México se encuentra en una disyuntiva. El resultado electoral abre la posibilidad de lograr transformaciones profundas con poco margen en contrario. Sin embargo, también apunta a regresar al país del ‘hombre fuerte’. Al presidencialismo, pues. No se trata de una simple concentración del poder, como podría pensarse. Sino de una reformulación del Maximato, acompañada de una ‘corrección’ del viejo modelo surgido en la posrevolución. En su momento, Calles pretendió un sistema unipersonal y Cárdenas tuvo que decidir entre lo anterior y el sistema autoritario, acotando el poder presidencial a seis años. ¿Podrá AMLO hacer compatibles al sistema y al ‘hombre fuerte’? Por lo pronto, el fin de semana hubo tensiones al interior de MORENA, por el cambio en los estatutos que permitirán a López Obrador mantener en la dirigencia a Yeidckol Polevnsky por un año y que ella pueda nombrar delegados a través del CEN…
El mensaje de AMLO vuelve a ser inequívoco: Desea quedar libre de presiones de grupos de poder regional que, sin duda, buscarían asegurar sus cacicazgos. El tabasqueño no desea oposición ni dentro ni fuera de su partido. Por eso modificó los estatutos y los procesos internos para renovar dirigencias quedarán entre el 20 de agosto y el 20 de noviembre del año que viene. Todo indica que arrancará su sexenio con cambios para desmontar el sistema de poder del PRI e instalar el suyo. Las fechas no dejan de ser significativas: Entre el inicio de clases y el aniversario de la Revolución mexicana. La idea es colocar un nuevo paradigma: El de la cuarta revolución del país…
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Pero un sistema unipersonal requiere de interlocutores y se aprecia al leer lo dicho por Ricardo Monreal y otros morenistas, en el sentido de que no habrá mayoriteo…
“El interlocutor…”
De un lado, las luchas intestinas y, del otro, los mensajes de Andrés Manuel de que no quedará a merced de una ‘colonización’ desde el PRI, provocaron un ajuste de cuentas y la caída de Rubén Moreira de la Secretaría General. Los tecnócratas salinistas anticiparon que AMLO más bien podría desmantelarlos o ‘colonizarlos’ a ellos y no al revés. Las maniobras de Elba Esther Gordillo podrían derivar en una rápida recuperación y ampliación del poder que tenía. Una especie de cuña entre MORENA y el PRI, convirtiendo a la maestra en la interlocutora y mediadora entre ambos partidos. En otro carril, viene el proyecto de la Vieja Guardia de impulsar a Ulises Ruiz a la dirigencia nacional del PRI, aunque no dudo que Rubén Moreira lo quiera intentar, pues finalmente es a él a quien se deseaba bloquear y fue la causa de su renuncia al cargo. En automático, Ulises ampliaría el margen de maniobra de Manlio Fabio Beltrones. Quieren aprovechar la debilidad del poder presidencial que vería con buenos ojos a José Calzada. Pero Salinas desea ser el único interlocutor ante el próximo presidente y está haciendo un llamado a sectores del grupo Atlacomulco y a lo que resta de las redes camachistas. A la par, fortalece sus vínculos con Andrés Manuel y con los manceristas…
En un hecho que revela cómo están las cosas en el PRI, se emitió la convocatoria para elegir al nuevo presidente del partido, abriéndose el registro el lunes y decidiendo el martes 21 de agosto. La propia Claudia Ruiz Massieu podría inscribirse, siendo la carta de Salinas…
López Obrador desarrolla una estrategia que es un verdadero malabarismo. Retoma el tema del Consejo Mexicano de Negocios, relanza su proyecto del tren maya (pasando de tres estados a cinco), tiene en punto de espera la ruta de Cortés, anuncia una consulta sobre el nuevo aeropuerto (con todo lo que eso significa, pues el presidente no cuenta con esa facultad) y confirma que duplicará la ayuda a los adultos mayores. En el tema educativo, la salida de Elba Esther reavivó las tensiones con la CNTE, que dicen retomarán las calles y bloqueos porque ven al tabasqueño muy cargado hacia la maestra y exigen la cancelación de la reforma educativa. La maestra y su pretensión de recuperar el control del SNTE, es una especia de ‘pasador’ que está generando efectos en MORENA, en el PRI y en los sindicatos magisteriales. Andrés Manuel no desea llegar a las elecciones intermedias y al quinto año de gobierno con una crisis o un escenario volátil. Por eso tendrá que buscar la forma de neutralizar un alza en el precio de la gasolina que, según prevén algunos analistas, podría ser del doble dentro de tres años, y evitar que el TLCAN se revise cada cinco años, como desea Donald Trump…
“El otro interlocutor…”
El que Anaya y sus aliados mantengan el control del PAN, habilita al de Querétaro como interlocutor de AMLO. He aquí la razón de que, luego de confirmarse lo anterior, haya anunciado que se reunirá con Ricardo Anaya. No deja de ser interesante lo dicho por Carlos Medina Plascencia, en el sentido de que el PAN debe refundarse porque está en riesgo de debilitarse y desaparecer, así como la respuesta de Cecilia Romero de que el partido debe renovarse para no refundarse. Héctor Larios coincidió con el diagnóstico de Medina, mientras Luis Felipe Bravo Mena matizó diciendo que podría desaparecer si es víctima de las pugnas de grupos de poder…
Asimismo, hay un desacuerdo con el posible arribo a Damián Zepeda como líder de los senadores panistas. Unos apuestan por Rafael Moreno Valle y otros por Gustavo Madero. Sin duda, el más fuerte es el segundo, pues el primero sigue entrampado en lo que se decida en tribunales sobre las elecciones en Puebla. En el caso de los diputados, el panismo tradicional impulsa a Juan Carlos Romero Hicks para evitar que los anayistas se queden con todo…
“Estabilidad y persistencia…”
Si lo vemos bien, los forcejeos en los tres grandes partidos obedecen a la lógica de fincar el nuevo sistema de poder unipersonal y determinar quién o quiénes serían sus interlocutores. Andrés Manuel en pos de poder realizar los cambios y reformas constitucionales que desea. Elba Esther, Salinas y Anaya por ser los interlocutores más importantes de AMLO. ¿Por qué es tan importante lo anterior? Los teóricos de las transiciones indican que la alternancia debe modificar la correlación de fuerzas y asentar las reformas. Pero para que tenga éxito debe lograr la persistencia y, para ello, es indispensable la estabilidad. Eso es lo que pretende López Obrador: Lograr la estabilidad y será clave el papel de los interlocutores. Además, la reactivación económica necesita avales internacionales, lo que sería imposible de lograr si el país entrase en un momento inestable o, peor, una escalada desestabilizadora…
A eso obedece que Andrés Manuel desee mantener al CEN morenista tal y como está, posponiendo la elección de nuevos consejeros y de los comités estatales. El paso decisivo estribará en ver si logra el relevo de élites que perfila en varias de sus declaraciones, empezando por modificar el equilibrio de fuerzas. En este punto, el sistema interno del Poder Judicial será uno de los puntos más delicados…
De lograr su cometido de la cuarta etapa o cuarta revolución, el PRI podría quedar desfondado para siempre…
Hasta entonces…
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