Logo e-consulta

Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Juárez en la época de la 4T

Principios y valores de Benito Juárez han sido fuente de inspiración para la Cuarta Transformación

Carlos Figueroa Ibarra

Sociólogo, profesor investigador de la BUAP, especializado en sociología de la violencia y política. Doctor Honoris Causa por la Universidad de San Carlos de Guatemala. Fue integrante del Comité Ejecutivo Nacional de Morena (2015-2022).

Martes, Marzo 22, 2022

Conferencia dictada en la conmemoración
del 216 aniversario del natalicio de Benito Juárez García

organizado por la Logia Masónica Logos
Puebla, 21 de marzo de 2022

Mtro. José Manuel Alonso
Secretario General de la
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Más artículos del autor

Gran Comendador Ilustre Poderoso Hermano José Luis Ayala Ponce
Respetable Venerable Hermana Gran Maestra Maricela Cruz Jiménez

Venerable Maestro Masón Oscar Cortez Larios

Gran Maestro de Ceremonias Grado 30 Enrique Espinoza Mancilla.

Maestro Masón Edmundo Morales Tepatl

Masones integrantes de la Logia Logos de Puebla de Zaragoza
Jurisdiccionada a la Orden Masónica Mexicana. 

Un gran gusto y un gran honor atender esta invitación que me ha hecho la Logia Logos de Puebla. Un gran gusto que mi casa, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, sea una vez más sede hospitalaria para la conmemoración del natalicio del Benemérito de las Américas, Benito Juárez García. Es también un gran gusto estar en este lugar, el Edificio Carolino y estar al lado de las efigies de dos grandes masones, Benito Juárez García y Salvador Allende Gossens, este último masón, hijo de masón y nieto de masón. Me alegra mucho encontrarme en este acto con una figura histórica de nuestra universidad y de la lucha por la reforma universitaria, el Maestro Masón de toda la vida, Mtro. Alfonso Yañez. Saludo también la presencia de mi amiga y compañera, Marisol Cruz, expresidenta municipal de Tecamachalco, así como la del Maestro Masón e integrante de la Logia Gilberto Bosques Saldívar, Francisco Hernández Galicia.

Por el momento que vivimos ahora en México, la Cuarta Transformación, y porque la misma tiene en Juárez una de sus principalísimas fuentes de inspiración, acaso convenga reflexionar sobre la presencia de Juárez en este contexto. En primer lugar, hay que decir que solamente el nombre Cuarta Transformación, implica una reflexión sobre la historia de México como una constituida por cuatro grandes transformaciones, la segunda de las cuales es precisamente la que encabezaría el propio Juárez.

México ha llegado a ser lo que es gracias a la independencia, la reforma y la revolución de 1910. Hoy se aspira a que llegue a ser lo que será gracias a la cuarta de estas transformaciones, que se declara tributaria de las tres anteriores y muy particularmente, de la reforma liberal. No en balde el líder moral de la 4T y actual presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, reiteradamente ha dicho que Juárez es el mejor presidente en la historia de nuestro país. “Juárez, todavía gobierna por su ejemplo” ha dicho el presidente López Obrador. Juárez, quien enfrentó un convulso México desgarrado por los tres años de la guerra civil y luego por los cinco años de la intervención extranjera. Y en medio de ese baño de sangre, el antaño pastorcillo zapoteca pudo persistir en la obra transformadora que empezó a sentar las bases del México moderno.

Probablemente una de las mayores fuentes de inspiración para la Cuarta Transformación, que han dejado Juárez y todos los hombres y mujeres que se batieron por un cambio político profundo en México y por la afirmación de ese México como patria, sea lo que Max Weber llamó la ética de las convicciones y como consecuencia de esa ética, el de su estatura moral. Dos ejemplos de los muchos de la estatura moral de Juárez y sus compañeras y compañeros nos pueden ilustrar ese bagaje ético que la 4T aspira a mantener.

