La campaña vive sus últimos instantes. Se disputan a los indecisos y a los que no han querido contestar las encuestas que rondan el 30 y 40% respectivamente. Pero también a los poderes fácticos. Esto provoca tensiones especialmente al interior del PRI y de Los Pinos. Las luchas palaciegas están en su máxima expresión. Conforme pasan los días y se confirma que José Antonio Meade no remonta más allá de encuestas a modo, unos y otros se preparan para lo único seguro desde el arranque electoral: el colapso del PRI. ¿Con quién pactar? ¿Con el que parece virtual ganador o con Anaya? Mientras unos dan por irreversible el escenario de las encuestas, otros tienen en mente las veces que han fallado. Sin duda, los indecisos y los que no han contestado ejercen presión, mientras los grupos de poder del PRI y de sus gobiernos podrían terminar hechos jirones…
“Empresarios y ruptura tecnocrática…”
Más artículos del autor
Al filtrase el desacuerdo entre Videgaray e Ildefonso Guajardo por la renegociación del TLCAN, el segundo negó que fuese verdad. Sin embargo, El Heraldo y otros enclaves lo dieron por hecho y asumieron la defensa de Guajardo. Reflejaba la pugna entre los tecnócratas, liderados por Videgaray, y los mexiquenses, mientras la Vieja Guardia se dedicaba a mirar complacida. En otro plano, algunos poderes fácticos empresariales movían sus fichas para sellar un pacto con Andrés Manuel. Industriales de Monterrey proponían a Fernando Turner Dávila como próximo negociador en jefe del TLCAN. La idea fue reveladora: dan por hecho que el TLCAN se resolverás en el siguiente sexenio. Pero eso no es todo…
En el círculo cercano de López Obrador, hay dos ejes que representan intereses distintos en el mundo de los negocios. Uno de ellos gira en torno a Alfonso Romo, yerno de Alejandro Garza, hijo de Eugenio Garza Sada (creador del Grupo Monterrey, que luego diera la pauta para los grupos Alfa y Femsa). El segundo se asienta en Miguel Torruco, consuegro de Carlos Slim Helú. Cabe recordar el reciente conflicto entre Slim y Andrés Manuel por el NAICM que, por cierto, se acaba de difundir que será auditado…
¿Qué es lo que está en juego? Carlos Slim decidió apoyar a López Obrador, entre otras cosas, porque acordaron que el negociador del TLCAN fuese Jesús Seade. En alianza con industriales de Monterrey, Alfonso Romo desea desplazarlo en favor de Turner. De botepronto, Slim aprovechó lo del NAICM para expresar su disgusto y, luego, AMLO lo acusó de que en sus empresas piden votar por Anaya. Implica una ruptura tecnocrática, vinculada al mundo de los negocios…
“La sombra de Salinas…”
A su vez, José Antonio ‘El Diablo’ Fernández tronó contra el populismo en un vídeo. El presidente de Femsa (la multinacional de las bebidas, comercio y restaurantes) anticipa una situación complicada por dos motivos: la posibilidad de que AMLO sea presidente y la situación de Femsa en Venezuela, donde sus ventas se han desplomado. Se trata de la embotelladora más grande del mundo que le trabaja a Coca Cola. ¿Se imaginan a Femsa lidiando con dos populistas, uno en Venezuela y otro en México? Se irían a la quiebra. Vasconia también anunció que no seguirá invirtiendo de ganar AMLO…
Aprovechando los 25 años del asesinato del Cardenal Posadas en Guadalajara, se publicó mucha información donde abiertamente se dijo que el crimen fue orquestado por Jorge Carpizo, entonces procurador en el gobierno de Carlos Salinas. ¿Algún mensaje para el expresidente y ciertos enclaves de poder? Poco antes, ocurrió un altercado luego de días de presiones tratando de provocar la salida de Aurelio Nuño de la conducción de la campaña de Meade. El candidato no remonta y los ánimos están crispados. Nuño y sus allegados reprochan a Manuel Arroyo, dueño del periódico El Financiero, el modo en que está publicando sus encuestas: quitan la barra de indecisos, que se reparte proporcionalmente entre los candidatos y favorece al puntero. El punto clave es que Arroyo está identificado con Carlos Salinas de Gortari. Acusarlo de beneficiar a AMLO, implica señalar a Salinas por traición. En una mala coincidencia, tuvo lugar la ruptura de la alianza entre el PRI y el PVEM en Chiapas. Los intereses de Manuel Velasco y Carlos Salinas convergen con AMLO en Chiapas…
Son indicios de una ruptura al interior del grupo tecnocrático, entre Luis Videgaray y Carlos Salinas. Se avecina un pacto de poderes fácticos con AMLO o con Anaya, donde los empresarios también maniobran en uno o en otro sentido. Aquí se inserta el acercamiento de Luis Robles, presidente del Consejo de Administración de BBVA Bancomer, con AMLO. Un hombre a medio camino entre Claudio X. González y Luis Videgaray. Por una vía, se conecta con Salinas y, con la otra, con su archienemigo…
