En el año 2000 se declararon los Estados Unidos de América libres del virus de sarampión, sin embargo, siempre se tuvieron unas docenas de casos anuales , pero este 2019 ya rebasan los 1,000 nuevos casos con varios brotes en distintos estados como California y Nueva York. El Centro de Control de Enfermedades Infecciosas ya ha lanzado una alerta para que se vacunen todos los niños menores de 7 años, con dos dosis de la vacuna triple viral: sarampión, rubeola y paperas. Esto porque el sarampión es una enfermedad que se transmite a un 90% de todos los no vacunados. La alta tasa de transmisión se debe a que es muy fácil infectarse, ya que la gotas de saliva o moco nasal que emiten los enfermos al estornudar o toser, estas gotas permanecen en el aire hasta por dos horas y son infectivas en todo momento.
Dado los síntomas respiratorios como tos y secreción nasal, puede confundirse con un resfrío, pero las manchas rojas (sarpullido) que inician en la cabeza y siguen hacia el abdomen y las piernas son características del sarampión. La persona infectada puede transmitir el virus cuatro días antes y después de que aparece el sarpullido y la enfermedad aparece de 4 a 12 días después de que se ha expuesto al virus.
Más artículos del autor
Estas características de transmisión del virus y considerando que una gran cantidad de la población adulta solo recibieron una dosis de la vacuna contra el sarampión, por lo que cabe resaltar que deben revacunarse con la vacuna triple viral a todos los que nacieron entre 1960 y 1985, particularmente si usted va a viajar a las ciudades donde ya se han presentado brotes de la enfermedad como son los Estados Unidos de América, Ucrania, Francia, Israel o las Filipinas. Es increíble que en este siglo XXI luchemos con una enfermedad que estaba casi erradicada y todo por no aplicar una medida simple como lo es la vacunación.