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Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Frente Por la Cuarta Transformación

Se dio prioridad a los grandes negocios de los funcionarios de alto nivel.

José Pascual Urbano Carreto

Licenciado en Economía (BUAP) con estudios de Maestría y Doctorado en Economía (UNAM). Diplomado en Comercio Exterior (UDLAP). Docente en la BUAP. Secretario de Relaciones Exteriores del STAUAP y secretario General del SUNTUAP. Coordinador Administrativo del HU (BUAP). Miembro del Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Puebla.

Martes, Mayo 7, 2019

El triunfo de la coalición Juntos Haremos Historia (JHH) con más de 30 millones de votos, misma que llevó al poder al líder de la opción que se sintetiza en la denominada “Cuarta Transformación” (CT), el actual Presidente de México Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que puso como prioridad resolver los más agudos problemas del país, terminar con la intensa violencia, mejorar el desempeño de la economía, diseñar una reforma educativa acorde con las necesidades del país para así derogar la que fue diseñada por el gobierno anterior que privilegiaba los intereses de los enemigos de la educación pública, terminar con la injusticia, poner orden en la nación restaurando el estado de derecho y, corregir los efectos del secuestro del Estado por los intereses de los poderes fácticos – modificar las disposiciones legales que permiten la operación legal de los intereses de los grandes magnates que cometen ilícitos-  combatir a la corrupción, en todas sus modalidades, desterrar a la impunidad y lograr la pacificación en un plazo razonablemente corto.

El panorama de lo que recibió el Presidente como consecuencia de las gestiones anteriores guiadas con la brújula del Neoliberalismo que se instaló en México desde hace más de 30 años, y que prometió resolver los grandes problemas del país, el balance arroja que lejos de resolverlos los agudizó, aunque para los intereses de los grandes magnates y sus apoyadores fue una época de grandes avances. Con cargo al aumento de los problemas de pobreza y marginación de los grandes núcleos, la mayoría de la sociedad mexicana.

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En la etapa de vigencia del régimen neoliberal, de los criterios del mercado y del estado mínimo, las acciones de gobierno se diseñaron con el objetivo de simular la solución de los grandes retos, pero en realidad se dio prioridad a los grandes negocios de los funcionarios de alto nivel de la administración pública.

Bajo tal circunstancia, al abordar lo relacionado con la impartición de justicia y el combate a los actos ilícitos se generó una tendencia a encauzar la acción de las fuerzas que deberían combatir los ilícitos por redes de la corrupción, se presentó una tendencia a profundizar la tolerancia a los grupos delincuenciales y se fortaleció la acción de altos funcionarios para vender protección al crimen organizado y, para incluso realizar grandes acciones de lavado de dinero; se llegó a realizar acciones ilícitas, en donde los que dirigían las acciones eran los propios altos funcionarios, los ejemplos de tal fenómeno abundan, gobernadores encarcelados, autoridades judiciales también encarcelados y algunos vivales de esa red de corrupción están siendo perseguidos por la justicia.

En grandes líneas esa es la realidad que le heredaron al nuevo régimen los anteriores gobiernos, se dirá que también hay algunos hechos positivos, cierto pero son mínimos comparados con los hechos de voracidad y corrupción cometidos, y aun los hechos que tienen un indiscutible objetivo noble y positivo se han visto manchados por actos ilícitos, tal es el caso de las estancias infantiles y de los albergues para Mujeres víctimas de la violencia en donde se descubrió actos de simulación para obtener recursos que se traducen en actos de corrupción, se registraba un número mayor de casos atendidos para así obtener mayores recursos y utilizarlos de manera discrecional. 

Las ideas que expresó AMLO, durante la campaña, teniendo como eje al Movimiento de Reconstrucción Nacional -MORENA- se constituyó como partido para así tener la configuración organizativa que le permitió participar en el proceso electoral del 2018 (en rigor el Partido Morena debió considerar en sus siglas el correspondiente a su naturaleza, (PMORENA), bajo esa circunstancia logró aglutinar a otros partidos y así se constituyó la coalición Juntos Haremos Historia (CJHH) que fue conformada por el PMORENA, PT y PES.

Si se valora esa coalición, fue de gran importancia para la consolidación de la participación de la alianza en el proceso electoral mencionado, pero solo explica parcialmente el éxito logrado, el resultado se explica por esa sinergia, pero también porque la opción logra con su discurso ponerse a la cabeza de lo que el pueblo mexicano considera que necesita nuestro país para resolver sus grandes y complejos retos. En ello es fundamental considerar que además de una plataforma político ideológica y organizativa, los miembros de la coalición JHH, se requirió de un gran movimiento para conseguir encauzar a los ciudadanos que simpatizaron con la opción que estamos analizando.

 Así se aproxima nuestro análisis a lo que puede contener lo esencial del triunfo del actual presidente de la república.

    Ahora que se tiene la posibilidad de ejercer la responsabilidad de gobernar al País se tiene que lograr encauzar la participación de la gran mayoría de ciudadanos la acción de nuestra opción, hoy se tiene que traducir en actos de gobierno tendientes a lograr lo que se postuló, para ello se debe organizar a los partidarios del cambio de manera conveniente.

