Andrés Manuel López Obrador, presidente de MORENA, fue objeto de amenazas por parte de un grupo denominado la “Familia Unida”, unas horas antes de presentarse para acompañar a la candidata de MORENA al gobierno del Estado de México, Delfina Gómez, en el municipio de Acolman, lugar donde se colocó una manta, se prendió fuego a un auto y se dejó una corona de flores. Esto hechos se dan en una escalada de maniobras por desacreditar al hombre que en estos momentos se encuentra encabezando las encuestas rumbo a la elección presidencial del 2018. El suceso no es nada menor y debe ser atendido con toda la prudencia del caso por parte del partido Movimiento de Regeneración Nacional y todas sus estructuras sociales, toda vez que los responsables de la seguridad en el país han perdido toda confianza ciudadana, derivada de la impunidad e injusticias que caracterizan las acciones de falta de capacidad, negligencia y falta de transparencia con la que se ha conducido por ejemplo la Procuraduría General de la Republica en casos graves de violaciones a los derechos humanos y que han derivado en el repudio y hartazgo de hombres y mujeres que solo han conocido el dolor y muerte en un país donde lo que ha prevalecido es un Estado Fallido.
Ante estas amenazas y provocaciones es necesario decir que el tiro les ha salido por la culata, a los que idearon esta torpe manera de confrontar a un adversario político, ya que AMLO sube y sube en las encuestas, y como corolario hay que mencionar que; “solo el justo es feliz, y que es preferible sufrir daños a infligirlos, porque cuando te dañan, tu dignidad queda intacta”. Y precisamente eso ha sucedido con AMLO, tiene la dignidad incólume para resistir los embates de los que una y otra vez lo han querido perjudicar. Basta recordar la maniobra de juicio político para desaforarlo por indicaciones de Vicente Fox en el 2004-2005, y así evitar que apareciera en la boleta electoral como candidato presidencial en el 2006, acontecimiento donde el Congreso de la Unión que validó esa infamia en contra de quien hoy vuelve a poner irritables a la clase política engendrada en una triada siniestra PRIANPRD, la cual es capaz de cometer cualquier atrocidad con tal de cancelarle a AMLO sus aspiraciones de ser candidato presidencial.
Más artículos del autor
Sin embargo sus acciones malintencionadas fracasarán en este instante. AMLO es un movimiento social que crece como hierba buena para la salud de los mexicanos. Es un líder que ha enseñado, que luchar por nuestros derechos sociales vale la pena. Ha transferido el mensaje de que el poder no es unipersonal ni tampoco de un grupo selecto de individuos que solo piensen en su bienestar particular, sino que el poder es la capacidad de un pueblo, de una nación, por darse un mejor gobierno, donde se entienda que el servicio público no es para enriquecerse sino para ennoblecerse. Andrés Manuel López Obrador sí ha construido con paso firme un activismo como hombre, ciudadano y líder, reproduciendo en masa, una gran fuerza social y política que se llama Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA). Partido que es mucho más que un dirigente, y que además se constituye como la gran organización que brinda la esperanza de algo que nos fue arrebatado; el derecho a ser felices. Así que los meses que aún faltan para esa cita con la historia el 2018, hay que redoblar los esfuerzos en todos los rincones del país, llegando a los espacios privados y públicos, para generar opinión, dialogo y critica, sobre todo en estos tiempos en que el régimen ha soltado a su jauría para tratar de propagar miedo a la población y así lograr inhibirla de participar con un voto consecuente por el cambio que el país demanda.