Hoy muchos de los políticos dicen ser honestos, ¿el inflar sus redes comprando seguidores lo es?
Muchos políticos de cualquier nivel tienen miles de seguidores, si tienen tantos y son tan populares, ¿para qué hacen campaña?
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Pues el juego es compran seguidores para sus redes sociales.
En tw, existen seguidores extranjeros y mexicanos.
Los montos de estos dependen de la cantidad de seguidores comprados y de los proveedores, entre mayor sea el número de aquéllos, mayor es el costo.
Por citar un ejemplo de 2000 seguidores.
Los mexicanos cuestan $22.44
Los extranjeros cuestan 16,99€
Pensemos si realmente tuvieran esa cantidad de seguidores para qué hacen campaña, pero ahora veamos la realidad: si dicen tener, por ejemplo, 1,000 seguidores, preguntémonos entonces por qué a sus mítines o reuniones solo acuden 100. ¿Dónde quedaron esos seguidores restantes?
David Caplan, cocreador de TwitterAudit, hace mención que recopila información pública de una muestra de 5 mil seguidores de tu cuenta y usa un algoritmo especial de puntuación para estimar cuántos usuarios son reales y cuántos son inactivos o posiblemente falsos.
En Fake Followers, por ejemplo, si una cuenta tiene un radio de 50:1 entre gente a la que sigue y la que le siguen a ella, tiene muchas posibilidades de ser un fake.
De acuerdo con expertos en sistemas, tanto Status People como TwitterAudita y Fake Followers, permiten calcular el número de seguidores reales, falsos e inactivos que tiene una cuenta de Twitter.
Les comparto algunos políticos que inflan sus redes.
El ex presidente Felipe Calderón, lo siguen muchos fantasmas. En su cuenta de Twitter acumula 2 millones 560 mil seguidores, pero el 49 por ciento –el número más alto entre los seleccionados aquí– son de cuentas fake, mientras que el 39 por ciento corresponde a usuarios que están inactivos. Sólo 16 por ciento de su abultada cuenta de Twitter es real.
El presidente Enrique Peña Nieto, dice Status People, sólo tiene 25 por ciento de seguidores activos. Un 38 por ciento de sus 2 millones y casi 100 mil seguidores son de cuentas inactivas, mientras que el 37 por ciento restante corresponde a usuarios falsos.
Con esto se puede comprobar que, entre los políticos a nivel internacional, Barack Obama, tienen seguidores falsos entre sus 35.4 millones de followers. En TwitterAudit, descontados los inactivos, 51 por ciento de las cuentas que siguen al Presidente de Estados Unidos son probablemente fake. Mientras, en Status People se contabiliza hasta un 54 por ciento de cuentas falsas.
No hablo de los políticos poblanos para que muchos no se sientan aludidos.
Hoy que todos dicen ser honestos chequen sus Tw y me dicen…