Logo e-consulta

Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Ingeniero Jiménez Espriú, pongámonos serios

La cosa está en que, decisiones de esta envergadura afectarán la vida de millones de mexicanos

Oscar Gómez Cruz

Maestro en Asuntos Internacionales de Negocios Universidad de Columbia. Maestro en Administración Pública INAP. Egresado de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard. Es presidente de 2TRES15

Miércoles, Octubre 24, 2018

A pesar de que, en el diseño del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, participaron expertos independientes de diferentes nacionalidades, consultores especializados en las múltiples, en verdad muchas, materias que deben ser consideradas para construir un aeropuerto, con posibilidad de crecer durante los próximos 40 años como mínimo e incluso expertos de nuestra máxima casa de estudios, la UNAM, seguimos con el circo de la consulta, encuestas y dimes y diretes, que nada tienen que ver con aspectos técnicos. Es sólo show y política, que buscan darle un toque de “democracia” y “legitimidad”, al inicio de gobierno del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

La cosa está en que, decisiones de esta envergadura afectarán la vida diaria de millones de mexicanos, independientemente de su nivel socioeconómico. Como muestra, el 80% de gasto en turismo, provienen de gente que llega a nuestro país en avión.

Más artículos del autor

Una persona que viene a hacer negocios a México y gasta en hotel, come en un restaurant o se echa unos tacos y compra algún producto hecho en México, ya sea por un artesano o por un obrero en una fábrica, utiliza el aeropuerto; además, el 60 % de la carga que impulsa la cadena de proveedores para el funcionamiento de la economía, de igual forma, ingresa a México por el aeropuerto.

Si todos los expertos técnicos internacionales y nacionales, incluidas universidades, opinan que el aeropuerto que mejor funciona es el de Texcoco, ¿por qué inventarse “genialidades” como plantear a Santa Lucía, que es una base militar, como aeropuerto alterno al actual? 

De entrada, eso significaría construir no uno, sino dos aeropuertos. Porque se requeriría una nueva base militar, que sustituya o reponga a la actual en Santa Lucía.

Para todos los que estamos pendientes por el daño ambiental, esta nueva ocurrencia multiplica por cuatro nuestras preocupaciones, porque habría obras en Santa Lucía, en el lugar donde se tenga que construir la nueva base militar y en desmontar todo lo que ya se hizo en Texcoco, sumando las nuevas obras que se requerirían en el aeropuerto Benito Juárez.

Además, la capacidad de crecimiento de dicha base militar transformada en aeropuerto comercial, sólo alcanzaría para 15 años, eso es pensar en el corto plazo, en “chiquito” pues.

El problema de saturación de un aeropuerto no se limita al número de pistas. Es un punto fundamental, pero en realidad el asunto está en el número de puertas para estacionar aviones. El actual aeropuerto Benito Juárez, sólo cuenta con 75 puertas más las posiciones remotas, que cada día quedan más lejos de las terminales 1 y 2, mientras que aeropuertos como el de Hong Kong y Heathrow en Reino Unido, superan las 400 y 300 posiciones respectivamente.

Regresando al tema de las pistas, no es sólo cuántas existen, sino la separación entre ellas y la ubicación de las mismas; únicamente de esta manera se pueden realizar operaciones simultáneas (despegues y aterrizajes) para hacer más efectiva la capacidad instalada de un aeropuerto.

Toluca no es una opción. Volaris e Interjet comenzaron operaciones ahí y hoy, ya prácticamente lo abandonaron. Es un aeropuerto de gran altura, que afecta el rendimiento de las turbinas y otros sistemas de los aviones y con ello, se compromete la seguridad y se elevan los precios.

Puebla tiene aún menos posibilidades por la permanente actividad volcánica del Popocatépetl. Meter a un avión en una nube de cenizas es devastador para el fuselaje, cristales y las hélices de las turbinas. Es como pasar por una lija todos estos elementos.

Cuernavaca es un aeródromo. Fin del asunto.

Santa Lucía es un capricho indefendible.

De resultar ésta la opción “ganadora”, nos debe hacer pensar como mexicanos qué cosa estamos haciendo con el futuro de México. Porque será producto de una “consulta” popular no organizada por el INE, sino por un PARTIDO POLÍTICO, considerando la opinión de ciudadanos, que NADA sabemos de cuestiones técnicas referentes a vientos, presión atmosférica, microclimas, mecánica de suelos, infraestructura y logística, operaciones aéreas, protocolos de emergencia o control aéreo, sin mencionar la derrama económica esperada en cada opción.

Dos aeropuertos funcionando es una locura. Imagine que usted llega de Madrid a Santa Lucia y su vuelo a Los Cabos sale del Benito Juárez. Es un absurdo.

Además, usted pagaría mucho más dinero por un boleto de avión, porque las aerolíneas tendrían que contemplar ¡todo doble!: mecánicos, maquinaria, andenes, refacciones, salones ejecutivos, seguridad, personal de mostradores y equipo de apoyo en tierra.

Y eso lo va a pagar usted.

Por otro lado:

¿Un partido político organizando una consulta popular, ocupando su propia gente o simpatizantes y pagándolo de “sus recursos” (que son de nosotros los mexicanos) para un tema técnico que buscan legitimar?

¿Qué no es lo que todos los mexicanos detestamos del viejo PRI?

¿Qué acaso las encuestas realizadas por las múltiples casas encuestadoras previo a la elección, no ponían a los partidos políticos y a los políticos en el primer lugar de desconfianza y niveles de corrupción?

¿Ahora las encuestadoras son súper confiables, después de que todos los partidos, incluido MORENA se encargaron de descalificar su trabajo cuando no les convenían los resultados?

¿El nuevo partido político que está por tomar el poder, integrado por muchas personas que formaron parte de otros, ahora ya son buenos y honestos, al grado de estar facultados para organizar con absoluta credibilidad consultas populares objetivas? 

Si el argumento es que la opción de Texcoco es muy cara, pues bájenle al diseño y a los costos que NO comprometan la seguridad ni la correcta operación área.

O si se cuestiona el proyecto porque la mafia del poder lo inició y hay contratos manchados de corrupción, pues que se revisen, compruebe y aplique la Ley a quien deba, pero si se desperdicia el mundo de dinero que ya está invertido, de verdad haremos un ridículo internacional de magnitudes épicas, afectando en consecuencia, la confianza de inversionistas internacionales en nuestro país, que leerán que, por un capricho, pueden perder miles de millones de dólares de un plumazo.

De nada servirá un cambio de partido, ni de clase en el poder, si los ciudadanos somos apáticos y permitimos que nuevamente hagan lo que les venga en gana sin cuestionar.

El tema del nuevo aeropuerto servirá como un termómetro de lo que sucederá los próximos seis años en México. Si por el sólo hecho de PODER y de manejar el aparato, el presidente electo y su equipo imponen a Santa Lucía con todos los argumentos ya expuestos por expertos y se basan en un consulta pública y encuestas a personas, que no sabemos absolutamente nada de aeropuertos, estaremos empezando a construir una versión 2018 del México y el PRI de los años 70.

Y eso, no es por lo que se votó en julio pasado.

¿O sí?

Oscar Gómez Cruz

https://es-la.facebook.com/2Tres15/

https://www.instagram.com/2tres15/

https://twitter.com/DosTresQuince

Vistas: 1323
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs