El lugar de Puebla en modalidades de la pobreza a nivel nacional,(2010—2016 Coneval) por nivel de significación estadística lo ubican en 2° 3° y 4° lugar, en pobreza moderada en población y porcentaje; en pobreza a nivel nacional por población y porcentaje y en pobreza extrema en población y porcentaje, respectivamente, es decir, el gobernador celebra estos resultados que de suyo no representan ningún avance en posiciones en el ranking de evaluación de Coneval, como se muestra en los siguientes cuadros representativos del lugar estatal de la pobreza multidimensional.
Más artículos del autor
La pobreza en Puebla se incrementó del 61.5 % de su población en 2010, a 66.4 % en 2016, ocupa el 5° lugar nacional en materia de rezago educativo; su tasa de mortalidad infantil en menores de 5 años (TMI) por enfermedades respiratorias agudas es de 26.3 por cada mil habitantes frente a un promedio nacional de 19,6 y de acuerdo con el INEGI el 21.21 % de los mayores de 18 años, y el 15.5% de la niñez poblana, comen menos de lo que deben comer.
El gobierno que concluye representa en todos los casos informes de gestión triunfalistas y arrogantes para su promoción personal del “nuevo presidenciable”, pero que no dan cuenta de los rezagos estructurales que persisten en el acceso al bienestar y menos aún de los derechos humanos y el cumplimiento de los derechos sociales.
Se presenta aquí un diagnóstico de la cuestión social en el estado a fin de presentar un panorama general sobre los rezagos insoslayables y condiciones de malestar que persisten en los últimos seis años de gobierno, donde se carece de una visión regional, municipal y menos a nivel comunitario y de juntas auxiliares desde el caduco Plan Estatal de Desarrollo a las que se le ha suprimido sus facultades y atribuciones constitucionales de carácter fiscal.
Una pobreza creciente
La medición multidimensional de la pobreza que elabora de manera bienal el Coneval indica que en Puebla se tuvo un importante retroceso entre los años 2010—2012 y un estancamiento patente entre ese lapso de tiempo y el bienio 2014—2016.
En efecto, en el año 2010 el porcentaje de personas pobres en la entidad se ubicó en 61.5 % de la población, en 2012 se tuvo un incremento de 64.5 %, mientras que en 2014 se mantiene en el mismo nivel de 64.6% y en 2016 se incrementa a 66.4% ya que, al haberse presentado el crecimiento poblacional que registra el Conteo de la Encuesta Intercensal de 2015, los números absolutos presentan variaciones relevantes.
Hay 3.6 millones de pobres en 2010, 3.87 millones en 2012, 3.95 millones en el año 2014 y más de 4.1 millones en 2016, porque la población del estado se incrementó 1.3 % anual (mayor al crecimiento del PIB estatal de 1.2%) y con el mismo esquema de política económica restrictiva estatal y nacional de desatención social en los tres niveles de gobierno, con recortes, ajustes y más recortes al Gasto de Inversión Pública productiva en Infraestructura social, y aumentó de la deuda a largo plazo.
Al respecto debe recordarse que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecen que la pobreza debe ser erradicada en el año 2030 por lo que el ritmo de disminución en la entidad debería de ser de 263 mil 333 personas pobres menos por año. Sin embargo, en sentido inverso, en Puebla el número de pobres se sigue incrementando, en lo que se ha convertido una fábrica de pobreza, como promedio anual en 85 600 personas entre 2010 y 2016, lo que registra un incremento en éste lapso de 513 mil 750 personas que, al año se traduce en 85 mil 625 habitantes que, al día se traducen en 235 personas, dicha cantidad entre 24 hrs al día, nos da 9.7 que en progresión geométrica expresa 10 pobres por hora como logro histórico del gobierno.
Un estado con hambre
De acuerdo con los datos de la Encuesta intercensal en 2015 Puebla tiene los peores indicadores relativos al derecho a la alimentación que los registrados como promedio nacional. El Inegi preguntó en la encuesta citada, seis reactivos respectos a la calidad de la alimentación en los hogares, El primero de ellos es si las personas tienen suficiente variedad de sus alimentos.
A nivel nacional el promedio para los mayores de 18 años es de 28.9%; en Puebla es de 35 %. Otro reactivo es si algún adulto comió menos de lo que debería comer; a nivel nacional el porcentaje es de 19.4 % y en Puebla es de 21 .9 %; uno más es si alguna persona sufrió hambre, pero no comió; a nivel nacional es de 11.1 % y en Puebla es de 12 %.
