Los síntomas al interior del morenovallismo son de desesperación y Eduardo Rivera está jugando sus cartas con mucha precisión. No significa que Rafael Moreno Valle vaya a salir perdiendo del todo, pero su poderío quedará mermado. Quien diga que las candidaturas de Martha Erika Alonso (gubernatura) y Eduardo Rivera (alcaldía capitalina) fueron prácticamente el primer punto negociado, está diciendo la verdad. Pero si dice que simplemente estaban transitando al feliz cumplimiento de los plazos para darlo a conocer, no. Fue el forcejeo por el control de las candidaturas y del futuro cabildo de la Ciudad de Puebla, lo que dejó todo en vilo. Al punto de que Ricardo Anaya y el panismo tradicional sellaron un pacto con los poderes fácticos locales alrededor de Juan Pablo Piña, que comenzó a ‘comerse’ la estructura territorial del poder de Rafael…
Los mensajes morenovallistas, en el sentido de retornar al acuerdo de origen (MEA, gubernatura; ERP, alcaldía), indicaban el grado de debilitamiento del polo del poder hegemónico en Puebla. Luego presionó: “Si no aceptan, entonces que sea Luis Banck” La respuesta de Anaya fue: ‘Entonces nada, ni gubernatura, ni alcaldías. Nada”. ¿Qué estaba pasando? Tenemos un punto ciego…
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“Los mensajes hacia Rafael…”
Moreno Valle entendió que iba contra el tiempo: debía empujar a un acuerdo rápido, antes que Anaya, Rivera y Piña se convirtiesen en una maquinaria mortal para su proyecto político. Lo ocurrido durante el Informe de Gobierno de Gali, cuando el precandidato del Frente se expresó en buenos términos sobre Martha Erika, pero sin darle su apoyo, fue todo y nada. No hacía falta que alguien le explicase a Rafael lo que podría pasar. Ricardo fue directo: ‘Las candidaturas las decidirá el Partido’…
Así como en su momento, Anaya le hizo saber a Moreno Valle que un acuerdo con él empezaba por no complicarle su arribo a la candidatura, destrabar el tema de las candidaturas tenía su primera escala en desmontar los obstáculos en torno a Eduardo Rivera. Era la confirmación de que el jaloneo por el grueso de las candidaturas anulaba al acuerdo de origen. Martha Erika estaba con las manos vacías…
“Acuse de recibido…”
Sopesen lo que dijo Eduardo Rivera: “Se empiezan a encaminar las cosas de participación por la vía del PAN”, dijo en WhatsApp. En el vídeo difundido, además de aclarar que no se iría del PAN, precisa: “Quiero representar a través del PAN, una alternativa de cambio responsable para Puebla”. Aunque se podría entender como su postulación a la alcaldía, lo cierto es que no lo especificó. De inmediato tuvo lugar una cascada de beneplácitos por parte de los afines a Moreno Valle, mientras varios columnistas daban por hecho la dupla Martha Erika-Eduardo Rivera. Cundía el nerviosismo. ¿Qué hizo cambiar de opinión a Rafael, al grado de ‘bajar’ a Jorge Aguilar Chedraui y a Luis Banck? No podía ser otra cosa: salvar a Martha Erika…
Más cauto y quizá pesándole que se le fuese de las manos la alcaldía, Aguilar Chedraui aclaró que Rivera sólo había dado a conocer que no dejaba al PAN y que las candidaturas se decidirían después de contar con los perfiles. ¿Quieren más? Relean las palabras de Pablo Rodríguez Regordosa: en la víspera, aceptó que se le había ofrecido a Eduardo repetir en la presidencia municipal u optar por una diputación local. El miércoles, negó que el mensaje de Rivera se haya debido un acuerdo en el ámbito nacional, entre Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle. Añadió que la posibilidad de la alcaldía era determinación exclusiva del CDE-PAN. Esto reveló muchas cosas. Había demasiada prisa por deslindar de Anaya el asunto…
Tan fue así que, antes del posicionamiento del exalcalde, el Congreso del Estado se desistió de su queja ante el juicio de amparo de Rivera. Les recuerdo que, en lo que se resuelve el caso, el juez salvaguardó los derechos político-electorales. Por eso, en el vídeo, Eduardo afirmó: “No me rindo, sigo de pie y fortalecido” …
