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OPINIÓN

Trump y el empleo precario

Nombramiento de Andrew Pudzer como secretario del trabajo. Opositor al salario mínimo de 15 dólares

René Sánchez Juárez

Politólogo y Maestro en Ciencias Políticas. Académico de la BUAP. Sindicalista y dirigente FROC-Puebla. CONLABOR. Ex Diputado Local y Federal

Lunes, Diciembre 12, 2016

A poco más de un mes de su juramento como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ha comenzado con la designación de quienes lo acompañarán los próximos cuatro años de su administración. Los personajes, al igual que su candidatura, causan controversia por su perfil y los grupos de interés que representan.

La semana pasada el presidente electo nombró a Andrew Pudzer como próximo Secretario del Trabajo y lo definió como alguien que “ha creado y promovido las carreras de miles de estadounidenses y su extenso récord de lucha por los trabajadores lo hacen el candidato ideal para liderar el Departamento de Trabajo”.

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Pudzer es Director General de la cadena de hamburguesas Carl’s Jr. que tiene 3,750 locales en 44 estados de EEUU y en 40 países. La compañía tiene alrededor de 75,000 empleados en EEUU y casi 100,000 en todo el mundo con ventas de $4.3 billones de dólares.

Ha sido criticado principalmente por dos cuestiones; las campañas sexistas que utiliza la marca de hamburguesas para promocionarse y su oposición a incrementar el salario mínimo a 15 dólares.

El Consejo Nacional de la Raza, una organización en defensa de los latinos en EEUU se ha manifestado abiertamente en contra de su nombramiento, ya que como Secretario del Trabajo estaría dentro de sus obligaciones propiciar la equidad de género en los ambientes laborales, algo que él no ha garantizado al interior de su empresa con los promocionales "sexistas" de mujeres en bikini lavando autos y comiendo hamburguesas. No sólo eso, sino que los ha defendido afirmando que este comportamiento es “muy americano”.

Así también, se ha ganado el desprestigio del líder de la central obrera más grande de EEUU, Ruchard Trumka, quien ha comentado “es un hombre cuyo récord empresarial está definido por combatir contra la gente trabajadora”.

Su posición en contra del trabajador común se aprecia por sus declaraciones en las que ve con buenos ojos la automatización laboral, no por el avance tecnológico sino porque “las máquinas son siempre corteses, no toman vacaciones y no demandan a sus empleadores”.

Su oposición respecto al aumento del salario mínimo de $7.25 a $15 dólares ha sido siempre directa, así como su negativa a pagar horas extras.

El movimiento Fight for 15 (pelea por 15), en la que solicitan que se duplique el salario mínimo, ha rendido frutos en ciudades como California y Nueva York donde han conseguido aumentos progresivos; sin embargo, se calcula que el 60% de los afroamericanos y latinos aún no reciben el salario mínimo.

Con esta designación quedan de manifiesto las contradicciones del próximo gobierno de Trump, quien prometió estabilidad laboral y crecimiento económico. Al parecer el "populismo" no será parte de su política laboral, sobre todo por la trayectoria de este futuro funcionario, quien no representa a ningún grupo empresarial o industrial de renombre. Al contrario, producir y vender hamburguesas no requiere más que de una buena mercadotecnia. El otro tema de fondo es que estos empleos son los peor pagados y no generan valor agregado a la economía de un país. Lo único que precede al futuro secretario del trabajo americano son una serie de reconocimientos en la industria de los servicios de comida y su participación en diversos comités del partido republicano y en la campaña de Donald Trump. Lo que sí se observa es que es una gente de confianza del futuro presidente norteamericano.

¿Qué opinarán los grandes consorcios empresariales como el automotriz, de un secretario del trabajo como este? ¿Cómo va a respaldar el gobierno de Trump a sectores industriales tan complejos en un escenario internacional tan competitivo como el de la industria automotriz, con un Secretario del Trabajo que vende hamburguesas? ¿Será la industria de la hamburguesa la prioridad de este gobierno?

Lo cierto es que una economía como la norteamericana no puede basar su competitividad en la promoción de empleos mal pagados y sin seguridad social. Sobre todo, cuando se plantea expulsar a millones de latinos que son los que realizan su trabajo en el sector de los servicios, al que paradójicamente pertenece el mercado de las hamburguesas.

El panorama para Norteamérica con las decisiones del próximo presidente en cuanto a la confirmación de su gabinete deja más dudas sobre el rumbo que tomará esta nación en los próximos años. Lo único cierto es que los trabajadores, el empleo y mejores ingresos, no están por lo visto en su lista de prioridades.

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