En lo relativo a niñas, niños y adolecentes los indicadores de la entidad son los peores también respecto a los promedios nacionales (que en sí mismos son muy malos). Según el Inegi en Puebla el 23.5 de los menores de 18 años tuvieron poca variedad en sus alimentos, frente a un promedio nacional de 19.3 %.
El 15.5 % de las niñas y los niños poblanos comió menos de lo que debería comer frente a un promedio nacional del 14.2 %, asimismo al 14.9 % de la niñez poblana se le tuvo que servir menos comida de la requerida, frente a un promedio nacional de 14.3 %, mientras que el 7.6% de las niñas y niños de la entidad sintieron hambre, pero no tuvieron que comer.
Educación deficiente
Uno de los grandes rezagos en Puebla se encuentran en el ámbito educativo, de acuerdo con los datos de la encuesta intercensal la entidad se encuentra ubicada en el 5° peor lugar nacional en lo que respecta al porcentaje de personas mayores de 15 años analfabetas; con un 8.3 % frente al 5.2 % nacional. Ocupa el mismo lugar en el indicador relativo a personas sin primaria terminada con 12.9 %, frente al 10.9 % nacional y, el 5° lugar con mayor porcentaje de población sin secundaria terminada con 22% frente al 18.6 % nacional.
Muertes evitables
Toda muerte que puede evitarse es condenable, quizá lo sea más cuando se trata de niñas y niños. En éste sentido es importante destacar, por ejemplo, que en Puebla la tasa de mortalidad en menores de 5 años, por enfermedades respiratorias agudas, se ubicó en 26.3 defunciones por cada 100 mil en el grupo de edad, a nivel nacional el promedio es de 19.6 por cada 100 mil
El indicador es relevante porque es la síntesis de las condiciones de pobreza, marginación y desigualdad de la entidad sobre todo con las regiones indígenas y rurales en donde las tasas son aún mayores. Se trata de defunciones que en más del 90 % de los casos pudieron evitarse pues se trata de infecciones que se pueden curar con menos de $ 100.0 pesos cuando son tratadas a tiempo.
Estos datos se relacionan, por ejemplo, con el número de médicos disponibles por persona a nivel nacional, en 2015 el promedio era de 2.5 médicos por cada 1000 habitantes, mientras que en Puebla era de 2, y el número de enfermeras por cada 1000 personas a nivel nacional es de 2.8 y en Puebla es de 2.2-
Condiciones infrahumanas
Un 66.37 por ciento de la sociedad en Puebla vive en condiciones infrahumanas al percibir solo 2 salarios mínimos diarios lo que es un atentado a la condición humana y atenta contra el espíritu solidario del que carecen las supuestas políticas públicas gubernamentales. Es lamentable que aún viviendo en un país en donde se presume de un estado de derecho y que produce riqueza ésta no se sabe distribuir.
Niñez Desprotegida: Mortalidad Infantil en Puebla:
Fuente: Base de datos anexo estrategico capitulo México Incluyente del informe de Gob poder ejecutivo federal 2015. TMI: tasa de mortalidad Infantil, TMM5: Tasa de Mortalisas Materna 5 años Respiratorios en menores de 5 años/Enfermedades Respiratorias Agudas . TMDN, Defunciones nutricionales-Tasa de Mortalidad Infantil menores de 5 años en deficiencias nutricionales
En Puebla el 38.29 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) percibe un salario mínimo, lo cual es ofensivo, pero otro 28.07 % percibe dos salarios mínimos, entonces estamos hablando que un 66.37 por ciento de la PEA vive en condiciones deplorables y estas son cifras del INEGI lo cual muestra que no hay movilidad social en estado y en el país ya que , no se pueden generar dinámicas de justicia y solidaridad por las constantes devaluaciones y topes salariales y ajustes y recortes al gasto público.
En éste sentido los llamados “avances oficiales” en los ocho indicadores de carencias se ven pulverizados con el primer lugar de desigualdad del ingreso a nivel nacional en 2015 en donde solamente el decil número X (los más ricos) solamente se vieron beneficiados de tal incremento por lo que el asistencialismo resulta de mala calidad pues, desde el punto de vista de la significación estadística que, como se aprecia en los cuadros adjuntos cuya diferencia es solo de decimales. Hay una diferencia no significativa estadísticamente en lugares de pobreza respecto a estados vecinos como Guerrero.
