¡Hágase la luz! Y la luz se hizo... pero más cara”

Martes, Abril 20, 2021 - 12:02

¿Seguiremos apostándole a combustibles fósiles como si viviéramos en los 50?

Ciudadano del mundo, Sanandreseño preocupado por lo que pasa a mi alrededor. Comprometido con las causas sociales. Consultor senior con más de 25 años de trayectoria. Cantante frustrado        

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Imagina que vas en el Titanic. Y que al momento de chocar contra el iceberg, el capitán en lugar de ocuparse de poner a salvo a la tripulación, se pone a revisar que no haya polizones o que no falte nada para el desayuno del día siguiente, que por cierto, nunca llegó. Pues desafortunadamente me parece que ante esta crisis que estamos viviendo, nuestras autoridades se parecen mucho a ese capitán.

Una de las preocupaciones que tenemos hoy los ciudadanos tiene que ver con los servicios, en particular el gas, el agua y la luz. ¿Qué tienen que ver con la pandemia? Pues bueno, hablemos de la luz.

La gran mayoría de las personas seguimos trabajando desde casa, y muchos seguro tienen a sus hijos, sobrinos o vecinitos tomando clases en línea. Claramente esto ha incrementado el consumo del servicio. Ni hablar de los que tienen todo el día conectado un concentrador de oxígeno. ¿Qué han hecho las autoridades para que las familias se vean menos golpeadas? Esta semana la CFE hizo oficial el aumento del 3.3% a las tarifas de consumo doméstico a partir de ya, y del 3.4% a las tarifas comerciales, industriales y de servicio.

¿Cuál es su justificación? Que pagaron en febrero un sobre costo de 50 mil millones de pesos cuando se congelaron los ductos por donde Estados Unidos nos surte gas para generar electricidad. Imposible olvidar los apagones en gran parte del territorio nacional.

Si nos vamos un poquito para atrás, en el 2016 las tarifas de luz bajaron 2%; en el 2017 y 2018 no sufrieron incrementos, pero desde la llegada de AMLO a la presidencia han aumentado de manera progresiva, incluso hay quienes se quejan de cobros por encima del 100%.

Dicen por ahí: “nos llueve sobre mojado”. El año pasado, entre abril y octubre, la CFE le cortó la luz a 2.5 millones de hogares mexicanos por no pagar a tiempo. De ellos, 45 mil fueron poblanos. ¿Esto es apoyar a la ciudadanía en tiempos de crisis?

Es hora de echar un volado: seguir apostándole a combustibles fósiles como si viviéramos en la década de los 50, o realmente dar un brinco a energías renovables. Los ciudadanos tenemos la responsabilidad de exigir a nuestros representantes en las cámaras federales y locales que analicen el tema sustentable, que para nada es capricho, al contrario, es ciencia. Si tienen otros datos por ahí, échenle un ojo a los ticos que están muy cerca de conseguir abastecer el 100% de la electricidad que consumen con fuentes renovables. Por algo será.

Si comparamos un recibo de luz del 2019, y uno de hoy, me atrevo a decir que el 100 por ciento de las casas hemos rebasado las tarifas “básicas”. Y ese rebase, esa tarifa, claro que es más alta. La CFE lo mínimo que debería hacer es mantener sin alzas las tarifas hasta que nuestra caída economía se recupere. Porque no sólo es el aumento del costo, si le sumamos la caída de 9 puntos en esta pandemia, la luz ahora cuesta 12% más.

En los 70 se lanzó la campaña “Ayude un poco, aflojando un foco”, pero en sabias palabras de la India María: “eso ni es cierto, porque uno afloja un foco y ellos no le aflojan al recibo, al contrario, le aprietan más.” Lo que estaría maravilloso es que volvieran a generar programas para bajar el consumo de luz con refrigeradores, iluminación, calentadores y paneles solares vía la autoridad. Eso fue un gran ahorro para las familias, pero, hijole, ya me acordé, es un ejemplo neoliberal. Ni hablar, que se sigan fregando los más pobres, así pronto acabarán con todos.


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