Todo es pacto político, nada es sociedad y consenso, en México la clase política solo ha demostrado que la cuarta transformación está vinculada a caprichos e intereses personales y no a la mejora de la calidad de vida de los mexicanos,
¿Será revancha política o Gatopardismo, es decir, cambiar todo para que no cambie nada?
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En recientes días todos leemos y escuchamos en los distintos medios de comunicación la convulsión que existe en el Congreso de la Unión, donde a ojos y letras de los recalcitrantes de cada partido se da el primer encontronazo entre los portadores de la cuarta transformación y la mafia del poder. Nada más alejado de la realidad pues de las grandes promesas que hicieron de morena el gran vencedor, poco a poco han quedado opacadas por la triste y cruda realidad que impera en México, pues todo se mueve mediante intereses personales y pactos en lo oscurito. En consecuencia no es extraño ver cómo la tan anhelada austeridad republicana se diluye y desdibuja cada día un poco más, todo esto inclusive con la mayoría aplastante de morena, que parece ha olvidado lo prometido a la sociedad.
Lo mismo sucede con la retirada a los cuarteles del Ejército Mexicano y la Marina, congelar el costo los combustibles, bajar el IVA, las becas y apoyos que se le prometieron a casi un cuarto de la población del país.
Por último y para no hacer de esta reflexión una epístola de protesta, espero que la cuarta transformación provenga de los entes fiscalizadores, ONG´S, universidades, sociedad civil y todo aquel que quiera un cambio verdadero, solo de esta forma la clase política estará obligada a servir de verdad a los mexicanos.