El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) con el logro de la autonomía constitucional, perdió la autonomía real de la que gozó desde su creación, en 2002, hasta inicio de 2013, cuando se le dio la estocada final. El respeto ganado durante años por la calidad técnica de los Exámenes de la Calidad y el Logro Educativos (Excale), la generación de indicadores educativos, los resultados de las pruebas del Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos (PISA), pero sobre todo por el uso ético de la evaluación educativa y sus resultados. Sin embargo, con la autonomía constitucional del INEE y su nueva organización, al mando de Sylvia Schmelkes del Valle, se generó una profunda ola de corrupción interna, un uso indebido de las pruebas y los resultados de evaluación y un servilismo impune al gobierno mexicano, la Secretaría de Educación Pública (SEP) y su reforma educativa.
La llegada de Sylvia Schmelkes al INEE, en su momento, fue una esperanza pública. Sin embargo, las rupturas en la junta de gobierno se empezaron a gestar y, con los votos de Eduardo Backhoff y Gilberto Guevara, se impusieron a Margarita Zorrilla (quien ya había sido directora del instituto) y Teresa Bracho. Esta situación fue notoria en el trabajo del INEE, ya que la Junta de Gobierno desatendió los trabajos de las diferentes unidades, direcciones generales y de área.
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La repartición del INEE en cinco proyectos, uno por cada consejero, auspiciado por Sylvia Schmelkes, en 2013, creó un caos dentro del INEE. La consejera presidenta, junto con la Junta de Gobierno desentendieron situaciones como el ingreso anormal y corrupto de personal llegado del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval) a la Dirección General de Medición y Tratamiento de Datos (a cargo de Laura Delgado Maldonado) adscrita a la Unidad de Evaluación del Sistema Educativo Nacional, dirigida por Jorge Antonio Hernández Uralde, aun publicado por el diario Unomásuno y la revista Huellas de México. ¿Sylvia Schmelkes lo sabía? Claro.
Además, durante la gestión de Schmelkes se dio un mal uso y ocultamiento de resultados del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea), por parte del personal de la Dirección de Evaluaciones Nacionales de Resultados Educativos, tanto en Lenguaje y Comunicación y Matemáticas como en Habilidades para la convivencia y, de esa manera, favorecer la Reforma Educativa neoliberal de la SEP.
Por otro lado, Schmelkes sirvió al gobierno de Enrique Peña Nieto y de Aurelio Nuño, siendo un ariete contra la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), las escuelas normales rurales y los docentes en general. "Nos sumamos a la reprobación de estos actos vandálicos", “A mí me preocupa muchísimo la postura irreductible (de la CNTE), porque así el diálogo es imposible por definición. Si no estoy dispuesto a moverme, pues entonces para qué me siento a una mesa de negociación”, “[…] quienes han favorecido la privatización de la educación son los mismos maestros, quienes con sus paros orillan a los padres a cambiar a sus hijos de escuela”, fueron algunas de les expresiones que utilizó la primera consejera presidenta del nuevo INEE, contra los profesores del país.
Schmelkes del Valle fue manipulada por la Secretaría de Educación Pública, secretaría que en su momento amenazó con suspender la evaluación docente, cambiaron el calendario de Planea y obligaron a elaborar las evaluaciones diagnósticas de cuarto grado a las jefaturas de proyecto de la Dirección de Evaluaciones Nacionales de Resultados Educativos.
Sylvia Schmelkes contradijo todo lo que escribió sobre la interculturalidad, ya que contribuyó a la privatización de la educación y, con ello, pone en desventaja a los sectores más pobres, es decir, a los indígenas. Asimismo, Schmelkes se va con las manos manchadas de sangre de profesores, estudiantes normalistas rurales reprimidos y asesinados, como es el caso de Ayotzinapa y Nochixtlán.
¿Por qué se va Sylvia Schmelkes un año antes de la elección presidencial? ¿habrá alguna deuda de las unidades del INEE (por eso le llaman a su personal que ya no labora en él, para que presenten informes de comisiones)? ¿quién evaluará a la evaluadora que se va, como un ejercicio ético de metaevaluación?
¿Podrá Eduardo Backhoff limpiar de agentes tóxicos oriundos del Ceneval que habitan en el INEE, sobre todo en el tratamiento de datos de Planea y Servicio Profesional Docente? ¿podrá Eduardo Backhoff ganar la legitimidad social y académica que no consiguió Schmelkes? ¿podrá Eduardo Backhoff hacer autónomo al INEE?
Picaporte
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