“Mejor la gubernatura…”
Calibren las declaraciones de Juan Carlos Espina: “Yo creo que hay que esperar los tiempos del Partido, (…). Me parece que a nivel nacional tomarán en cuenta los mejores perfiles. Repito, Eduardo tiene números, intención electoral, votos no sólo a la Presidencia municipal sino al gobierno del Estado. Yo creo que sería mejor para la gubernatura del Estado”. ¿Así o más claro? ¿Ustedes creen que ya hubo un acuerdo final? Mientras Pablo maniobra para atraer el caso al CDE-PAN, Espina empuja en sentido contrario. ¿Eduardo Rivera negociando sin consultar con Espina o a contrapelo? No me lo creo. Más bien: morenovallistas tratando de salvar a Martha Erika, aunque implique descarrilar las aspiraciones de Aguilar Chedraui y Banck, mientras el panismo tradicional quiere liquidarlos mediante un ajuste de cuentas, cobro de facturas o como les cuadre mejor…
Esto explica que los allegados de Eduardo Rivera sostengan que no está decidido la opción que tendrá…
Presenciamos una estratagema de Rafael Moreno Valle para escindir en dos la mesa de negociación y recuperar el acuerdo original. Esto es: neutralizar a Eduardo Rivera, en una mesa, entregándole la alcaldía capitalina de ser necesario, para negociar con Anaya la gubernatura para Martha Erika, en otra. Me parece que Juan Carlos Espina lo sabe…
“Los ejes del poder…”
Presenciamos una lucha de poder y por muy accidentada que parezca, podrían llegar a un acuerdo en donde ella vaya por la gubernatura y él, por la alcaldía. Pero no está decidido. Intentar escindir la mesa de negociación, apunta a la preocupación de Rafael ante tres variables que amenazan con desarticular su red territorial: Anaya, Rivera y Piña. Buscan partirla en tres pedazos: Eduardo Rivera se quedaría con la Capital y zona conurbada, así como con municipios donde impera el panismo tradicional. Juan Pablo Piña lideraría un vasto eje que arrancaría al morenovallismo al interior del Estado, incluyendo sectores liberales. Lo que le dejen a Rafael Moreno Valle sería triturado por la presión de los otros dos. Sólo así se garantizaría que el PAN, el Frente y demás aliados, apuesten por Anaya y de ocurrir una traición, sería más fácil ejercer un control de daños sobre la marcha…
Las encuestas, incluyendo la más reciente de Mitofsky, confirman a José Antonio Meade en tercer lugar. La opinión de Antonio Navalón en El País, va en el mismo sentido. Da por sentado que Meade no podrá remontar y que el desenlace será entre AMLO y Anaya. Hay un esfuerzo descomunal por lograr emparejar la carrera por la Presidencia y hasta se maniobra en la opinión pública internacional a favor de Meade y en contra de AMLO. Reducir el poder de Moreno Valle a su mínima expresión, podría asegurar que Meade no salga del tercer sitio…
En la CdMx, ya se decidió que Alejandra Barrales sea la candidata del Frente y la competencia será sólo entre ella y Claudia Sheinbaum. Ahí, el PRI también quedaría fuera de la competencia real…
En otro plano, no han podido neutralizar a Javier Corral, que anunció su marcha rumbo a la CdMx para el sábado. Tan fuerte ha sido la sacudida, que la PGR anunció que solicitará la extradición de Duarte. Asimismo, el asunto de Manlio Fabio Beltrones podría provocar una ruptura definitiva en el PRI. Al tratar de eliminarlo de las candidaturas, entregaron un arma muy poderosa a Corral…
Agreguen que la próxima semana empieza el Foro Económico Mundial en Davos, uno de cuyos temas especiales será la corrupción en América Latina. De no encontrar la forma de potenciar a Meade, el PRI y sus aliados tendrán que decidir entre AMLO o apoyar fácticamente a Ricardo Anaya…
Hasta entonces…
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