Para algunos expertos, el reciente hackeo al sistema bancario no es ajeno a la lucha de poder. La Casa Blanca pide más seguridad en Banxico y en la CNBV. Se trató de un ataque delicado cuando se está renegociando el TLCAN. El más afectado fue Citibanamex…
“AMLO, guiño a EPN y a Manlio Fabio…”
Primero, Andrés Manuel fue prolífico en elogios hacia Peña Nieto por haber dicho que no meterá las manos y que entregará el poder a quien gane. Claro que agregó que la ‘Mafia del poder’ quería hacer un fraude. Fue tan confuso que el propio Porfirio Muñoz Ledo admitió que era imposible hacerlo y, luego, denunció que sí. ¿Por fin? En el programa de Joaquín López-Dóriga de Radio Fórmula, Yeidckol Polevnsky elogió a Raúl Cervantes en su papel de procurador y que Javier Corral tenía a Alejandro Gutiérrez como preso político. Al día siguiente, se desdijo acusando a los demás de tergiversar y distorsionar sus palabras…
Fue inútil. Era evidente el guiño a Peña Nieto y a Manlio Fabio Beltrones. Con el primero, se usa la estrategia del garrote y la zanahoria. A través de Brozo y su diario El Mañanero, le llegó un mensaje: “Ya es tiempo de que Peña Nieto acepte mentalmente su derrota y en lo oscurito por debajo de la mesa, tal como siempre lo ha hecho, le tome la mano y pacte su salida con quien le tenga la mejor oferta, no nos hagamos tontos así se maneja y así sucederá”. Agregan que pactar con AMLO le aseguraría el triunfo. Con Anaya, provocaría el empate técnico. Muy directo…
Intentar pactar con Salinas, Beltrones, EPN y algunos empresarios, tiene su precio. Para empezar, cancelar todo intento de echar abajo las reformas. En todo caso, algunos cambios como ‘maquillaje’. En la misma lógica se explica lo dicho por López Obrador a Javier Alatorre: “Hay muchas cosas que yo no recojo de la izquierda. Dejar de lado la familia. Que todo sea colectivo. Que la familia sea algo que se trata de la derecha. Yo no estoy de acuerdo”. He aquí a Andrés Manuel anunciando que se va a deshacer de sus ‘compañeros de vuelo’ o que, por lo menos, no les va a cumplir…
“Anaya, jugar a una sola carta…”
Mientras tanto, hubo otro conflicto en el ámbito panista. Luis Ernesto Derbez dijo a ADNPolítico, que Anaya ya no tiene tiempo para crecer. Fue una descalificación hacia Jorge Castañeda. De facto, desde afuera se magnificó y potenció el desacuerdo. Por su parte, Castañeda anunció que irán por el voto útil del PRI…
¿Qué es lo que está pasando? En primer lugar, creo que Anaya tiene una sola carta a jugar en el escenario marcado por las encuestas. Decir que ‘Anaya es el cambio’ requiere un soporte, una ‘misión’. Por los motivos obvios, debe ser: ‘Evitar una nueva dictadura’ (personal y de partido). Quedarse sólo en el ‘cambio’ podría ser un error. ‘Impedir una nueva dictadura’ evidencia que se intenta refundar el PRI en MORENA y la migración del Viejo PRI hacia allá, lo indica. No lo podrían negar. Hay más…
Desde el principio, algunos gobernadores optaron por una estrategia basada en el voto diferenciado (cuando un elector sufraga por candidatos de diferentes partidos, alianzas o coaliciones). Esto se facilita en elecciones concurrentes, como es el caso. Se aprecia en Puebla, Veracruz, Morelos y Michoacán. Según la evolución de la sucesión, pactarían con el mejor postor. Debían decidir qué era negociable y que no. Obvio: en la mayoría de los casos, la gubernatura. En otros, el presupuesto o asuntos pendientes. Es decir: entregar la elección presidencial en la entidad a tal o cual aliado, a cambio de asegurar cierto resultado en la gubernatura o margen de maniobra (como en Michoacán). Para el caso que nos atañe, pensaban darle la espalda a Ricardo Anaya. Silvano lo hizo abiertamente. Los demás decidieron esperar al segundo debate. Pero hubo otro motivo: calcularon mal el potencial de AMLO: hacer una sola campaña, la de él, y que los demás se colgasen de ella. Hoy, esos mismos gobernadores no garantizan ni el triunfo de los suyos y la ola de AMLO podría arrasarlos, perdiendo gubernaturas y margen de maniobra. Es decir: no tendrían con qué pactar. ¿Por qué negociaría AMLO, si les pudiese quitar todo? ¿Qué podrían darle a cambio? O va a ocurrir una rendición incondicional o no tendrán más remedio que jugarse todo a una sola carta con el segundo lugar y, quizá, puedan ganar…
Hábil como es ‘El Turco’, acaba de sacar un recurso que tenía guardado. El gobierno de Yunes giró orden de aprehensión contra Karime Macías. Quiere forzar al PRI a apoyar a su hijo y vencer a Cuitláhuac García…
Estamos en la antesala de una alianza de poderes fácticos que decidirá la sucesión presidencial…
Hasta entonces…
Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com
Twitter: @confinespol