La organización partidaria es un importante eje para apuntalar el cambio, sin duda, el caso es que en los partidos que integran la coalición (JHH) quedan incluidos indiscutiblemente, algo más que dos millones de partidarios de la cuarta transformación, con ellos sugiero se inicie un proceso de sistematización de lo que ya han sido los cambios en el plano del poder ejecutivo y se organice la acción de poner orden restableciendo el estado de derecho. Debemos conseguir que la lucha contra la corrupción, contra la violencia, se traduzca en mejoras para el funcionamiento de los poderes del país y en posibilidades de contar con más recursos disponibles para lograr iniciar la realización de los proyectos que se han diseñado, como el aeropuerto Internacional de santa Lucía, el tren Maya y los programas de asistencia a los más necesitados y a los núcleos vulnerables para encauzarlos al desarrollo del país y arrebatárselos a los grupos delincuenciales.

Se debe aplicar el estado de derecho para romper las redes de complicidades auspiciadas por los altos funcionarios y por jefes de los grupos empresariales que auspician y protegen a los grupos delincuenciales y hasta se erigen en sus líderes, todo ello se venía haciendo desde lugares claves de la administración pública y de la administración de las organizaciones privadas, se debe rediseñar la agenda legislativa de los diputados y senadores que son partidarios de la cuarta transformación. Se le debe dar un nuevo impulso retomando las reformas que ya se lograron culminar, las que están en proceso y por supuesto pensar en las que son necesarias para consolidar el cambio republicano progresista verdadero.

 Es fundamental también lanzar ya el trabajo del poder ejecutivo como un gran equipo, se debe lograr que cada uno de los secretarios de estado asuman la responsabilidad de sus encomiendas como tales y, que con ello, permitan que nuestro presidente pueda dedicar un mayor espacio a reflexionar acerca de los retos importantes de nuestro gran país, además de permitirle a él una mejor distribución de su tiempo para poder seguir en contacto con los mexicanos que mayoritariamente lo eligieron y que requieren atención en sus diversas aspiraciones.

 Se tiene que pensar, por parte los dirigentes de la cuarta transformación, en los componentes que deberán integrar la nueva estructura del régimen político progresista y democrático.

 El asunto del federalismo, el de la forma en que se deberá recaudar los ingresos públicos y la manera en que se deberán asignar, en fin, hay tantas cuestiones pendientes que se requiere una organización de todos los que integran el gobierno de la cuarta transformación que sea democrática, eficiente, eficaz, plural e incluyente.

 Los cambios que se han proyectado como indispensables por su profundidad significan que los intereses de los segmentos dominantes en el pasado serán cancelados, o al menos modificados significativamente, ello implica que los señores poderosos harán todo lo posible por defender sus privilegios y con todo su poder pretenderán parar lo esencial de esos cambios; entonces, eso significa que el régimen de la cuarta transformación requiere de un grande y decidido apoyo.

Con lo anterior sustento que es imperativo tomar en cuenta que los ciudadanos simpatizantes del cambio verdadero integrado por más de 28 millones de ciudadanos y que hoy se sintetiza en lo que se ha denominado como “la cuarta transformación” (CT), para permitir la organización y acción de ellos es prudente pensar en la constitución de un frente, mismo, que podría encauzar a todos los partidarios del cambio para evitar que queden sujetos a una dinámica poco organizada.

Tenemos que posibilitar que tengan la organización adecuada para que concurran al apoyo de las transformaciones que el proyecto mencionado, se requiere motivar  su participación en las discusiones del gran proyecto y de su concreción en cada uno de sus espacios y de sus distintos niveles, se debe definir lo que significa la CT en los espacios municipales, estatales, federales pero también se debe definir cómo se traduce en los cambios a nivel productivo, en lo empresarial, en lo laboral y en lo financiero, perfilar lo que se debe entender como el cambio en lo que tiene que ver con el combate a la corrupción y en la lucha para conseguir restablecer la seguridad y la paz ciudadana; en fin, se trata de configurar el proyecto integral para superar los complejos retos que el México moderno y democrático  plantea. 

Sería muy pertinente diseñar un espacio organizativo para los empresarios progresistas, trabajadores del campo y de la ciudad y para los trabajadores del sector público y privado que se localizan en espacio de la burocracia, se  trata pues, de definir una estructura adecuada para que los más de treinta millones de mexicanos, más los que se sumen, encuentren un canal organizado de participación y de integración, para que ese gran núcleo de partidarios de la CT encuentre un canal de participación pudiendo constituirlo con la creación de un frente que se traduzca en una forma organizativa para lograr la Cuarta Transformación, así es que, es urgente, tenemos que proceder a construir el Frente democrático plural e incluyente para darle viabilidad a la cuarta transformación (FPCT), en él se debe aglutinar de manera organizada a los militantes de las formaciones partidarias que simpatizan con la CT, y de manera importante a los que se identifican con el cambio verdadero y que son más bien simpatizantes sin militancia partidaria. Tenemos que conformar el cauce organizativo para todos ellos por lo que se debe abrir el movimiento a aglutinar a estudiantes profesionistas, a trabajadores del campo y de la ciudad, a profesores de todos los niveles educativos y a los ciudadanos que así se quieran sumar a este gran proyecto por el México del futuro, un país más justo, seguro y con una calidad de vida aceptable para la mayoría de mexicanos.

Es urgente construir el Frente por la cuarta Transformación (FP4aT) para lograr concretar los cambios y para superar las resistencias de los que preferirían conservar los privilegios de los que, con cargo a la mayoría de los mexicanos, disfrutaron.

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