El primero de ellos sucedió este día 21 de marzo, pero hace 157 años cuando Juárez arribó a su cumpleaños número 59 en Chihuahua. Sucedió en 1865, cuando la mayor parte de las ciudades principales de México estaban tomadas por los franceses, y Juárez y su gobierno se encontraba arrinconado en Chihuahua. Solamente la Chinaca, la guerrilla patriótica desgastaba a las tropas imperiales.  Paco Ignacio Taibo II en su trilogía Patria, relata la negativa de Juárez a celebrar su natalicio. Él no tenía dinero y no quería que el erario sufragara los gastos de esa celebración. Fue un grupo de damas acomodadas de Chihuahua el que organizó y consiguió el dinero de la celebración. Pero Juárez a pesar de ello, no quería ir, tenía los zapatos rotos y le daba vergüenza asistir a esa celebración en esa situación. Las mismas damas le compraron los zapatos para que Juárez asistiera a dicha celebración.

El otro ejemplo de esa dimensión ética lo ha relatado el propio presidente López Obrador: el general Vicente Riva Palacio al final de la guerra de liberación quería retirarse de la vida política para dedicarse a escribir.  Era el general una figura de las que abundaban entre los próceres liberales mexicanos, al igual que el general Ignacio Manuel Altamirano, militar y fundador del romanticismo en la novela mexicana; el general Riva Palacio era político, militar, jurista y escritor. Recibido en el Palacio Nacional, Juárez le ofreció pagarle los salarios atrasados que durante los años de guerra no se le habían pagado a Riva Palacio. El general que había pasado los últimos cinco años de su vida en la guerra de liberación nacional le respondió: “Señor presidente, a la Patria no se le cobra, a la Patria se le sirve”.

El sustentar la moral en un cambio que de manera progresiva sirva a los pueblos; es lo que ha hecho que una de las frases de Juárez sea también fuente de inspiración en la transformación que hoy vive este país: «El triunfo de la reacción es moralmente imposible”. Simón Bolívar y Salvador Allende Gossens murieron derrotados políticamente, el primero en el ostracismo y camino al destierro, el segundo en el contexto del golpe de estado que lo derrocaría e instauraría un orden militar de muchos años en Chile. Pero a la postre ambos han resultado ser victoriosos ante el juico de la historia. No fue Santander quien ganó un lugar en la historia sino fue Bolívar. Igualmente no fue Pinochet quien prevaleció sino fue Allende. Podríamos recordar lo dicho por Sócrates en boca de Platón “El hombre justo siempre triunfa.”»

La negativa de Juárez a usar dinero público para un fin privado (la celebración de su cumpleaños) es fuente de inspiración para lo que hoy se considera una tarea fundamental: la lucha contra la corrupción. Pero también la idea de la austeridad republicana también es de inspiración juarista. La empezó a perfilar Juárez como gobernador cuando abrió el primer periodo de sesiones de la X Legislatura del estado de Oaxaca, el 2 de julio de 1852 y expresó: “Los funcionarios públicos… no pueden improvisar fortunas ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, resignándose a vivir en la honrosa medianía que proporciona la retribución que la ley haya señalado.”

He aquí la raíz de una idea fundamental para la Cuarta Transformación: el que los servidores públicos deben vivir en la justa medianía. El gran Pepe Mujica desde Uruguay ha defendido similares ideas: quien quiera hacerse rico debe dedicarse a otra cosa que no sea la política.

Otro aforismo de Juárez que ha servido de inspiración a la Cuarta Transformación es aquel que postula: “Nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho". El espíritu de este aforismo ha sido complementado por López Obrador diciendo que, "Nadie por encima de la ley y nada al margen de la ley”. Se trata de un principio que busca la instauración de un Estado de Derecho en México. El Derecho como una realidad efectiva en el país, y no como una formalidad, como una simulación. El Derecho como un patrón jurídico que hace realidad la ciudadanía como igualdad de derechos y deberes independientemente de la posición social o grado de poder que pueda tener una persona. Finalmente, el Derecho como fuente de convencimiento a la ciudadanía sobre lo que es necesario hacer para la preservación del bien común. El consenso como método privilegiado de gobierno en lugar de la coacción física, el acto de fuerza o el acto violento como metodología de gobernabilidad.