La miseria no ha sido afrontada ni a nivel nacional y menos estatal, en ambos casos está muy lejos de ser remontada, ya no digamos erradicada que es de lo que se trata y, no solamente ser “contenida”. Se han gastado desde el gobierno cerca de $ 380 mil millones de pesos en los seis últimos años (ver Cuenta Pública aprobada en julio de 2016) y el resultado son 10 pobres por hora en lo que va del sexenio de RMVR—513 mil 750 personas más; al pasar de 3 millones 616 mil 300 hbts (2010) a 4 millones 130 mil 050 personas (2016) por lo que hay un empate técnico en el 3er lugar nacional con el estado de Guerrero en el lapso 2016--2016
Esto no es otra cosa que el fracaso de la Política Económica (control de la inflación, tasas altas de interés que socavan al salario) al hacer pomada a la política social que queda inhibida con las inútiles políticas públicas del asistencialismo en Puebla y, la mala focalización que han llevado a cabo los diez Secretarios de “Desarrollo Social” (el actual es muy malo) y dos encargados de Despacho más, el Delegado de la SEDESO y el Subsecretario de Planeación y Prospectiva (hoy de SEDATU). No existen niveles de coordinación a partir de los objetivos y, los pésimos resultados del último bienio de medición nacional lo demuestran.
En lo que respecta a las aportaciones derivadas del ramo-33 el monto de los recientes seis años ascienden a la suma de $130 mil 587 millones de pesos, recordando que desde hace 17 años el ramo 33 se insertó justamente para el combate a la pobreza y la pobreza extrema; el resultado dramático es que los más pobres (deciles I al IX) nunca encontraron una fuente de ingresos que les ayude a sobrevivir en condiciones menos peores.
Dos de cada tres poblanos son pobres, el estado de Puebla ocupa el tercer lugar en empate técnico con Guerrero (por 0.7 décimas de punto con mayor número de pobres superado por el Estado de México y Veracruz (ver cuadro de Pobreza por Población). El “avance” oficial del gobierno es magro y ridículo.
Marginación, pobreza y desigualdad
El estado de Puebla ubicado en el sureste del país, de acuerdo con el CONAPO forma parte de las cinco entidades con mayor de todas las entidades del país, con base en datos de 2015, el 65 por ciento o más en 2016 de su población, es pobre, el 62 % de sus municipios se encuentra en Alta o Muy Alta marginación es decir, de exclusión social y por tanto con la mayor desigualdad del país en el año citado por lo que el reto del gobierno estatal de crecer para igualar e igualar para crecer como ha propuesto la CEPAL nunca se cumplió en lo más mínimo en los últimos seis años.
Marginados y Pobres
En ésta nueva medición, la cual resulta esencial presupuestalmente hablando pues con base en ella se construye la fórmula de distribución de los recursos del Ramo 33 que son recortados en 2016 y 2017, Puebla está dentro de las cinco entidades con peores indicadores en Educación, Salud, Ingreso y Vivienda materia, igual que en 2010
El analfabetismo es de 8.4 %; donde el 21 .3 % de los mayores de 15 años no han concluido la primaria, donde el 7 % de la población no tiene agua entubada en sus viviendas; donde el 35 % vive en condiciones de hacinamiento, mientras que el 52 % de la población ocupada percibe dos o menos salarios mínimos. El panorama es de desolación, en donde 22 municipios tienen Muy Alto Grado de Marginación, 113 en Alto Grado (54 más que en 2010), 54 en Grado Medio; 22 en Bajo Grado y únicamente 6 en Muy bajo Grado de marginación
Desigualdad intacta en seis años de gobierno
En las entidades más marginadas y con elevados niveles de pobreza, la desigualdad por consecuencia se mantiene en elevados niveles, pero sobre todo en Puebla donde de 2014 a 2016 se dio literalmente una explosión de desigualdad inédita en el país. Los datos son contundente, los enclaves de mayor marginación son también enclaves de alta pobreza y desigualdad de acuerdo con los datos del CONEVAL.
Hay desde ese mismo año también abismales desigualdades interestatales, en donde Puebla ostenta en éstos años el primer lugar en inequidad de la república mexicana con un coeficiente de Gini de 0.572. En Chiapas el indicador fue de 0.517; en Oaxaca 0.513; en Veracruz de 0.490 y en Guerrero de 0.489.
[El autor es miembro del Observatorio sobre Desarrollo Regional y Pobreza