Caro le costó a Marín atacar a una periodista

Martes, Febrero 9, 2021 - 12:18

Marín: ejemplo y resultado de gobernar con odio y soberbia

Profesora, abogada, política, crítico de arte, promotora cultural con experiencia en los medios de comunicación como Influencer y líder de opinión. Fundadora del periódico cultural de México: Vanguardia manantial informativo

“El poder no es eterno, es un bien espontaneo y superficial” 

Bienvenidos a esta su columna: “Notas a la Carrera” como cada semana, daremos análisis a las notas más relevantes del acontecer cotidiano.

El caso de Mario Marín y Lidia Cacho nos remontó al colectivo social a revivir momentos del pasado.  Esta es una historia de gobernantes que pierden el piso  porque se olvidaron del sentido común y sin querer, causaron mucho dolor social a los ciudadanos.

 Recuerdo que estaba en la ciudad de México cuando escuché la noticia sobre el escándalo de Marín y el empresario Kamel Nacif, sin duda fue un golpe muy duro para todos. Las llamadas se habían convertido en una nota de escándalo  “mundial”, sin duda alguna, era un golpe fuerte contra la dignidad humana de una periodista, una mujer.

Había quedado al descubierto una vez más,  la triste realidad  política de México, del abuso y el uso del poder y la autoridad de un mandatario estatal (Mario Marín) y el gran empresario apodado el “rey de la mezclilla” (Kamel Nacif) un patrocinador de campañas, la plutocracia en todo su esplendor.

Pero remontémonos a eso años cuando el Lic. Marín buscaba la gubernatura y era en ese entonces el “prohibido del sistema” debido a que el Melquiadismo tenía como delfín ó  “candidato” al extinto y sobresaliente político Rafael Moreno Valle (quien se iba a imaginar lo de su muerte repentina). La única mujer  de Tehuacán, que apoyó al licenciado Marín públicamente fue su servidora, “inclusive” tuve ¡la osadía! de retratarme “públicamente con él” en varios medios de comunicación. A Marín  lo apoyé con un poco de dinero, mi “red de mujeres” que en ese entonces empezábamos con el grupo de 5000 mujeres, hoy son más, con registro y  perfectamente bien documentado con sus respectivas credenciales,  además les pague bardas, comidas, lonas, spots de radio y hasta con  “La fundación del niño de la calle”, en fin, le puedo echar en cara ese apoyo, si alguien lo duda que le pregunten a Lauro Sánchez. Es preferible que un personaje triste y gris como Mario Marín quede  en deuda conmigo. Se sintió Dios en el poder, su represión le duró poco.

Llegando Marín se olvidó de todos, no me puedo contar ya que su servidora pasaba más tiempo en la ciudad de México (como siempre). Reconozco que a veces he sido inconstante en tema de política.  Un día cuando ganaron la elección le dije al Lic. Lauro Sánchez que les proponía a una periodista de un organismo muy importante que habían despedido, -que ella manejaba bien prensa nacional, Lauro me dijo: -nosotros tenemos al Lic. Valentín Meneses, no es periodista, pero se mueve muy bien con los medios de comunicación. Ahora vemos que no fue así, los medios nacionales tuvieron un pésimo manejo con el tema MARIN-CACHO. Pero soberbios al fin.

No me sentí bien con el grupo de Mario Marín y afortunadamente me alejé, enfrenté en 2006 una candidatura de  izquierda a la diputación federal por el distrito 16 de Ajalpan (hoy 04), me sumé al al equipo del presidente López Obrador, subimos del 6% al 42% el trabajo para la izquierda por la sierra negra, obtuvimos más de 30.000 votos y no pague ni un peso. Nosotros ganamos la elección, el malagradecido de Marín quedó con poca diferencia,  su candidato fue un guatemalteco paisano de Zavala, de apellido Mendoza, (en Pantzingo  le sacaron un acta de nacimiento falsa) pero como lo mal habido poco dura, este diputado falleció a los pocos meses de haber tomado protesta en un accidente automovilístico y según se sabe conducía en estado inconveniente. Pero esa es otra historia.

Mucho tiempo después vimos como la Suprema Corte exoneró a Mario Marín, la noticia fue exactamente un 29 de noviembre, el día de nacimiento de mi muñeca, ni cómo olvidarlo. Un tema de injusticia más por parte del gobierno había pasado.

