Existen casos de inflamación del intestino de difícil tratamiento, entre las que destaca la infección provocada por la bacteria Clostridium difficile o bien de aquellos pacientes que tienen enfermedad inflamatoria inespecífica del intestino. En ambos casos no existen a la fecha tratamientos que logren su cura. Es por esto que se ha optado por obtener materia fecal de pacientes sanos para que se tenga una mezcla adecuada de la flora intestinal, también llamada microbiota. De hecho, esta flora está compuesta de bacterias, pero también de hongos e inclusive de virus. De tal forma que no se sabe del todo cual o cuales son los factores que permiten mejorar a los pacientes. Lo que es muy claro es que ahora sabemos que la salud intestinal es fundamental para no solo tener un adecuado funcionamiento del intestino, sino que también lo es para el sistema inmunológico e inclusive para la salud mental. Esto último porque se ha descrito que en enfermos afectados de depresión muestran una flora anormal en su intestino.
Volviendo a las infecciones por la bacteria Clostridium difficile en un reciente estudio empleando ratones infectados con dicha bacteria se probó que es mejor combinar seis cepas de distintas bacterias que habitan el intestino que solo una, dos o tres de ellas. En el futuro cercano se espera conocer más del ambiente intestinal y tener a nuestra disposición preparaciones de flora intestinal que nos permitan tener en óptimas condiciones nuestro intestino, y de esta forma evitar trastornos diversos. Mientras tanto no es una mala idea consumir dichas bacterias en formas de yogur. Desde luego si se tiene algún problema acudir al médico y evitar la automedicación con miles de productos milagrosos que se anuncian por distintos medios. Debemos de recordar que hasta nuestra salud mental depende de que la microbiota de nuestro intestino sea óptima y opere adecuadamente.