El 29 de septiembre de 1947, la Asamblea General de la ONU emitió la resolución 141 mediante la cual, se declaraba que Palestina debía dividirse en dos estados, uno árabe y otro judío, estableciéndose un régimen internacional a cargo de la propia ONU sobre el régimen municipal de la Ciudad de Jerusalén; originalmente, se había comisionado al canciller mexicano Luis Padilla Nervo para presentar al pleno de la Asamblea la propuesta que contendría la referida resolución ante lo que el titular de la legación mexicana maniobraría para diluir la referida responsabilidad tocando en suerte la presentación de la propuesta a la legación de Guatemala, desde entonces existe un enlace subterráneo entre Guatemala y el Estado de Israel, en la que el sórdido caso de la muerte del abogado Rosenberg y sus señalamientos al régimen de Álvaro Colón reconoce placas tectónicas que se prestan a innumerables conjeturas; el 14 de mayo de 1948, la primera generación de líderes del nuevo estado como el presidente Wiezman, el primier Ben Gurión y la ministra Golda Meyer declararía lo que los judíos laman “La Guerra de Independencia”, y los árabes : “Nakba” o “ la desgracia”; sería importante rememorar que en aquel periodo de sesiones de la Asamblea General, el segundo o tercero ordinario quizá, se llegó a discutir la posibilidad de que el territorio de la Baja California fuese el asiento del Estado de Israel.
En el acuerdo de Sykes-Picot de 1916 quedaría asentada la célebre “Declaración Balfour” que haciéndose eco de la tesis de Theodoro Herzl en el Congreso Sionista de Basilea de 1897, establecía que los suscribientes verían con agrado el asentamiento de “un hogar judío en palestina”, con ello , iniciaría una oleada de inmigrantes estableciendo asentamientos en Palestina con el decidido apoyo de los banqueros Rotschild y que crisparía la tensión en el área durante todo el siglo XX y lo que va de la presente centuria, a tal grado que la inmunidad diplomática extendida a los representantes de los organismos internacionales, y ya no reservada en exclusiva a los estados, se asentaría como criterio reconocido por la comunidad internacional, precisamente tras el atentado sufrido en Jerusalén por el Conde Bernardotte .
Más artículos del autor
La conferencia de diálogo celebrada en Madrid tras la Primera Guerra del Golfo serviría como punto de partida para entablar las negociaciones clandestinas que culminarían con los "acuerdos de Oslo" entre el Estado de Israel y la Autoridad Nacional Palestina, Yikar Rabín sería asesinado en 1995 por Yigal Amir agente integrante del Shin Beth, órgano encargado de seguridad interior del estado, determinando con ese hecho el ascenso al poder del "Bibi" Netayahu; atentado que, por lo demás habría sido avizorado con dotes proféticos por parte del escritor Amos Oz en su novela : "Las Mujeres de Yoel "
La muerte de Shimón Perés , figura clave en las negociaciones previas a los “acuerdos de Oslo” y por lo que fuera acreedor al Premio Nobel de la Paz, habría acaecido curiosamente tras entrevistarse con mi apreciada amiga Margarita Zavala , y propicia, a no dudarse, la recomendación de un libro fundamental para entender las postrimerías del Siglo XX : "¿Cuál es el futuro de ISRAEL?" del ex canciller del estado judío Shlomo Ben-Ami, cuya tesis doctoral en historia sobre la Guerra Civil Española resulta, asimismo, por demás interesante.
En noviembre del 2013, Shimón Perés visitó Guadalajara como representante de Israel, país invitado a edición de aquel año de la Feria Internacional del Libro, ocasión en la que recomendaría la lectura del nuevo gran teórico de la guerra Emilie Simpson, el británico que ha sido denominado como el Karl Klausewitz del siglo XXI, recomendación que resulta a todas luces emblemática dada la participación de Perés en todos los grandes sucesos de armas en los que se viera envuelto el Estado de Israel durante la longeva existencia del ex premier israelí.
En las postrimerías del año 2007 la sede de la legación consular mexicana en Nueva York fue víctima de un atentado con explosivos, en su momento, la prensa especuló sobre la coincidencia del suceso en cuestión con el aniversario luctuoso del camarógrafo independiente Bradth Will, quién habría caído víctima de disparos de arma de fuego en la ciudad de Oaxaca durante los violentos acontecimientos del 2006.
Al parecer, tal inferencia periodística habría tenido como fuente de su aserto las pesquisas policiales llevadas a cabo por los oficiales de la Ciudad de Nueva York encargados del asunto; sin embargo, el cuerpo de policía de “La Gran Manzana” , aquel que fuera convertido en imagen paradigmática de eficiencia acrisolada a raíz de las políticas implementadas por el “Mayor“ Rudolph Guiliani bajo el esquema de “tolerancia cero”, no dilucidaron nunca las causas e implicaciones del atentado sufrido por el consulado de México en noviembre del 2007.
El 24 de agosto del año 2009 , por su parte, el excelentísimo señor embajador Ramón Xilotl dictó la conferencia magistral intitulada “Migración y Derechos Humanos” invitado por la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Puebla, misma en la que abordó el aspecto concerniente a la vinculación que actualmente tiende a establecerse entre migración ilícita y terrorismo, entre otros muchos aspectos del fenómeno migratorio, Ramón Xilotl era por lo demás el representante de la legación consular de nuestro país en Nueva York al momento en que se perpetró un atentado terrorista en contra de dicha sede, y comentó en la ocasión que otra de las líneas de investigación en el incidente de marras habría consistido en un error , dado la vecindad de nuestra legación consular con la que correspondiente al Estado de Israel, nada más y nada menos que en la ciudad que es sede de la Organización de las Naciones Unidas.
Shimón Perés fue un hombre clave y fundamental de la vida del mundo durante la vida de las recientes generaciones, sus exequias fúnebres bien podrían concitar una reflexión profunda, dada la crisis de seguridad planetaria que nos agobia, reflexión que acaso haría recomendable actuar con el tacto y la prudencia que caracterizaría por su parte, a una de las figuras emblemáticas de nuestra diplomacia en todos los tiempos como lo habría sido don luis Padilla Nervo.