Infancia, cáncer y corrupción

Jueves, Octubre 15, 2020 - 08:09

Se le ha olvidado al gobierno federal que estos infantes tienen derecho a la salud

Politóloga, Maestra en Gobierno y Administración Pública, Secretaria de Operación Política del PRI de Puebla. Ex candidata a Diputada Local.

Para los niños con cáncer y sus familias, los últimos dos años han sido una pesadilla, y no es sólo por la terrible enfermedad que enfrentan, sino porque ahora, lo hacen en completa soledad y abandono. Se le ha olvidado al gobierno federal que estos infantes tienen derechos, y uno de ellos, es el derecho a la salud, sin embargo desde el inicio de esta administración, el “desabasto” de medicamentos oncológicos ha sido la constante. Han sido cientos de historias, de niños que no pueden continuar sus tratamientos y en muchos lamentables casos, les ha costado la vida; por no contar con las quimioterapias o cualquier otro medicamento que requieren.

Ante la angustia de sus familias por no perderlos, las madres y padres se han organizado para pedirle al Gobierno acciones inmediatas que permitan a sus hijos acceder a los tratamientos y medicamentos necesarios, sin embargo solo han recibido respuestas vagas, llenas de politiquería del Presidente López Obrador. ¿Qué  le importa al padre de una niña con leucemia que sufre cada día sin su medicamento, si el presidente está en plena cruzada mediática contra la corrupción?

Y digo mediática porque solo eso es, el presidente dice que el desabasto se debe a que con su gobierno se acabó la corrupción en el sector salud con la compra de medicamentos a sobre precios y a farmacéuticas que lucraban con la salud de las personas al amparo del poder político. Sin embargo, aunque suene muy bonito en las mañaneras, su discurso es pura demagogia.

El más reciente golpe a los niños con cáncer, se dio con el famoso “robo” de 38,000 medicamentos oncológicos del almacén de la empresa Novag Infancia, casualmente, esta gran cantidad de medicamentos no se guardaron en almacenes del IMSS, el ISSSTE, o el INSABI, sino que el gobierno federal optó por contratar una empresa privada para su resguardo. Una empresa que además de ser considerada un proveedor minorista, sorpresivamente se ha adjudicado 86 contratos con el sector público, por la cantidad de 378 millones de pesos, luego de que en 2017 y 2018 no consiguiera ni una sola venta al sector salud. Vale destacar que de los 86 contratos, 9 los obtuvo por adjudicación directa y sólo cinco los ganó mediante licitación, ¿Tráfico de influencias?

¿Por qué el gobierno del presidente López Obrador decidió que una empresa así de dudosa, resguardara los medicamentos que miles de niños necesitan en todo el país pero que además han colocado a su gobierno en una crisis de supuesto desabasto?

Es inhumano y totalmente injustificable que el presidente siga acusando corruptelas del pasado sin pruebas y sobre todo sin enfrentar a los responsables con la justicia, su discurso más bien pareciera solo para explicar por qué llegaron nuevos proveedores, nuevos socios y un nuevo poder económico afín a sus intereses, sin embargo esta rotación no es impoluta ni honesta. El gobierno federal está pagando mucho más por mucho menos con sus nuevos proveedores “honestos” que además no cubren la demanda de medicamentos oncológicos. En 2019 se adquirieron 12,358 piezas de Vincristina, uno de los medicamentos más usados en pacientes pediátricos, en el mismo periodo pero de 2020, compraron 5,950 piezas, o sea menos de la mitad y además pagaron 533 millones de pesos más que en el año anterior. ¿Corrupción?

 En medio de este verdadero tráfico de ganancias, adjudicaciones, y contratos millonarios,  la pérdida la llevan las familias que tienen que despedirse de sus niños y niñas por falta de medicinas y tratamientos. El presidente aseguró que no permitiría que grupos farmacéuticos lucraran y se hicieran millonarios a costa de la salud de los mexicanos, lamentablemente con su gobierno no solo están haciendo su agosto, sino que tenemos a familias viviendo un infierno para evitar el sufrimiento y la muerte de sus hijos ante la reacción insensible de un gobierno, sin dejar de contar a diputados, senadores y militantes que politizan el tema.

El cáncer infantil es la segunda causa de muerte de niños y niñas en México; cada año surgen 7,500 nuevos casos y fallecen 2,300 en promedio, el desabasto de medicamentos interrumpe su tratamiento y su curación. Por ellos que aun enfermos salen a protestar, levantemos la voz y exijamos atención y medicamentos para ellos.

 

Marisol Calva

@Marisol_Calva

 


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