 No defiendo a Marín, para nada, pero no creo que Mario Marín, sea pedófilo, mujeriego sí, pederasta no, Marín ayuda a la gente que le ayuda, eso sí, me consta, le pedí un favor y si me ayudó, es político. Si hubiera sido pedófilo hubieran salido a flote demandas de menores abusados, nunca se supo nada. Jamás apoyaría a alguien que atacara a los menores sexualmente.

 Lo que no sabemos, es que tanto Mario Marín sabía sobre el contenido del libro “Los demonios del Edén” ya que la mayoría de políticos no toman un libro, podría ser que no sabía que se trataba de un tema de pedófila, eso nunca se le cuestionó, aunque eso sí, por necio y soberbio se sostuvo en sus dichos, pensó que el poder iba ser eterno.

 De Kamel considero que ayudó a Succar porque los extranjeros se ayudan mucho entre sí, solo los mexicanos nos atacamos unos a otros. Quizás somos como los cangrejos que nos tacamos unos a otros. Los extranjeros se defienden entre sí, no sé si Kamel sea pedófilo, eso tampoco se sabe. No defiendo a Mario Marín, afortunadamente me alejé de él mucho tiempo antes de ese escándalo debido a que no me pareció bien  su gente agresiva y prepotente y tan fue así que cayeron en el primer problema,  no me gusto su equipo había algunos conflictivos, no vivo de la política, soy libre pensadora.

Muchos periodistas y la sociedad en general nos unimos a la causa de Lydia Cacho Ribero, una valiente defensora de los derechos de los menores que fueron víctimas del terrible delito de trata de personas, (Lydia recuerda: que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda) un gobernador que ayudó a Kamel, uno de sus patrocinadores.

 

                                     Muy tarde llegó la justicia para Lydia Cacho, pero perseveró.

La justicia le llegó tarde a Lidia Cacho, pero bueno ¡le llegó! A nadie le interesa saber de este tema, huele más a cortina de humo que a justicia. Sin embargo este asunto lo tomaremos como ejemplo los periodistas quienes somos víctimas de odios y represiones políticas, las autoridades deben tomar en cuenta este ejemplo para  cuando quieran abusar del poder moviendo todo el aparato del estado para atacar a ciudadanos y a periodistas, se vean reflejados en Marín. Lo tomaré en cuenta para exigir justicia y cuando ya no estén los “corruptos” en el poder. La perseverancia le ayudó a Lydia Cacho.

 

Marín pudo solucionar el asunto pero la soberbia lo perdió.

Platicando un día con Don Maximiliano Silerio Esparza, comentó: ¿ya se está acabando el escándalo del licenciado Marín, no lo cree Olivia?  -No lo creo- le dije: eso se acabaría de una forma- ¿Cómo? -me preguntó. Me quedé callada y lo vi a la cara y no le respondí. Ahora se los diré, si Mario Marín hubiera actuado con un poquito de diplomacia e inteligencia y le hubiera dado una disculpa pública a la señora Cacho, quizás la hubiese invitado a Puebla para conciliar las cosas, toda esta amarga historia se la hubiera ahorrado, pero pudo más la soberbia y la prepotencia, eso servirá de ejemplo a los que se marean sobre un tabique.

Les comento por último que en cuanto pasemos al semáforo naranja de esta terrible pandemia reanudaremos la edición impresa de: VANGUARDIA MANANTIAL INFORMATIVO edición. Este año cumpliremos 10 años.

Mientras tanto hoy martes a las 8 de la noche los espero en mi programa vanguardia manantial informativo “edición radio” entrevistaré a la pintora Lisett Mejía una maestra de República Dominicana que hace una loable labor en favor de la niñez siendo maestra de pintura en niños de problemas de aprendizaje.

¡Ahh!. Por cierto estoy inscrita como precandidata por MORENA a la presidencia municipal de Tehuacán, pero no será tema de mis artículos. Una cosa es el periodismo y otra cosa es la política, no tenemos por qué revolver los temas. En Tehuacán están los ataques con mis compañeros a todo lo que da y aún no empieza la campaña, no vale la pena quemar la pólvora en infiernitos. Esas serán decisiones  de altos vuelos políticos, si soy candidata bien, si no más adelante veremos qué pasa.  Mi pasión  es el periodismo y son dos temas que no revuelvo nunca. Son diferentes zapatos que cambio según los días.  Hasta las próximas notas a la carrera…


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