La transformación que se inició en 2018 es la culminación de una larga crisis en todo el mundo del paradigma neoliberal. Esta crisis mundial ha tenido como respuesta masivas protestas sociales en todo el mundo, pero solamente en América Latina estas protestas han tenido cauces electorales y han devenido a partir del triunfo de Chávez en la Venezuela de 1999, en los llamados gobiernos progresistas. La Cuarta Transformación es parte de todo este vasto movimiento con voluntad posneoliberal que se ha observado en América Latina.

Parte de esa transformación posneoliberal que se observa en América Latina es la necesidad de que la democracia no sea solamente liberal y representativa, sino una democracia participativa, una democracia que venga desde abajo, una democracia que no solamente apele a la ciudadanía en día de las elecciones. La Cuarta Transformación ha retomado estos principios, pero ha encontrado un asidero en Juárez para pregonarla, se trata de recuperar el planteamiento de Juárez de que: “Con el pueblo todo, sin el pueblo nada”.

Otro planteamiento de Juárez que es inspiración de la 4T y que resulta de gran actualidad por el debate que hoy observamos con respecto a la libertad de prensa, es su planteamiento: “La emisión de las ideas por la prensa debe ser tan libre, como es libre en el hombre la facultad de pensar". O bien, el aforismo atribuido a Sebastián Lerdo de Tejada, otro de los próceres liberales y compañero de lucha de Juárez: “La prensa se regula con la prensa”. 

Lo que está detrás de todo esto es el principio irrenunciable a la libertad de prensa. Lo que no quiere decir quedarse en silencio frente a la dictadura mediática global que hoy nos avasalla. Hoy la libertad de prensa es amenazada por los actores principales de la violencia contra los periodistas: el crimen organizado y la delincuencia de cuello blanco. Y justo es decirlo, en algunos casos por fuerzas insertas dentro de la 4T que no han entendido que ya vivimos otro momento

Pero además, por los grandes poderes mediáticos que buscan imponer su verdad a través de radio, televisión, grandes medios impresos y las redes sociales. Esto lo estamos viviendo en este momento de gran peligro mundial no solamente para la humanidad sino para todas las especies del planeta. En este momento la dictadura mediática impone su verdad sobre lo que está sucediendo en la guerra de Ucrania. Este ha sido el signo de la época neoliberal que ha hecho que sea el gran capital el que imponga esa narrativa, esa que sustituyó a la dictadura mediática tal como se estilaba en el auge del régimen de partido de Estado, en la época de la residencia imperial,  es decir durante el priato.

En el momento en que celebramos el 216 aniversario del natalicio del Benemérito de las Américas, la humanidad está enfrentando con la guerra de Ucrania un conflicto mundial que amenaza la existencia de todas las especies del planeta. El gobierno actual busca darle continuidad a la Doctrina Estrada, política internacional de Estado que en sexenios pasados fue desvirtuada por el neoliberalismo al orillar a México a alinearse con alguno de los poderes mundiales. En este contexto, hoy más que nunca el más famoso aforismo de Juárez cobra una vigencia llena de vigor y lozanía: “Entre los individuos, como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Lo que ha comenzado en diciembre del 2018, no tiene una victoria asegurada. Poderosas fuerzas dentro y fuera de México buscan erradicar a lo que se ha llamado la Cuarta Transformación. En la historia de las sociedades no hay procesos políticos y sociales de carácter irreversible. Los procesos políticos observados en América Latina en los últimos veintitrés años con los triunfos electorales de fuerzas progresistas seguidas de derrotas electorales, golpes de Estado blandos, guerras judiciales (Lawfare), y nuevos triunfos progresistas, demuestran que la historia es abigarrada. En ese contexto, justo es recordar aquella frase de Juárez, gigante de nuestra historia que enfrentó muchísimos reveses: “Aquel que no espera vencer, ya está vencido."

Vistas: 1036
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs