Las relaciones entre Kennedy y Fidel no fueron buenas desde el principio. Asumieron el poder en un escenario complicado. Además, los años sesenta fueron una década de cambios profundos. Aquella generación vio cómo la Modernidad comenzaba a desplomarse y, en buena medida, los jóvenes de entonces le asestaron golpes demoledores. Kennedy representaba un cambio, al ser el primer presidente católico en Estados Unidos, aunque ya sabemos que su vida privada era todo lo contrario. Castro simbolizaba una revolución originalmente no ideológica, que pasó de proclamar la libertad a distanciarse del maoísmo, hasta convertirse en una opción marxista…
En nuestra entrega anterior, abordamos los aspectos más significativos y poco analizados de la ruta seguida por Fidel para conquistar el poder. Al triunfo de la Revolución, hubo dos presidentes (Urrutia y Dorticós), pero quien mandaba en realidad era Castro. Ahora vamos a enfocar la relación Castro-Kennedy desde otros ángulos…
Más artículos del autor
“Kennedy, el otro desconocido…”
La primera imagen de Kennedy se asemeja mucho a la de Fidel en el terreno pasional: una ingente cantidad de amantes. Pero en el caso del primero, podría llevarnos a un error de apreciación. Kennedy no podía ver a una mujer atractiva sin que intentase seducirla, pero eso escondía un drama. La explicación no está al principio, sino al final. En las horas que siguieron a su muerte…
Se conocen evidencias de que personajes influyentes, cercanos a la familia Kennedy, manipularon el resultado de la autopsia, lo que dio la pauta para todo tipo de teorías de la conspiración. Pero la realidad fue otra: querían ocultar que estaba bajo tratamiento médico permanente porque, de otro modo, no podía tener relaciones sexuales. Esta es la primera lectura que nos permite ver, un poco entre penumbras, al verdadero Jack…
Tener tantas amantes era una forma de reafirmar su virilidad. Todo lo contrario de Fidel, que era sexualmente sano. Así fue como empezó esa rivalidad que tanto ha llamado la atención. No se trató de una rivalidad ‘política’, sino sexual. Un padre autoritario, enrolado en la cultura del éxito y un hijo arrastrando un problema de tal naturaleza, hace que la imagen de superficial se desplome. Esto no convierte a Kennedy en una persona mejor, pero ayuda a comprenderlo. De distinta manera, Jack y Fidel eran hombres complejos…
“La Honorable Sociedad…”
Así como el eje Bonanno-Lansky apoyó a la Revolución de Castro, Sam Giancana buscó por todos los medios sellar un pacto con los Kennedy a través del patriarca. Recurrieron a la mediación de Frank Sinatra y la Mafia se convirtió en un factor que llevó a Kennedy al Congreso y, luego, a la Casa Blanca. Los acuerdos entre Roosevelt y la ‘Honorable Sociedad’ durante la guerra, se hicieron presentes en los años sesenta. Suministraban compañía femenina a sus aliados y John F. Kennedy no fue la excepción…
Si algo está claro es que, desde antes de ser presidente, los amoríos de Kennedy pusieron en riesgo la seguridad del país. Hasta se enredó con una atractiva danesa, Arvad, con antecedentes en el espionaje alemán y fue el primero en tener relaciones con una becaria (no Bill Clinton). Sirvió para que Hoover tuviese información que usó para mantenerse en el FBI, aunque insistió a Bobby Kennedy que eran asuntos de seguridad nacional…
“Entre Judith y Meyer…”
La Mafia fue cerrando el círculo alrededor de Kennedy, siendo Judith Campbell la amante que mediaba entre él y Giancana, hasta que empezaron las fricciones. Esto se agudizó al enfrentarse Bobby con el sindicato camionero…
Aunque tuvo relaciones con Marlene Dietrich, la más famosa fue Marilyn Monroe. Pero su verdadera pasión fue Mary Meyer, una desconocida para la Historia. Fue quien lo inició en el mundo de las drogas, sobre todo la mariguana (un ‘médico’, a su vez, inició al matrimonio en el uso de otro tipo de drogas). Llevaba un Diario de su romance con el Presidente y fue asesinada. El caso no se resolvió. El Diario fue a parar a manos de James Jesus Angleton, una de las cabezas de la CIA. Luego se supo que Angleton tenía una relación sentimental con otro agente que pasaba información al KGB…
Marilyn Monroe igualmente moriría en circunstancias no aclaradas plenamente…
“Guerra Fría y mundo bipolar…”
A la rivalidad entre Fidel y Kennedy, hay que agregar la presión de los ‘halcones’ de Washington y el Pentágono, además de los cubanos de Miami. La CIA estaba infiltrada por el KGB. La operación de Bahía de Cochinos fracasó porque la URSS informó a tiempo a Castro. Como vimos en la entrega anterior, en el origen, Fidel tenía tratos con la Mafia e interactuaba con la CIA. Cuando cambió de bando, Castro se convirtió en una obsesión para la CIA. Por eso organizaron más de 600 atentados. Kennedy también se obsesionó, Bobby ni se diga…
Al estallar la crisis de los misiles, Kennedy acertó por un dato desconocido por la mayoría de los especialistas: el proyecto ‘Corona’. Los norteamericanos tenían un sistema de espionaje espacial en manos de los militares. Supieron de antemano que la producción de cereales era grave. Nikita Kruschev no estaba en condiciones de iniciar una guerra. Por eso Kennedy fue tan firme…
Anticastristas y ‘halcones’ estaban furiosos por el fracaso de Bahía de Cochinos. La Mafia, también. Luego de la ruptura de la ‘Honorable Sociedad’ con Fidel, algunos habían sido encarcelados. Entre ellos, el hijo de uno de los capos. Kennedy dio la orden en secreto: preparar una operación para matar a Castro, que acostumbraba ir en vehículo descubierto y pasar por la plaza antes de iniciar labores. Un francotirador estaría apostado en el edificio de una de las esquinas, desde donde le dispararía. ¿Le suena familiar? Consumada su muerte, le seguiría un golpe de Estado, liderado por mandos medios de Cuba…
“Agentes bisagra…”
Las reuniones eran secretas y asistía el propio Bobby Kennedy, que no calculó bien las consecuencias. Al avanzar en los planes, uno de los participantes, que tenía nexos con la Mafia, les pasó la información. A partir de ese momento, la vida de John F. Kennedy quedó en vilo. Por las experiencias arriba indicadas, los mafiosos no confiaban en él y entregaron a Fidel la información a cambio de la libertad de los suyos, además de cierto margen para operar en la Isla…
La CIA estaba cercada por el KGB. La Mafia había corrompido muchos de los mandos del aparato de inteligencia. Sin darse cuenta, Kennedy se había quedado sin mecanismos de defensa. Sólo quedaba el FBI y el Servicio Secreto. Los capos igualmente controlaban a varios de los anticastristas…
En ese contexto, mataron a Kennedy…
“Oswald, el otro enigma…”
Lee Harvey Oswald era un hombre de la CIA, o al menos eso era lo que ellos creían. Se infiltraba en grupos extremistas y gustaba de acciones de alto riesgo. Analizar su vida nos llevará a los lugares más insospechados. Lo que ahora nos interesa es que pasó un tiempo en la URSS, renunciando a su nacionalidad ante la embajada de Estados Unidos en Moscú. Lo más raro es que casó con Marina Nikolayevna Prusakova y, luego de un tiempo, Oswald regresó a la embajada a decir que siempre no renunciaba a su nacionalidad. Recobró su pasaporte y se fue a Estados Unidos junto con su esposa…
Marina era sobrina de Ilya Prusakov, que tenía un papel clave en el Ministerio del Interior ruso (MVD). No creo la explicación de que se conocieron trabajando ella en una farmacia, se enamoraron y se casaron. Un familiar directo de alguien como Ilya, no se casa con no sé quién nada más porque sí. Una embajada no ‘guarda’ el pasaporte del que renuncia a la nacionalidad, por si se arrepiente y regresa más tarde. A menos que se trate de un espía encubierto, claro…
“Marina, esa desconocida…”
Al llegar a Estados Unidos, Oswald y Marina fueron cobijados por exiliados rusos adversos al marxismo-leninismo. ¿La sobrina de Ilya adentrándose en esos ambientes sólo por seguir a su esposo? Tampoco me lo creo. Lo más probables es que, en la URSS, él haya aceptado convertirse en ‘agente doble’ y, por eso, pudo casarse con Marina. Era una mujer muy atractiva y él era una persona común. En circunstancias distintas, habría sido impensable que se fijase en él…
Pero algo salió mal. En breve comenzaron los problemas conyugales. Algunos de los exiliados rusos dijeron a la Comisión Warren que Marina solía quejarse delante de ellos, por el mal desempeño sexual de su esposo. En mi opinión, Oswald dudó de lo que iba a hacer y ella comenzó a incitarlo a cometer un acto de ‘hombría’. Lo echó de la casa, negándose a verlo o a contestar sus llamadas. Hasta que en la víspera, aceptó recibirlo. Esa noche durmieron juntos y a la mañana siguiente, Oswald fue directo a matar a Kennedy. Días antes, había conseguido trabajo en el edificio desde el cual finalmente le disparó al Presidente. Quizá por eso Marina cedió…
“En el gallinero del Pollo…”
La CIA se encarga de labores de inteligencia en el plano internacional. Dentro del país, lo hace el FBI. Lee Harvey Oswald era vigilado por ellos. Lo tenían en una lista de peligros potenciales y se acercaba la visita de Kennedy a Dallas. Entonces hizo un viaje relámpago a México. Fue a la embajada soviética a ofrecer sus servicios para acabar con Jack. Lo echaron. Se presentó en la de Cuba con el mismo propósito y pasó igual…
Aparentemente la CIA fue muy descuidada. ¿Cómo fue que Oswald hizo todo eso sin que se le investigase a profundidad? Les recuerdo que la Dirección Federal de Seguridad tenía buenas relaciones con la Mafia y Fernando Gutiérrez Barrios, ‘El Pollo’, también con Fidel. Nadie prestó atención debidamente a Oswald. Solo una mujer: Elena Garro, que fuera la primera esposa de Octavio Paz, después del crimen afirmó que estuvo en un festejo de una funcionaria de la embajada cubana que, luego se supo, coordinaba al aparato de inteligencia de Cuba en México. Elena sostuvo que Lee Harvey Oswald asistió y que se retiró con la anfitriona a hablar en privado. Luego de hacer otras cosas, Oswald regresó a Dallas…
Fernando Gutiérrez Barrios, que informaba a la CIA de lo que pasaba en México, fue el encargado de la investigación local después del magnicidio…
“Un juego de manos…”
Al volver, Oswald descubrió que un agente del FBI, que había estado vigilándolo, frecuentaba a Marina. Fue a la oficina del FBI de la zona y montó tremendo lío. El jefe regional del FBI decidió suspender la vigilancia sobre Oswald. En ese ‘punto ciego’, mataron a Kennedy…
Ese día, el Presidente ordenó que en la defensa trasera de la limusina no se montasen los agentes del Servicio Secreto, como era costumbre. Se acercaba la relección y Kennedy necesitaba ‘baños de pueblo’. No supo lo que hizo. ‘Si hubiera’ no es tiempo pasado, es tiempo perdido…
“Epílogos…”
El que asesinó a Lee Harvey Oswald era gente de la Mafia y es difícil creer que haya hecho eso sin una orden…
Sam Giancana afirmó que Oswald era parte de la CIA, que efectivamente funcionó como agente doble y que desde joven tenía tratos con la Mafia. Estando en prisión reveló a un agente infiltrado que ellos participaron en el asesinato de Kennedy, colocando a un tirador en la alcantarilla, a la altura de donde finalmente ocurrieron los hechos. Dijo a su hermano que él escogió a Jack Rubi para que matase a Oswald…
El plan para matar a Castro y dar un golpe de Estado en Cuba, estaba pensado para diciembre de 1963. En 1987, Florentino Aspillaga, agente secreto de alto nivel en Cuba, escapó a Estados Unidos, informando a Brian Latell, analista de la CIA, que Castro sabía que Kennedy iba a ser asesinado y que justo el 22 de noviembre de 1963, los que interceptaban mensajes de la CIA en Florida, recibieron la orden de monitorear Texas. ¿Era Oswald parte del grupo de tiradores que preparaban para matar a Fidel? Probablemente. Kennedy fue asesinado de la misma forma en que planeaban matar a Fidel Castro…
El año pasado, estando en su lecho de muerte, Normand Hodges, agente de la CIA retirado, reveló que trabajó para el Mayor james ‘Jimmy’ Hayworth. De él recibió la orden de matar a Marilyn Monroe, de tal modo que pareciese un accidente. Hodges sostuvo que la CIA descubrió que ella se había acostado con Kennedy y con Fidel. Sospechaban fuga de información delicada para la seguridad nacional y decidieron eliminarla…
¿Conspiración interna de los ‘halcones’ contra Kennedy? ¿Complot de Castro para evitar que lo matasen y dieran el golpe de Estado? ¿Cuál fue el papel de los soviéticos? ¿Y el de Marina? Todos hablan de Oswald y pocos de ella. Quizá nunca sepamos la verdad. Pero lo cierto es que el asesinato de Kennedy traumatizó a la sociedad norteamericana y a buena parte del mundo…
“Bobby en claroscuro…”
Algunos historiadores de la Mafia en Estados Unidos, afirman que Johnson, el que asumió la Presidencia al morir Jack, estaba en la nómina de los mafiosos. Bobby Kennedy tuvo que aceptar se cerrase el caso como ‘asesino solitario’. Quería ser senador y, luego, presidente. Una investigación más a fondo, que sacase a flote el plan para matar a Fidel, habría traído serias consecuencias. Bobby iba a las reuniones. El nuevo fiscal general le habría tenido que fincar cargos y su futuro político habría naufragado…
Jacqueline Kennedy, la viuda, llevó en paralelo una vida desenfrenada, disimulada por la imagen proyectada en las fotos. Tuvo muchos amantes e hizo anotaciones comparando sus partes íntimas con las de su esposo fallecido. Resulta chocante y tortuoso. Siguió la misma ruta que Marilyn: despreciada por Jack, se enamoró de Bobby. Se mudaron a Manhattan, en domicilios distintos. Vivieron un tiempo como ‘amigos con derechos’. El Servicio Secreto guardaba su seguridad y pronto comenzaron los rumores. Jacky debía tomar decisiones rápidas, aunque no fueron las más acertadas: ordenó a los agentes suspender la vigilancia durante las visitas nocturnas de Bobby…
El sueño de Kennedy se hundió en los años sesenta. Hoy, el que fuera de Fidel estará a prueba. Fueron tiempos violentos. En aquellos años, el mundo era distinto. Se pensaba de otra manera y los jóvenes de antes, hoy ya no lo son tanto…
Hasta entonces…
Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com