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Opinión



Salva al planeta ahora

Lunes, Junio 10, 2019 - 18:26
 
 
   

Lo que a principios y a mediados del siglo pasado se conocía como la batalla contra la naturaleza

Hoy me quiero atrever a repicar la propuesta de la senadora Jesusa Rodríguez que clama con toda inminencia y apremio que salvemos al planeta, más que nunca hoy vemos cómo los bosques se siguen perdiendo, las playas se siguen privatizando, el agua se desnacionaliza y se entuba para las grandes ciudades, secando lagos inmensos que todos conocimos, los ríos  terminan secos y entubados para formar parte de los desagües, en fin, entramos en una zona de aprieto en la que si no hacemos algo rápido y contundente,  estaremos cerca de morir junto con el planeta, o de terminar comiendo cuadritos de plástico con proteínas sintéticas de colores que brillan en la noche, esa será toda nuestra alimentación.

Lo que a principios y a mediados del siglo pasado se conocía como la batalla contra la naturaleza, o el dominio del hombre sobre la naturaleza, se recuerda esto como un proyecto sin cuartel, hoy, es, sin duda, una de las inmoralidades más grandes que existen y la razón por la que todos terminaremos feneciendo por estas atrocidades producto de la soberbia y la avaricia, los peores valores del infame hombre actual. 

El punto ahora son los animales a los cuales hemos terminado industrializando, exportando su carne, destrozando, utilizando para todo tipo de productos y subproductos que obtenemos de el crimen que estamos cometiendo contra de ellos. La propuesta concreta de Jesusa es: dejemos en paz a los animales, dejemos de comernos a los animales. La sobreexplotación e industrialización de ganado animal, de verdad, pasa por la indecencia total. Además del nefasto y falso discurso de la supuesta nutrición que difunden tiene la carne de los animales, o los imbéciles argumentos de que por eso tenemos colmillos porque somos carnívoros, la inmensidad de animales y la miserable  y mezquina sobreexplotación que hacen de ellos, no sólo convierte a la carne en un alimento lleno de toxinas y de químicos con los que los engordan y los agrandan, insisto, el hecho es que terminamos con el planeta, la única hermosa casa que tenemos, con sus maravillas y sus infinitas bellezas, todo se está perdiendo por la perversidad de matar animales a destajo para el enriquecimiento de unos cuantos.

Recordaré lo que ya sabemos todos pero no queremos entender. El que tiene una cadena de negocios de hamburguesas, o una cadena de tacos al pastor o árabes o una cadena de carnicerías atascadas de comensales con problemas de triglicéridos, ácido úrico, sobrepeso y en todos los sentidos, muy mala alimentación, (úlceras, gastritis y hasta cáncer) necesitan animales muertos todos los días, ¿cuántos marranos crees que tuvieron que matar para juntar la carne que viste ayer en la  noche en la taquería a la que fuiste?  Asesinar animales es la única manera de mantener esas cadenas de venta de cadáveres y la única manera de tenerlos es alimentarlos como sea, especialmente dándoles pasto, porque lo curioso es que ellos son vegetarianos. Solamente se les puede dar de comer pasto si hay grandes extensiones de terreno con pastizales verdes, luego entonces, para tener estos pastizales se organizan las talas inmoderadas de bosques y selvas por todo el maldito mundo o la quema de los  mismos que es contaminación a destajo. Como todos sabemos, la destrucción de estos ecosistemas tiene como consecuencia exterminio de muchas especies de otros animales, destrucción de hábitat natural para todos, destrucción del suelo y de su riqueza y como ya todos sabemos, pérdida de oxígeno y bióxido de carbono que dan los árboles para que todos podamos respirar de manera saludable. Todo esto para poder vender los malditos tacos y las hamburguesas.

Lo único que puede salvar al planeta es que dejes de comer animales muertos, cadáveres, las proteínas que vienen ahí como el hierro, no sólo son sustituibles en los vegetales, también las venden en cápsulas de vitamina B!2, no tiene sentido seguir comiendo carne ni productos cárnicos, de verdad que es innecesario. Respetar a los animales y a su entorno es lo único que como sociedad podemos hacer para salvar al planeta. Si no compramos carne dejarán de asesinar a los animales industrializados que nos envenenan. Los vegetales, las leguminosas, los cereales en todas su versiones, tienen los nutrientes más extraordinarios para que el organismo humano funcione de maravilla, tu digestión mejore al cien por ciento, las toxinas de la carne dejarán de provocarte todo tipo de enfermedades y padecimientos que ya conoces.

El mayor problema no es nutricional, estoy completamente seguro de eso, llevo dos años sin probar carne alguna, animalito muerto alguno, y de verdad que mi salud ha mejorado tremendamente, aquí el problema es cultural, es una parte de la cultura enquistada en costumbres discriminatorias, esas que creen que los seres humanos somos superiores a los animales, y en todos sentidos estamos demostrando que somos absolutamente inferiores a ellos, son creencias que tenemos que erradicar, tenemos que pugnar por una cultura naturista donde aprendamos a respetar al mundo porque somos una milésima parte de él, no somos dueños del planeta, la propuesta de Jesusa Rodríguez es contundente en este sentido, nos vamos a terminar comiendo los unos a los otros al final, ya sin animales, sin bosques, sin playas, sin arrecifes, sin cascadas maravillosas, sin amaneceres divinos, sin atardeceres, lo estamos destruyendo todo si seguimos comiéndonos a los animales asesinados. Por qué no lo pruebas un mes, luego dos meses, cuando menos te des cuenta y dejaste de comer cadáveres y te sientes estupendamente. Puedes comer tus hamburguesas de garbanzo, de frijol, de lenteja, deliciosas, puedes comer tus tacos de Jamaica, puedes comerte un pozole divino de zetas con el mismo sabor del pozole pero sin que pases horas y horas para digerirlo, puedes comer arroz integral, ensaladas, sopas, molitos, molotes, todo lo que quieras sin animales muertos, sin destruir al planeta.

Y aprovechando, hay un elemento más que es súper venenoso: las harinas y las azúcares refinadas, el daño que le hacen al cuerpo, la obesidad que provocan, pero además, otras vez los malditos comerciantes, las harinas refinadas son las que llevan todas las chatarras en bolsitas, las donitas , el pan dulce, las pizzas, los chicharroncitos, todo esto, si comienzas a alimentarte con harinas integrales verás la diferencia, de verdad que no es un gran esfuerzo, sólo se trata de cambiar hábitos y de ser saludables, decídete pronto, sólo de esa manera salvaremos al planeta, si es que aún podemos dar marcha atrás a todo este animalicidio espantoso. Acabemos con los depredadores inhumanos ambiciosos comerciantes del mundo. Buen provecho, salud. Saludos también.


Semblanza

Abelardo Fernández

Dr. en Psicología. Coordinador de Desarrollo Humano y docente de la Escuela Libre de Derecho de Puebla (ELDP) Psicoterapeuta Gestalt, Musicoterapeuta, autor del libro: Desarrollo Humano para Abogados.

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