Convoqué a varios líderes y activistas para dar varios talleres simultáneos en una secundaria de una comunidad indígena. El objetivo era combatir la deserción escolar. Por ser muchos alumnos, mientras en un grupo se daba un tema, en otro grupo daban uno diferente, y así con cuatro grupos distintos.
Las y los conferencistas fueron de primer nivel, y cada quien con su estilo, motivó a las y los estudiantes. La jornada empezó, y como organizador, no pude entrar a esos talleres, pues tenía que revisar detalles de logística, técnicos y generales. De pronto, escucho en una de las aulas mucho escándalo, entre gritos, aplausos, risas y hasta carcajadas.
Más artículos del autor
Mi curiosidad que es bastante no aguantó, y me dirigí a ese salón. Al asomarme un poco, no vi a nadie al frente del grupo. En ese instante, pensé que quizá el tallerista que estaba a cargo había salido. Cuando entré al salón -según yo poner orden-, me llevé la sorpresa de ver al fondo del aula, parado sobre una mesa, y dirigiendo todo lo que hacían los chicos, a Ricardo Jiménez, el tallerista encargado.
Recuerdo que ese día, más que un taller, Ricky (como le dicen muchos amigos), más que un taller, dio toda una experiencia a los estudiantes, pero también dio balones de futbol, y dio útiles escolares, pero más importante, les dio motivación y entusiasmo, y sobre todo, les dio parte de su corazón.
Esta es sólo una de incontables anécdotas que tengo con Ricardo Jiménez. No sé cuántas veces le he llamado para contarle un proyecto, para pedirle ayuda o simplemente una orientación; lo que sí sé es que todas las veces me ha respondido y siempre me ha brindado apoyo.
Ahora, Ricardo acaba de cumplir 50 años, y es un excelente pretexto para hacerle un homenaje más que merecido, pues gran parte de esos 50 años los ha dedicado a dar apoyo, a realizar proyectos que han ayudado a muchos poblanos y poblanas, principalmente de grupos vulnerables.
Y si quizá te preguntas, ¿por qué dedicar un artículo para Ricardo Jiménez? Primero, porque estoy seguro que muchos que me leen lo conocen, y coincidirán conmigo. Pero si no lo conocen, él es un buen ejemplo de un ciudadano comprometido con la sociedad, que dando tiempo y esfuerzo ha logrado realizar hechos concretos que generan cambios positivos. Sí, Ricardo quizá tenga cosas o haya hecho algo que puedan no gustar, como todos, pero en verdad creo que son más las cosas positivas. Y si nosotros como ciudadanos tomamos ejemplo de esas personas que como Ricardo Jiménez se dedican a ayudar, estoy convencido que nuestra sociedad sería mejor.
Mi Richard, feliz Km. 50, ya sabes, tú y yo ya nos conocíamos y en esta vida solo nos encontramos.
Rescoldos
Sobre el #8M. A continuación pondré entre paréntesis lo que creo debemos opinar los hombres sobre la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer:
( )
@RafaActivista
rafaactivista@gmail.com