelas y regresarse a su casa, pues al lado de la esquina donde se había vendido durante años, se abrió un restaurante y que los dueños de ese lugar junto con un par de policías la habían corrido. Le dijeron que ya no podía estar ahí, y cito textual lo que me contó: "Joven, me dijeron que un puesto como el mío y una india como yo, daban mala imagen para sus clientes".
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En ese momento me llené de coraje, impotencia y mucha tristeza. Afortunadamente pudimos ayudar a la señora Lupita a instalarse en otro lugar para que siguiera trabajando.
Cuento esta historia, pues me regresó a la mente el día lunes en el contexto de la inauguración del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, cuando una de las notas más virales fue el que hubiera una señora vendiendo tlayudas, lo cual motivó a comentarios llenos de clasismo, ironía y burla.
No puedo opinar sobre el AIFA, pues no lo conozco, pero sí conozco ese desprecio que algunas personas tienen por aquello que consideran inferior, y por ello opino que es triste que el tema de conversación se base en una persona evidentemente de origen humilde para atacar a algo en lo que no se concuerda.
Por eso digo, con la inauguración del nuevo aeropuerto, independientemente si se esté a favor o en contra, no hay falla, muchas personas sacaron sus filias y fobias que quieren ocultar con publicaciones los días como el de la cero discriminación o el día del no al racismo.
Rescoldos
El presidente Andrés Manuel no es tonto, estoy seguro que en la inauguración del AIFA pasó lo que él quería que pasara y hubo lo que él quería que hubiera, pues quiso evidenciar el clasismo de ciertas personas y grupos; y lo consiguió.
@RafaActivista
rafaactivista@gmail.com