PorUn partido relativamente joven, como es el caso de MORENA, es muy conveniente que de paso a la celebración de debates sobre los grandes temas de la política local, nacional e internacional. Pero debatir implica una gran responsabilidad no sólo con los demás, sino con uno mismo. El debate no es otra cosa sino <<confrontación de ideas>>, no puede sostenerse seriamente por alguien desinformado, sin conocimiento serio, objetivo, suficiente, de la materia o tema sobre el que se disputa. Así debatir, en modo alguno, significa “descalificar” al contrario, “hacer falsos montajes sobre su persona”, o “ridiculizarlo” haciendo falsas imágenes que no corresponden con su integridad. <<Debatir>> como aquí sostenemos, en cambio, significa disputar crítica y científicamente sobre un tema, <<confrontar ideas>> de máximo nivel teórico, político e ideológico con un oponente que ese espera siempre sea universal; es decir, no sesgado, unilateral, miope; significa <<retar al contrario>> a que sostenga válidamente ideas diferentes, pero sustentadas en argumentos dignos de creer por una comunidad de conocimiento, sea partidista, académica o cultural. Si no se posee esa dignidad, lo mejor es hacer caso a la recomendación inelectuble de Wittgenstein, quien refiere o más bien recomienda que <<si no se sabe un tema, lo mejor es callar>>.
Lo anterior viene bien recordarlo en momentos en que se cree que MORENA debe convocar a un debate sobre la idea de la 4ta. Transformación en Puebla. En efecto, viene bien, porque se han tenido varios registros de compañeros que sólo recitan el tema de la 4ta Transformación, sin saber sus tesis ni sus contenidos, ni siquiera los argumentos clave sobre los que se sustentan aquellas. Hablar de manera “ligera”, “contestaría”, “desinformada”, no hace bien a MORENA, ni mucho menos a la 4ta. Transformación, tampoco hace bien a la presunta campaña de algún candidato a Gobernador de MORENA. Hablar por hablar, en términos tan ignorantes y por demás irresponsables, hasta ahora creímos que era propio de “priistas” o “panistas” desinformados o en “bancarrota política”, de esos que todavía están impuestos a las “cargadas”, al “besamanos”, a “los moches”, a solo actitudes “serviles” o “apologetas”, y mucho menos a tomarse en serio un <<debate de altura>>, que realmente confronte ideas, tesis, argumentos, posiciones teórico-político e ideológicas. Actitudes “pórriles”, “acomodaticias”, “bufoneras”, no creo que le hagan bien ni a Barbosa ni a nadie. Hoy en día casi está definida la candidatura extraordinaria para gobernador de Puebla por el lado de MORENA. No obstante el <<programa concreto>> mediante el cual habría de particularizarse o regionalizarse la <<4ta Transformación>>, el gran programa nacional que encabeza ni más ni menos AMLO, no está definido, ni mucho menos. Tal es el tema que obliga a MORENA y a sus pre-candidatos a sostener seriamente un <<debate de altura>> sobre ese tópico. Tal debate es tanto más importante que se celebre, si es que se tiene contemplado un gran respeto sobre la ciudadanía de Puebla, más aun si se tiene un gran respeto a la misma 4ta., Transformación. Pensar que la problemática de su concreción se va a resolver con “actitudes porríles”, “futboleras” o “circenses”, es estar por completo fuera de foco, desorientado, y tales posturas no hacen bien a ningún candidato serio de MORENA. Quienes incurren en esas actitudes se equivocaron de partido. Su lugar esta, sin duda, en el PRI o en el PAN o en al alicaído PRD. Se espera que MORENA se ponga las pilas y llame a un <<debate serio, digno de la inteligencia de Puebla>>, digno de la complejidad que implica sus cruentos y complicados problemas, digno de la 4ta., Transformación. Lo contrario sería frustrante, decepcionante e indigno de los tiempos democráticos que vivimos.